JOHN ROSS, ES PROFESOR DEL INSTITUTO CHONGYANG DE ESTUDIOS FINANCIEROS
DE LA UNIVERSIDAD RENMIN DE CHINA . ANTERIORMENTE FUE DIRECTOR DE
POLÍTICA ECONÓMICA DEL ALCALDE DE LONDRES
Aquellos logros humanos universales de China
Empecemos por un hecho decisivo de trascendencia internacional: China ha
sacado a más de 850 millones de personas de la pobreza según datos
reconocidos internacionalmente. Esto supone más del doble de la
población de Estados Unidos, más que toda la población de la Unión
Europea y, una cantidad superior a la población del continente
latinoamericano. Cuando se logró, más del 70% de las personas salieron
de la pobreza en todo el mundo. Se trata, con mucho, de la mayor
contribución realizada a los derechos humanos reales en la historia de
la humanidad .
China, ha pasado de ser uno de los países más pobre a situarse, con
diferencia, entre los países con un aumento más rápido del nivel de vida
de las personas en la historia. Para hacerse una idea, en 1949 China era
casi el país más pobre del mundo: sólo diez Estados tenían un PIB per
cápita inferior. El próximo año, China alcanzará el estatus de «renta
alta» según las normas internacionales. El efecto que esto tendrá en la
vida de los chinos no es sólo una cuestión de su nivel de sus rentas ,
sino que mejorará aspectos tan importantes como la educación, salud,
cultura, viajes, interacción social y la capacidad real de elegir entre
innumerables cuestiones fundamentales del diario convivir
Para comprender la magnitud de lo que esto significa, la población
actual de las economías de renta alta representa el 16% del mundo. China
por sí sola representa el 18%. En resumen, la República Popular China
habrá llevado a más personas a un nivel de renta alto que todos los
demás países «desarrollados» juntos.
La afirmación, que a veces hacen quienes critican a China, es que estos
increíbles logros han sido puramente económicos y sacrificando al
pueblo, este argumento es simplemente una falsificación que es fácil de
desenmascarar. Para todos los efectos el mejor indicador del bienestar
general de la población es la esperanza media de vida. Este indicador no
sólo tiene en cuenta el desarrollo económico, (el PIB per cápita) sino
todos los factores positivos (ingresos, educación, atención sanitaria,
protección del medio ambiente, etc.),. Los datos reconocidos
internacionalmente muestran que los chinos viven mucho más de lo que
cabría esperar de su PIB per cápita, es decir su larga esperanza de vida
demuestra que las condiciones generales en China son incluso mejores que
las económicas.
La regeneración nacional de China
Estos logros empiezan a ser reconocidos por una mayoría de países. Pero
hay otros que hacen enormes esfuerzos para ocultarlos, precisamente por
su importancia. Por lo tanto, es necesario que el público de fuera de
China los conozca y los entienda.
Durante más de cien años, antes del establecimiento de la República
Popular en 1949,y tras la vergonzosa guerra antihumana emprendida por
Gran Bretaña para apoderarse de Hong Kong y obligar a China a importar
opio, el país fue pisoteado por potencias y ejércitos extranjeros. Entre
cincuenta y cien millones de chinos murieron como consecuencia directa o
indirecta de estas agresiones. Las potencias extranjeras utilizaron
todos los medios para humillar a China, lo hicieron con invasiones
armadas, provocando guerras civiles, hambrunas y caos sistémico.
Para poner fin a este enorme sufrimiento humano y nacional el pueblo de
China decidió tomar el camino al socialismo. Porque la realidad les
demostró que sólo el socialismo era capaz de hacer avanzar a su antigua
civilización . Así lo resumió Xi Jinping:
/«En 1911, la revolución liderada por Sun Yat-sen derrocó la monarquía
autocrática que había gobernado China durante varios miles de años. Pero
una vez desaparecido el viejo sistema, la cuestión era hacia dónde iría
China. El pueblo chino empezó entonces a un explorar largo y extendido
camino que se adaptara a las condiciones nacionales. Experimentaron con
la monarquía constitucional, la restauración imperial, el
parlamentarismo, el multipartidismo y el gobierno presidencial, pero
nada funcionó realmente. Finalmente, China tomó el camino del socialismo/«.
Para añadir más detalles al sufrimiento humano, durante el dominio
colonial China ni siquiera tenía derecho a controlar su propio
territorio, importantes partes de este fueron entregadas a potencias
extranjeras con lo que hipócritamente denominaron «concesiones», y que
en realidad eran el acaparamiento de su territorio por parte de naciones
imperialistas.
En consecuencia, las palabras de Mao Zedong en 1949 -«el pueblo chino se
ha puesto en pie»- resonaron de forma tan fuerte en China porque esta
consigna resumía a la perfección el sentimiento del pueblo. Con la
creación de la República Popular China y la victoria militar del Partido
Comunista Chino se pondría fin de forma decisiva a los «cien años de
humillación» de la nación.
Pero fijarse bien, lo que dijo Mao Zedong contrasta claramente con la
arrogancia que escuchamos todos los días desde otro país. Mao Zedong no
proclamó que «China liderará el mundo», tampoco dijo «China es primero»
o «el mundo necesita el liderazgo chino». Nunca los líderes chinos han
hecho una afirmación similar, jamás han pretendido una supuesta
superioridad de China sobre otros países -y, por tanto, una supuesta
inferioridad de los demás-.
Mao, y los líderes posteriores, lo que han sostenido reiteradamente que
en todos los sentidos -nacional, cultural, social, moral, económico –
China nunca aceptará ser considerada menos que un igual por otros
países. Pero esto, no es una afirmación de una supuesta supremacía de
China, a diferencia de las declaraciones que hacen todos los días los
líderes de Estados Unidos.
China *no* pretende imponer su modelo a los demás. China entiende que es
diferente de otros países; sabe y declara abiertamente que cada país es
diferente y que todos son iguales en derechos. Así
pues, /igualdad, respeto al diferente, cooperación- sin liderazgo
impuesto, sin países superiores o inferiores /– son los conceptos
esenciales de la política exterior China, en dura oposición a la
arrogancia de Estados Unidos.
Xi Jinping expresó este concepto teórico en términos directamente humanos:
/«»Ya hace más de 2.000 años, el pueblo chino llegó a reconocer que «es
natural que las cosas sean diferentes»… Las civilizaciones son iguales
en lo fundamental, y esa igualdad ha hecho posibles los intercambios y
el aprendizaje mutuo entre civilizaciones…. Pero, ninguna civilización
es perfecta en el planeta. Tampoco está desprovista de méritos…. Todas
las civilizaciones son cristalizaciones de la diligencia y la sabiduría
de la humanidad. Cada civilización es única…. La historia demuestra que
sólo interactuando con los demás y aprendiendo de ellos puede una
civilización gozar de plena vitalidad»./
En este marco internacional, China, tras haber logrado gigantescos
avances con su «rejuvenecimiento nacional» y en el bienestar de su
pueblo, que constituye casi una quinta parte de la humanidad, también
está desempeñando un papel clave en abordar aquellos retos que son
universales .
Un ejemplo es una de las dos amenazas con capacidad para eliminar la
base actual de la civilización humana: la crisis climática. En la lucha
contra ella no sólo se han implementado políticas internas, sino que el
progreso tecnológico de China ha abaratado internacionalmente las
energías renovables frente a los combustibles fósiles, sentando así una
de las bases indispensables para una lucha que afecta a toda el planeta
El socialismo y el Partido Comunista Chino
En poco más de setenta años ( en una sola vida) China ha pasado de ser
prácticamente el país más pobre del mundo a conquistar niveles de renta
y bienestar elevados para toda su población. Ha puesto fin a cien años
de opresión nacional, y está desempeñando un papel crucial en los retos
que hoy enfrenta la humanidad. En cuanto a lo que esto significa para el
pueblo chino hay que comprender el gigantesco paso adelante que ha
supuesto el establecimiento de la República Popular China. En
comparación con lo que había existido un siglo antes, ahora los jóvenes
sienten que son: «increíblemente afortunados de ser chinos en esta época».
Para los analistas capitalistas de occidente, esto significa que no
comprenden la dinámica interna de China, ni la actitud de su población
hacia el Partido Comunista de China (PCCh). La izquierda socialista
internacional tampoco podrá entender a la izquierda China (ni su
actitud, orientación y evaluación positiva del PCCh) a menos que
comprendan el enorme paso adelante que ha dado su pueblo.
Todo esto se ha conseguido en un país que avanza al socialismo. China
demuestra que, en el mundo real, el socialismo no es una idea de futuro,
sino la solución más acertada a los problemas actuales. Como socialista
creo que se trata de un argumento real que da fuerza a un hecho para mi
indiscutible: el socialismo es superior en todos los sentidos al poder
omnímodo del capital . Para los no socialistas, el extraordinario éxito
de este proceso, que afectan a toda la humanidad, significa también que
no podrán formarse una visión precisa de China sin evaluar seriamente y
con honestidad sus avances.
Tampoco hay ambigüedad sobre qué organización ha liderado esto. Es el
Partido Comunista de China. Por lo tanto, cualquier opinión sobre el
PCCh es inseparable con una evaluación del camino emprendido por su país
El PCCh nunca ha afirmado que es infalible. Al contrario, la Resolución
de 1981 sobre determinadas cuestiones de la historia del Partido y la
Resolución de 2021 sobre los principales logros y errores en el último
siglo contienen una autoevaluación objetiva y crítica que deberían
provocar envidia a cualquier documento elaborado por los partidos
políticos occidentales.
Los que están fuera de China deberían constatar un hecho que el propio
PCCh *no* ha querido reivindicar en estas resoluciones. Quizás, por un
exceso de modestia. Considerando, el hecho que China es un país enorme y
multiétnico, el PCCh ha aumentado exponencialmente su liderazgo en todo
el extenso territorio del gigante asiático. Esta no es una afirmación de
un patriota chino exaltado, ni siquiera de un socialista, es sólo la
constatación de hechos palpables. Cualquiera que quiera comprender a
China o, que desee comprometerse con China, tiene que entender este
hecho. De lo contrario, no comprenderá la realidad ni se comprometerá
con ella.
El primer desafío en «Occidente»: La amenaza de guerra
Los complicados procesos que vivimos son , evidentemente, hechos que
configuran el mundo actual. Y como sabemos algunos de ellos son amenazas
de magnitud.
En primer lugar, la mayor y más urgente amenaza para el mundo es una
realidad que los gobiernos y los medios de comunicación del Norte Global
se niegan a admitir y a afrontar. Al hacerlo, niegan la realidad.Con
esta actitud y con sus consecuencias geopolíticas, Occidente está
amenazando literalmente a la humanidad con una catástrofe. Más
concretamente, la amenaza de una guerra mundial cuyas consecuencias
nucleares empequeñecerían todos los demás conflictos juntos.
Para entender esta amenaza y las tergiversaciones, inexactitudes y
falsificaciones sobre la realidad de China, basta recordar el desastroso
error de cálculo con el que Adolf Hitler racionalizó su decisión de
atacar a la Unión Soviética en 1941: «Sólo necesitamos patear la puerta
y toda la estructura podrida de los comunistas se vendrá abajo».
Este falaz error de cálculo se utilizó para desencadenar la Segunda
Guerra Mundial produciendo un increíble sufrimiento humano, antes de la
destrucción total del propio régimen nazi. Hoy en día, la negativa a
afrontar los éxitos de China, las repetidas tonterías sin base que
promueve Estados Unidos sobre un inminente «choque” en Taiwán , la
exclusión deliberada de los medios estadounidenses sobre la realidad
China , la posibilidad abierta, de parte de algunos círculos
estadounidenses, de una guerra contra China y las tendencias que
amenazan a la humanidad tendrían consecuencias mucho peores que el error
de cálculo de Hitler.
En relación con el reciente viaje a China del Secretario de Estado
estadounidense, Anthony Blinken, el portavoz del Departamento de Estado,
Matthew Miller, señaló que «el Secretario hizo hincapié en la
importancia de la diplomacia y de mantener abiertos los canales de
comunicación en toda la gama de cuestiones para reducir el riesgo de
percepciones erróneas y errores de cálculo».
Se trata de un consejo acertado y sabio. Pero no basta para salvaguardar
a la humanidad si la evaluación de la situación se limita al envío de un
pequeño puñado de diplomáticos y si por otra parte, cada día, políticos
y medios de comunicación estadounidenses vierten falsedades y
desinformación sobre China e intentan impedir que se reconozca su
realidad mediante prohibiciones de visados, límites a las visitas de
personalidades, denegación de la entrada a Estados Unidos a analistas y
académicos chinos, etc.
La guerra nuclear es la segunda gran amenaza para nuestra civilización.
Aniquilaría directamente al grueso de la población del Norte Global, y
devastaría el Sur Global y el planeta entero. La amenaza de guerra de
Estados Unidos contra China, que tiene todas las posibilidades de
convertirse en nuclear, se discute abiertamente en sus círculos internos,
Esta espantosa guerra es mucho más posible por la negativa sistemática
de Estados Unidos a reconocer o afrontar los hechos geopolíticos
internacionales . Hoy en día, ésta es una de las amenazas existenciales
más urgentes. Por esta razón hay que dedicar todas las energías
políticas a una campaña internacional de “No a la Guerra Fría», porque
la Nueva Guerra «Fría» emprendida por Estados Unidos es el primer paso
hacia una guerra caliente.
Esto significa también que ante las falsificaciones, China defiende un
valor común: la verdad. Por lo tanto, el interés común de todos, sean
socialistas o no lo sean, debería ser dar a conocer la verdadera
posición internacional de China. Los medios de comunicación y el
gobierno de Estados Unidos dedican enormes recursos a la falsificación y
a los intentos de ocultar la realidad China,
Por el contrario, la civilización china tradicionalmente ha demostrado
su interés por la verdad sin exageraciones. Han desarrollado un culto a
la exactitud. Al igual que los chinos consideran que la modestia es una
virtud, ellos piensan que en asuntos serios no hay virtud si se exagera
o si se subestima a otro pueblo. Consideran que no hay virtud en la
arrogancia, que no hay virtud en el optimismo ni en el pesimismo: sólo
hay virtud en el realismo y la exactitud. Por cultura los chinos no
gustan de exagerar en ningún sentido, sino simplemente tratan de buscar
la verdad lo más exacta posible
La responsabilidad de averiguar y decir la verdad
La situación global plantea una importante responsabilidad para aquellos
que viven fuera de China. No me gusta el término /inteligentsia/, ya que
implica que los que se encuentran en un determinado estrato social
piensan más que los demás, pero averiguar y confirmar la verdad es sin
duda una labor fundamental del pensamiento, del trabajo intelectual que
debe realizar todo el mundo.
La realidad es que gran parte de los gobiernos y de los medios de
comunicación del Norte Global dedican sus energías no a tratar de
averiguar la verdad, sino a ocultarla, lo cual no sólo es un error
descomunal, sino que tiene consecuencias extremadamente peligrosas .
Hoy se persigue con saña a quienes descubren o hacen pública la verdad.
Esto se aplica no sólo a las mentiras sobre China, sino a otras
revelaciones de la realidad. Podemos tomar como un caso demostrativo, el
de Daniel Ellsberg, que acaba de morir. Ellsberg fue acusado de
espionaje por revelar en los Papeles del Pentágono la verdad sobre la
política estadounidense en Vietnam. Otro caso relevante es el de Julian
Assange, amenazado con cadena perpetua por revelar la verdad sobre los
crímenes de guerra de Estados Unidos. Estos, y otros analistas y
escritores, son personas que hacen el verdadero trabajo «intelectual» en
Occidente.
Desarrollo económico
En tercer lugar, hay un grupo mucho más reducido, que está relacionado
con un acontecimiento clave para la humanidad y que reviste especial
importancia para mi persona: los economistas.
De todas las economías de la historia, la de China es, con diferencia,
la que más rápidamente crece y la que más rápidamente mejora la vida de
su población. Siguiendo el método de la ciencia, como dicen en China,
«hay que buscar la verdad a partir de los hechos». Deducimos, por tanto,
que aprender las razones de este éxito (sin intentar, por supuesto,
copiarlo mecánicamente ) es una tarea crucial para los economistas y,
especialmente urgente para los países en desarrollo.
Como siempre, los más exitosos son los más quieran aprender. En cambio,
hoy nos encontramos con la extraña situación que los economistas
occidentales intentan convencernos que la economía de más éxito del
mundo, China, está haciendo las cosas mal y que debería cambiar y
parecerse más a las economías con menos éxito.
Tanto las revistas académicas como los medios de comunicación
supuestamente serios, como el /Economist/, /Financial Times/, y /Wall
Street Journal/ están repletos de afirmaciones que son objetivamente
inexactas y de análisis que fracasan por completo a la hora de predecir
tendencias objetivas. Es cierto que los medios de comunicación de masas,
dan oportunidades de ganar dinero (este autor durante muchos años obtuvo
ingresos proporcionando información económica precisa a los medios
occidentales), pero esto no altera un asunto muy grave: el daño que esos
medios hacen a los países en desarrollo proporcionando información
inexacta tiene un objetivo: obstaculizar las políticas que permitan
desarrollar sus economías de manera independiente y crear falsas
informaciones respecto a la situación en China. Por lo tanto, es
necesario contrarrestar ese comportamiento con información precisa y
verdadera.
Socialistas en diferentes partes del mundo
China ha demostrado que vivimos en un mundo en el que, en una sola vida,
la población de un país muy pobre del mundo puede avanzar hasta tener
las ventajas de una economía de altos ingresos, independencia nacional y
dignidad, el sueño de todo Estado en desarrollo. Por lo tanto, los
socialistas no tienen que esgrimir argumentos puramente teóricos; pueden
señalar lo que ya ha conseguido una quinta parte de la población mundial.
A escala mundial, quedó claro que en el pasado siglo fuero los países
socialistas y el Sur Global los que han impulsado los avances
progresistas.La responsabilidad de los retrocesos en el bienestar y en
derechos se debe exclusivamente a los países imperialistas, o del Norte
Global, como los llaman ahora.
Si echamos un vistazo al siglo pasado, la clase obrera del Norte Global
no consiguió detener el fascismo europeo, quien realmente derrotó al
nazi-fascismo fue la Unión Soviética y su Partido Comunista. La
revolución socialista en China fue el primer gran paso de las fuerzas
progresistas finalizada la Segunda Guerra Mundial, un poderoso y
definitivo empuje en la lucha contra los imperios coloniales y el
imperialismo. La derrota de Estados Unidos en Vietnam, una victoria del
pueblo vietnamita contó con el apoyo incondicional de China, conduciendo
a un gran avance de las fuerzas progresistas en el Norte Global.
Sin embargo, sigue sin haber pruebas que la clase obrera y otras fuerzas
progresistas del Norte Global sean capaces por sí mismas de derrotar, o
incluso de resistir con éxito, los ataques de las clases dominantes
imperialistas, como demuestran las sucesivas derrotas de las fuerzas
progresistas del Norte Global.
Sólo, en partes del Sur Global, las fuerzas progresistas han sido
capaces de avanzar. Estos avances de las fuerzas del Sur Global deberían
contribuir al desarrollo de las fuerzas progresistas en el Norte Global.
De esto se desprende una conclusión práctica: una de las tareas más
importantes de las fuerzas del Norte Global es impedir que sus clases
dominantes ataquen a los países socialistas, en particular a China y al
Sur Global.
Debate socialista en el Norte Global
Las realidades descritas determinan que no sólo hay tendencias positivas
y análisis acertados, sino que también, hay retrocesos y confusión.
Éstos procesos vienen determinados precisamente por la relación de
fuerzas a escala mundial.
Para entender que pasa con la izquierda en los países imperialistas
podemos tomar como ejemplo la trayectoria de las dos revistas
socialistas más conocidas en el Norte Global: la británica /New Left
Review/ (/NLR/) y la estadounidense /Monthly Review/ (/MR/). Su
diferenciación está inseparablemente ligada a la forma en que se
relacionan con China y el Sur Global.
Uno de los editores de la británica /NLR/ dedicó un libro suyo a Rusia y
a Boris Yeltsin, el hombre que lideró la restauración del capitalismo en
la Unión Soviética. A partir de ahí, /NLR/ ha abierto sus páginas a los
comentarios a Victor Shih, (de ascendencia china pero procapitalista),y
a Joshua Wong, líder de las fuerzas anticomunistas de Hong Kong
vinculado a los separatistas de Taiwán. La revista /NLR/ está cometiendo
la misma incapacidad occidental para comprender a China, y al final se
ha colocado en el bando equivocado, apoyando a las fuerzas que lideraron
la restauración del capitalismo en la Unión Soviética.
En agudo contraste está /MR/. En décadas anteriores, esta revista
desempeñó un papel clave en dar a conocer al gran público el desarrollo
de China, así como la revolución cubana y otras muchas luchas
significativas. Hoy, /MR/ es uno de las principales revistas
independientes en inglés que analizan seriamente China. Sus columnas
también incluyen frecuentes análisis del Sur Global desde el Instituto
Tricontinental de Investigación Social, una organización que se ha
convertido en el Centro Internacional más influyente en explicar
sistemáticamente las tendencias y procesos progresistas en el Sur
Global. La Tricontinental, tiene un edición en inglés del medio chino
“/Wenhua Zongheng/«, manteniendo un diálogo permanente con las fuerzas
prosocialistas de China.
El rol que juegan la China socialista es ahora reconocido en el Sur
Global, como lo indican las numerosas declaraciones de líderes políticos
de los países en desarrollo. También es el nexo de unión con las
corrientes más avanzadas del Norte Global. En resumen, la relación con
el socialismo de China está remodelando las tendencias progresistas a
escala mundial, un resultado que no contradice , sino que alimenta la
regeneración nacional de China
Nota personal
Por último, en el contexto de estos significativos acontecimientos ¿cómo
debe situarse un individuo? Esta es una nota y una observación puramente
personal pues cada ser humano, sin excepción, tiene sus propios
pensamientos y no reconocerlos es no abordar la realidad personal
Puedo explicar mis reflexiones personales de la siguiente manera. Hay
dos lugares en el mundo, de aquellos en los que he estado, en los que
siempre que las visitó no puedo controlar mis emociones. El primero es
el Monumento a los Héroes del Pueblo, en Pekín, porque sé que ese
monumento es un homenaje q decenas de millones de chinos que dieron su
vida para sacar a su país del «siglo de humillación» La segunda es la
Tumba del Soldado Desconocido en Moscú, porque sé que ese lugar está
destinado a homenajear a los veintisiete millones de soviéticos murieron
no sólo para salvar a su propio país y al socialismo, sino para liberar
a toda Europa del nazismo.
Debo decir, además, que hayan una costumbre rusa que admiro mucho: el
día de su boda, las parejas van al monumento conmemorativo de la guerra
a depositar flores. Esto significa simbólicamente : «Nuestra felicidad
de hoy sólo es posible gracias a lo que hicieron los soldados y los
partisanos para que nuestro pueblo pudiera tener futuro.Por eso, en este
momento de felicidad queremos vincular nuestra alegría con los
combatientes soviéticos que hicieron posible la libertad de la patria..
Nadie elige donde nace. Lo único que puede hacer es dar lo mejor de sí
en cualquier situación en la que se encuentre. Muchas decenas de
millones de personas han pagado con su vida para que la humanidad
pudiera avanzar. En los últimos cien años, la inmensa mayoría de estos
luchadores han vivido en China y en la antigua Unión Soviética. Hoy, con
increíble sufrimiento y heroísmo el pueblo chino, creó un Partido
Comunista y luego un Estado que ha conquistado una victoria gigantesca,
no sólo para el pueblo chino, sino para toda la humanidad.
Lo que hoy se pide a cualquier persona en Occidente es casi trivial en
comparación con esta cercana historia. Queremos simplemente que luchen
por la verdad, que la gente sepa la verdad. Eso es lo que intento hacer:
analizar con la mayor precisión posible las razones del éxito de China y
contárselo a tanta gente me fuera posible. Si he contribuido en algo a
comprender a China y sus logros, me siento muy satisfecho.
Solo tengo una frustración. Una de las cuestiones importantes que tiene
un partido comunista es que no sólo tiene líderes, sino que cualquiera
persona honesta puede unirse a él. El pueblo chino los hace
constantemente para fortalecer su organización, pero, legalmente, sólo
un ciudadano chino puede ser miembro del PCCh. Eso significa que no sólo
en el fondo, sino también formalmente, las opiniones que expreso aquí
son sólo mías, y no las del PCCh. Pero no quiero ocultar que, si cumplir
con los criterios legales, solicitaría mi ingreso al PCCh.
Sin embargo, estoy totalmente de acuerdo con la norma de que sólo un
ciudadano chino pueda ser miembro del PCCh. ¿Entonces? Tendré que
conformarme con el premio como segundo mejor
Em
OBSERVATORIO DE LA CRISIS
https://observatoriocrisis.com/2023/07/06/reflexiones-sobre-el-significado-del-partido-comunista-chino-para-la-izquierda-mundial/
6/7/2023
sexta-feira, 7 de julho de 2023
Reflexiones sobre el significado del Partido Comunista Chino para la izquierda mundial
quarta-feira, 5 de julho de 2023
Geopolítica, guerra, clima y economía: necesitamos un paradigma económico y social global alternativo
DIMITRIS KONSTANTAKOPOULOS , EXPERTO GRIEGO EN ECONOMÍA Y MEDIO AMBIENTE
(Intervención en el Foro Económico de Petrogrado)
El actual sistema económico mundial, aún dominante, es una forma
generalizada, ampliada y globalizada del que prevaleció en el
capitalismo occidental durante el siglo XIX, basado en las mismas
doctrinas económicas neoclásicas.
El capitalismo «neoclásico» ha provocado las dos grandes crisis
económicas (1873 y 1929), dos guerras mundiales, la Revolución Rusa y el
ascenso del nazismo en Alemania. Es natural que el mismo modelo, aunque
ampliado y globalizado después de 1980 y 1990, haya provocado la crisis
económica mundial en la que vivimos desde 2008. Crisis que nos ha
llevado al borde de una guerra mundial que ya se habría iniciado, de no
ser por la existencia de las armas nucleares.
Este modelo también está acelerando nuestro descenso hacia un holocausto
climático y medioambiental. Después de todo, este comportamiento del
capital es natural, en la medida que el valor básico que subyace a la
economía «neoclásica» y «neoliberal» es la competencia «sin trabas» -y
de hecho una lucha mortal- de todos contra todos.
Una guerra mundial o un mundo contra nuestro entorno natural no es más
que el resultado inevitable de la búsqueda del poder absoluto y de una
acumulación siempre acelerada -por todos los medios- del Capital, que ha
caracterizado el funcionamiento de este sistema social . El sistema es
donde se encuentran la economía, la geopolítica, la ecología y la cultura.
*1980-90: El triunfo neoliberal y neoconservador*
Sólo en las condiciones políticas creadas, como resultado de la victoria
principalmente soviética sobre el nazismo, en 1945, hemos asistido a la
realización del New Deal en Estados Unidos, al establecimiento del
compromiso socialdemócrata entre el Trabajo y el Capital en Europa y al
surgimiento de regímenes más independientes en China y en algunas
antiguas colonias.
Este equilibrio posterior a la Segunda Guerra Mundial se empezó a
liquidar con el ataque del Gran Capital , con los neoliberales liderados
en su momento por Ronald Reagan y Margaret Thatcher. Fue en los años 80
cuando se impuso un nuevo modelo económico, codificado en el Consenso de
Washington.
El colapso, del régimen burocrático soviético entre 1989 y 1991, en una
dirección neocapitalista, neoliberal y cleptocrática, constituye un
triunfo global para el nuevo paradigma dominante. Las instituciones
internacionales básicas como el BM, el FMI y la OMC se reforman de
acuerdo con el nuevo modelo económico. Se suprimen todas las
restricciones a la acticidad del capital financiero, impuestas tras la
crisis de 1929. Europa adopta el Tratado de Maastricht por el que se
reconoce el neoliberalismo como principio constitucional básico de un
nuevo «superestado» europeo, un tanto sui generis.
Este Tratado también oficializa la autoridad última de la OTAN sobre la
política exterior y militar de la UE. El ascenso de los
Neoconservadores, la desaparición de la estructura internacional de
Control de Armamentos, la constante expansión de la OTAN y las guerras
en Yugoslavia y en todo Oriente Medio no son sino el corolario
geopolítico de este cambio masivo de la correlación de fuerzas entre
Capital y Trabajo, entre naciones dominantes y explotadas.
Mirando las crisis del siglo XX y en analogía con lo que ocurrió en ese
pasado reciente , es aconsejable que busquemos en el triunfo del modelo
capitalista neoliberal la razón profunda y última por la que estamos de
nuevo al borde de una nueva Guerra Mundial . Una Guerra que ya se habría
iniciado de no ser por la existencia de las armas nucleares. Por cierto,
esto es propio de este sistema: si la lucha general de todos contra
todos es la regla principal en la economía, entonces todo tipo de
guerras son un resultado normal.
La integración del antiguo Bloque «socialista» en el capitalismo mundial
ha sido un momento triunfal del modelo y el fundamento de la
“unipolaridad», aunque sen han producido tres importantes excepciones a
esta subordinación, cuya trascendencia se ha hecho ahora evidente.
En primer lugar, Rusia conservó parcialmente algunos de los mecanismos y
el grado de independencia del Estado soviético, nacido de una revolución
anticapitalista y socialista y, con un arsenal nuclear que garantiza la
paridad estratégica con Estados Unidos.
En segundo lugar, en China, a pesar del amplio uso del capital
extranjero y de concesiones al capitalismo, el régimen ha conservado el
grado de independencia que heredó de la Revolución de 1949. China sigue
siendo un país no capitalista con una economía planificada, aunque no
dirigida por métodos administrativos sino por el mercado, y el país se
niega con firmeza a sucumbir a la globalización financiera, es decir, al
poder mundial de las Finanzas internacionales.
En tercer lugar, las intervenciones militares masivas de Occidente en el
Oriente Medio han transformado una gran parte de éste en una zona de
ruinas, aunque occidente no ha sido capaz ni derrotar las fuerzas de
resistencia de la región, ni de integrarlas en Occidente.
<http://www.defenddemocracy.press/us-lawmakers-concerned-russians-chinese-buying-businesses/>*El momento de la crisis*
Hoy, más de cuarenta años después de Reagan y Thatcher, más de treinta
años después del colapso soviético y de la creación de la UE, el modelo
económico mundial dominante no ha logrado ninguno de los objetivos
básicos que se había fijado y que sus teóricos creían que alcanzarían
gracias a su aplicación sin trabas.
Por el contrario, el modelo ha exacerbado una multitud de graves
problemas y crisis, algunos de los cuales amenazan incluso la propia
supervivencia de la humanidad, y nos ha puesto al borde de una nueva
Guerra Mundial:
* El capitalismo occidental ha entrado en una crisis económica
permanente desde 2008, algo no previsto por el modelo. Los Estados
volvieron a asumir papeles críticos para rescatar, regular y «guiar»
a los «mercados». La crisis causó una destrucción social
generalizada, incluso la destrucción de la economía de Estados
enteros (como en Grecia, el chivo expiatorio de la crisis de la
deuda europea) y mantiene bajo una enorme presión lo que queda de
democracia y de los Estados-nación en Occidente, por ejemplo en
Francia. El sistema dominante no dejó que los mercados hicieran su
trabajo, es decir, que quebraran los bancos, ya que se argumentó que
eran «demasiado grandes para quebrar». En lugar de quebrar los
bancos, ahora están quebrando a Estados y a sociedades enteras.
* El modelo actual se basa en una «competencia económica leal y sin
trabas» entre múltiples actores económicos. Sin embargo, con el
modelo nunca hemos tenido en toda la historia del capitalismo una
concentración internacional del capital tan enorme, con estructuras
monopolísticas tan grandes y vitales sectores para la alimentación,
la medicina, la información, etc. Toda la pequeñas y medianas
empresas están sucumbiendo al control oligopolístico, bajo los
auspicios generales del capital financiero.
* El modelo se basa en el supuesto que el «mercado global» es acéfalo,
no tiene un líder que decida y mucho menos un «dictador» que pueda
violar sus propias leyes. Pero, el papel del dólar, el sistema
SWIFT, el control de Internet por un puñado de grandes empresas, el
papel de las agencias privadas de calificación, etc., combinados con
la centralización del capital financiero y el secuestro de procesos
que tradicionalmente han pertenecido al poder de los Estados (como
el secuestro indirecto de la producción de dinero a través de la
industria de derivados) desmienten esta imagen. Hoy, el Gran Capital
Financiero Mundial actúa violando la ley del valor si sus resultados
no se ajustan a sus normas. Washington ha impuesto sanciones a
docenas de países en todo el mundo, mientras declara abiertamente
que es completamente inaceptable que China se convierta en una
potencia económicamente más fuerte que Estados Unidos. Algo que, por
cierto, nunca se planteó cuando se aceptó a China como miembro de la
OMC. Occidente proclama todo el tiempo su apoyo a un «orden
internacional basado en reglas», pero viola constantemente esas reglas.
* Se supone que el modelo dominante garantiza, mediante los mecanismos
del mercado y la competencia, el aumento continuo de la
productividad y, en última instancia, una distribución equitativa
tirando «hacia arriba» a las capas sociales más pobres y a los
países más atrasados. La realidad es diametralmente distinta ,
asistimos a una explosión de las desigualdades tanto entre los
Estados como dentro de los Estados, mientras que la estructura de
los productos incluye cada vez más elementos antisociales y
antiecológicos. En lugar de caminar hacia la «paz eterna» kantiana y
al «fin de la historia» como lo sostienen los teóricos de la
escuela, neoliberal, pasamos a la generalización de guerras cada vez
más peligrosas, pero también a la generalización de una inseguridad
desintegradora de los ciudadanos y de países enteros en todo el
planeta. Una gran parte de la humanidad se debate bajo una enorme
Deuda mientras que un pequeño número de empresas e individuos han
acumulado una gran parte de la riqueza del mundo, amenazando con
esclavizar a toda la humanidad. En la actualidad, tras el rápido
retroceso del Movimiento Obrero en Occidente, sólo la multipolaridad
puede ser una condición necesaria, aunque no suficiente, para evitar
esa esclavización de todos los humanos.
* Como el sistema de «mercados libres” se ha mostrado completamente
incompetente es la hora de abordar problemas vitales e incluso de
supervivencia de la humanidad, en particular porque estamos
traspasando los límites naturales del planeta. Nos enfrentamos a una
contaminación generalizada del medio ambiente, a una crisis
climática, al control de la información en manos de puñado de
empresas privadas y , también, al desarrollode tecnologías muy
peligrosas y socialmente incontroladas, como la biotecnología, la
inteligencia artificial, la bioquímica, la neurociencia y muchas
otras, tecnologías capaces de provocar la destrucción de la especie
humana o de constituir la base de una «sociedad» totalitaria.
* Además, el sistema económico, objetiva y subjetivamente, fomenta la
formación de élites locales que socavan el esfuerzo de las naciones
o las regiones que tratan de conquistar soberanía e independencia.
<http://www.defenddemocracy.press/the-war-between-east-and-west-the-non-aligned-and-the-struggle-for-the-salvation-of-humanity/>
Éstas son algunas de las razones por las que urge sustituir el Consenso de Washington por un Nuevo sistema económico, a escala nacional,
regional y mundial. Si la búsqueda de la multipolaridad es la condición necesaria, sólo la creación progresiva de un nuevo orden económico,
social y ecológico mundial es la condición necesaria para hacer frente a las crecientes amenazas que se ciernen sobre la civilización humana y sobre nuestra propia existencia.
Pero, ¿sobre qué principios puede y debe fundarse una alternativa al
modelo actual?
*¿Una alternativa al modelo actual?*
A la luz de los múltiples problemas del modelo soviético y de todos los
modelos económicos y políticos ultracentralizados, no se puede, negar la
utilidad de los mecanismos de mercado, al menos durante un período
largo, tanto por razones económicas como psicológicas y culturales.
Sin embargo, la función del mercado debe estar limitada por la
existencia del Plan. El “mercado» podrá funcionar sólo en la medida que
contribuya al aumento de la productividad, pero, al mismo tiempo, deberá
estar “corregido» y «limitado» por la existencia de un plan general
nacional, regional y mundial, que debe dar prioridad a las necesidades
sociales básicas, a nivel nacional e internacional, y a la protección
del medio ambiente natural.
Dado la crisis ecológica que coloca en peligro la supervivencia de la
humanidad no tiene sentido hablar de economía ni de política. Por lo
tanto, los mercados y su combustible propulsor, el beneficio y la
acumulación perpetua de capital, deben ser sustituidos por el papel del
Estado y su poder debe ser reducido y limitado por la ciudadanía.
La «corrección» también puede hacerse utilizando herramientas
económicas. Sin embargo las medidas administrativas deben evitarse en la
medida de lo posible. Por ejemplo, China ya está experimentando
limitaciones entre el capital natural gastado en la creación por un
producto.
En realidad, cuando un avión transporta, por ejemplo, ensaladas de Chile
a Noruega, nadie tiene en cuenta el daño causado a la estratosfera
terrestre a la hora de calcular costes y precios. Por cierto, cada vez
hay más actividades económicas que exponen a los ecosistemas al riesgo
de cambios irreversibles. Cuando una actividad empresarial crece sin
controles el «daño esperado» al medio ambiente tiende al Infinito. Estas
actividades deben eliminarse gradualmente.
No se puede permitir la propiedad privada en las fuerzas productivas muy
grandes o estratégicas . Es inaceptable que un puñado de
personas/empresas puedan controlar fuerzas productivas críticas o
tecnologías de vanguardia. Como, por ejemplo, las relacionadas con el
ADN y los organismos genéticamente modificados, la fabricación de virus,
la circulación de información en Internet, las armas cibernéticas, los
flujos de energía y dinero, la inteligencia artificial y muchas otras
actividades económicas o tecnológicas, que puedan influir decisivamente
en la alimentación humana, la educación la medicina y los medios de
comunicación (Prensa, televisión, Internet).
El control estatal o social no es suficiente, porque los dueños de estos
medios adquieren un poder tan desproporcionado que se imponen, como ha
demostrado la experiencia de todas las supuestas regulaciones
La propiedad en estos sectores debe pasar a manos de los Estados y las
sociedades. Pero, también la gestión debe alejarse del modelo clásico de
control estatal, que crea una clase de gestores que, en última
instancia, operan para su propio beneficio y no para el de la sociedad.
Además, tanto la experiencia soviética como la de los sectores estatales
de los Estados capitalistas han demostrado que la eficacia -incluso en
el plano puramente económico- es limitada.
Para ello, es necesaria la aplicación simultánea de métodos de
autogestión y de control social, a fin de tener en cuenta los intereses
generales de la sociedad y no sólo los intereses de los trabajadores de
una unidad de producción o de una industria.
La gestión de las nuevas fuerzas y tecnologías productivas por un
sistema hipercentralizado no es posible ni deseable, en el largo plazo.
Los problemas a los que se enfrenta la humanidad se deben abordar
mediante una elevación general del nivel de la inteligencia colectiva de
la sociedad, con colectivos cada vez más conscientes y responsables que
participen activamente en la toma de decisiones.
También es evidente la necesidad de una democratización progresiva del
sistema monetario internacional, quizá mediante el establecimiento de
instrumentos monetarios regionales, pero también mediante la creación de
un sistema de intercambios internacionales que intente anular la ley del
«intercambio desigual», tal como la formuló Argyris Emmanuil, teniendo
en cuenta la necesidad de elevar el nivel de las naciones más pobres y
la crisis ecológica.
Es importante recordar en este punto que la Unión Soviética era, a
diferencia de la Unión Europea, una organización que realizaba por
principio la transferencia de excedentes de las regiones más ricas a las
más pobres, una idea que Maynard Keynes, defendió, en términos
diferentes, para el sistema económico internacional. Al regular los
intercambios económicos internacionales hay que tener en cuenta la
necesidad de hacer frente a las desigualdades a escala mundial y la
necesidad de proteger el medio ambiente que hace posible la vida y la
civilización.
Por supuesto se puede decir como dijo el Fausto de Goethe: Muéstrame la
meta, pero también muéstrame el camino. Nos parece que nuestra tarea no
es el «camino» sobretodo porque es imposible describir en detalle ese
camino. En realidad , pienso, que no hay un camino prediseñado para lo
que Marx describió como la transición de la prehistoria a la historia.
Todavía estamos muy lejos de poder implementar estas ideas a escala
global. En la actualidad, y dadas las tendencias políticas y sociales
que prevalecen en Occidente, una etapa de transición debe incluir
necesariamente la lucha por un mundo multipolar y la formación de
asociaciones regionales independientes tanto en América Latina como en
África, por ejemplo. Es apropiado, sin embargo, introducir en este
proceso elementos que contribuyan a la reforma general del sistema
mundial capitalista.
Em
OBSERVATORIO DE LA CRISIS
https://observatoriocrisis.com/2023/07/04/geopolitica-guerra-clima-y-economia-necesitamos-un-paradigma-economico-y-social-global-alternativo/
4/7/2023
quinta-feira, 29 de junho de 2023
Espanha: Resolução do I Encontro Estatal do Movimento Operário
PCPE e CNC [*]
<https://www.resistir.info/espanha/resolucao_jun23.html#asterisco>
Resolução.
*Se as lutas não se inserem numa estratégia de conquista do poder
político pela classe trabalhadora, desaparecem sem deixar rastro.*
Reunidos trabalhadores e trabalhadoras de diferentes territórios do
Estado espanhol, de diferentes sectores produtivos e de serviços
públicos, afiliados a diversos sindicatos, todos e todas comprometidos
com as lutas da classe trabalhadora, constatamos que:
*1º* A ofensiva da burguesia contra o proletariado (todos e todas que
necessitamos vender nossa força de trabalho para poder viver) é brutal e
em todas as frentes: paralisação, precariedade laboral, carestia da
vida, despejos, destruição e privatização de serviços públicos.
Principalmente o Sistema Público de Pensões que afeta mais de 9 milhões
de reformados e pensionados. Responde à maior crise da história do
capitalismo, uma crise estrutural sem solução e que pretende carregar
essa crise sobre as nossas costas.
*2º* A guerra da NATO contra a Rússia, o belicismo feroz do imperialismo
encabeçado pelos EUA e a pandemia Covid (e as novas que se anunciam),
além de estarem a produzir uma maciça transferência de recursos
públicos, do nosso dinheiro, para empresas privadas – armamentísticas e
farmacêuticas – estão a ser utilizadas para incrementar os mecanismos de
controle social, de repressão e de manipulação informativa, situando a
classe trabalhadora e demais sectores populares num autêntico cenário de
guerra.
*3º* Após as mobilizações populares de há 10 anos (15M e Marchas da
Dignidade), que a burguesia soube canalizar eleitoralmente, a
substituição da luta de classes pelo pacto social que desde há tempos
vem propiciando o revisionismo e a social-democracia e a frustração de
comprovar que aqueles que iam assaltar os céus pariram um rato,
saldou-se na classe operária e demais sectores populares por um
incremento da desmobilização e extensão de um sentimento de impotência.
O incremento espetacular dos suicídios, do consumo de fármacos e o auge
da extrema direita são boa amostra disso.
*Frente a isso, os trabalhadores e as trabalhadoras conscientes devem
saber que:*
* São precisamente nas épocas de crises e de guerras que o capitalismo
mostra sua debilidade e mais precisamente na crise atual, por
tratar-se de uma profunda crise estrutural de um sistema em agonia
que é incapaz de garantir as mais mínimas condições de vida à
maioria da sociedade e só oferece miséria, repressão, destruição e
guerra, afetando de forma especial à mulher e à juventude de origem
operária.
* As lutas operárias, tantas vezes heroicas, que se dão em muitos
sectores, quando não são diretamente traídas pelos sindicatos do
poder, surgem e decaem, sem deixar atrás de si um terreno para novas
formas de organização; de modo que cada vez há que começar de novo.
Além disso, em momentos de crise, a margem de manobra é muito
pequena: o pouco que se consegue por um lado (subidas salariais que
nunca chegam a superar a inflação) perde-se pelo outros (subida de
alugueres, de hipotecas, carestia de vida, destruição de serviços
públicos, etc), sendo o normal que se lute não já para conseguir
algum êxito ou vantagem e sim para manter o que já se tinha:
Convénios negociados em baixa, perda de direitos, etc…
Em definitivo, parece que corremos sem avançar ou que construímos na
água. É necessário e urgente que, pelo menos os sectores mais
conscientes da classe operária, não continuem a delapidar esforços
inutilmente. As lutas que não se inserem numa estratégia afundam-se sem
deixar rastro.
*Por tudo isso nos propomos a:*
*1º* Construir um instrumento de coordenação independente da afiliação
sindical que sirva para o apoio, a comunicação e divulgação das lutas
operárias que se verifiquem em cada território ou sector.
*2º* Lutar por impor em cada empresa o poder decisório da assembleia de
trabalhadores, por cima inclusive dos próprios comités de empresa.
*3º* Trabalhar para constituir com os companheiros e companheiras mais
conscientes e mais comprometidos comités ou conselhos cujas funções,
mais políticas que sindicais, sejam: analisar os erros e os êxito de
cada luta, garantindo a sua continuidade; elevar o nível de consciência
e de organização para preparar a seguinte; informar os companheiros da
lutas em outros lugares e reforçar a solidariedade com elas.
*E, sobretudo, trabalhar para que os companheiros e companheiras sejam
conscientes dos limites inevitáveis da luta sindical e que vejam a
necessidade inescapável de organizar-se para a tomada do poder político
pela classe trabalhadora.*
27/Junho/2023
[*] Partido Comunista dos Povos de Espanha e Coordenação de Núcleos
Comunistas
Em
COORDINACIÓN NÚCLEOS COMUNISTAS
https://cnc2022.wordpress.com/2023/06/27/resolucion-comunicado-i-encuentro-estatal-de-movimiento-obrero/
27/6/2023
terça-feira, 27 de junho de 2023
Marxismo ocidental: a tentação doentia
Greg Godels
/Outra excelente crítica contemporânea ao marxismo ocidental pode
ser encontrada nos escritos do autor marxista Gabriel Rockhill.
Rockhill //desacredita//hábil e completamente/ /a Escola de
Frankfurt do neo-marxismo, especialmente os seus pensadores mais
célebres, Horkheimer, Habermas, Adorno e Marcuse, denunciando a sua
fidelidade a vários patrocinadores. Aqueles que pagavam as contas
desfrutavam de ideias simpáticas, um resultado frequentemente
encontrado nos praticantes do marxismo ocidental./
A história do marxismo tem uma história paralela do contra-Marxismo –
correntes intelectuais que se posicionam como sendo o /verdadeiro/ marxismo.
Mesmo antes do marxismo surgir como uma ideologia coerente, Marx e
Engels dedicaram uma secção muitas vezes negligenciada de seu /Manifesto
Comunista /de 1848 para desmascarar os opositores existentes que se
diziam do /verdadeiro /socialismo.
Enquanto o movimento operário procurava dolorosamente um sistema de
crenças para animar a sua resposta ao capitalismo, as ideias de Karl
Marx e Friederich Engels conquistaram gradualmente trabalhadores,
camponeses e oprimidos. Não foi uma vitória fácil. O liberalismo –
ideologia dominante da classe capitalista – foi útil aos trabalhadores e
camponeses na sua luta contra a tirania absolutista.
Com o capitalismo e as instituições liberais firmemente estabelecidos, o
anarquismo – a ideologia dos pequeno-burgueses descontentes – rivalizava
com o marxismo pela liderança do movimento operário. Contraditoriamente,
abraçando o individualismo extremo e a democracia utópica destilada do
capitalismo, mas expressando um ódio amargo às instituições capitalistas
e aos arranjos económicos, os anarquistas não conseguiram oferecer uma
saída viável do peso esmagador do capitalismo.
Quando o bolchevismo tomou o poder em 1917, o movimento operário
encontrou um exemplo de socialismo real-existente, liderado por
marxistas declarados reais, um poderoso farol para o caminho a seguir na
luta contra o capitalismo. A vitória da Revolução Russa estabeleceu o
marxismo como o caminho mais promissor para uma maioria explorada, sendo
o leninismo a única ideologia bem-sucedida para a mudança revolucionária
e o socialismo. Até hoje, o leninismo permaneceu o único guia comprovado
para o socialismo.
Imediatamente após a revolução, surgiram os "marxismos" rivais.
O fracasso das revoluções europeias subsequentes fora da Rússia,
especialmente da Alemanha, afastou numerosos intelectuais, como Karl
Korsch e György Lukács, que imaginavam um caminho diferente,
supostamente melhor, para a revolução proletária. Impulsionados pelo
apoio material de benfeitores, nomeações universitárias e pelos muitos
patrocinadores ávidos da traição de classe, os críticos e detratores do
leninismo abundavam.
Especialmente no Ocidente – América do Norte e Europa – onde a classe
trabalhadora era significativa e crescia dramaticamente, a dissidência,
a traição de classe e o oportunismo mostraram-se forças disruptivas no
movimento comunista mundial, forças que os governantes capitalistas
estavam ansiosos por apoiar. Os jovens, os trabalhadores inexperientes,
os aspirantes a intelectuais e os que tinham descido na escala social
eram especialmente vulneráveis ao apelo da independência, pureza,
idealismo e valores liberais. Dinheiro, oportunidades de carreira e
celebridade estavam prontamente disponíveis para aqueles que estavam
dispostos a vender essas ideias.
De facto, nem todos os críticos do marxismo-leninismo – comunismo
revolucionário – foi ou é desonesto ou não tem mérito, mas a
honestidade exige o reconhecimento de que nenhum defensor real do
derrube do capitalismo poderia alcançar destaque, celebridade ou o que
quer que fosse no Ocidente capitalista. Ele ou ela pode ser uma
curiosidade ou um símbolo em prol das aparências – um fantoche.
Por outro lado, qualquer figura intelectual ou política que alcance
ampla proeminência ou influência não pode representar um sério desafio
existencial ao capitalismo quando o caminho para a proeminência e
influência é patrulhado pelos guardiões do capitalismo.
No entanto, o movimento operário tem sido atormentado por tendências
ideológicas divisionistas ou modismos gerados por vozes independentes
que, intencionalmente ou não, são exploradas e prestam serviço à classe
capitalista.
No Ocidente, é quase impossível ser um jovem radical e não ser tentado
por um verdadeiro mercado ideológico de supostas teorias
anti-capitalistas ou socialistas, disputando entre si a lealdade. Desde
o fim do socialismo real na União Soviética e a desorientação de muitos
partidos comunistas e operários, a competição de ideias criou ainda mais
confusão.
Claramente, o movimento operário, o movimento socialista revolucionário,
precisa de orientação para evitar distrações, teorias falsas e ideias
corrompidas. A marcha dos neófitos políticos pelo caminho das ideias
capsiosas e fantásticas é uma grande tragédia, especialmente no que diz
respeito àquelas ideias que se apresentam como marxistas.
Felizmente, uma nova geração de pensadores marxistas está a desafiar o
fascínio dos pretendentes marxistas, mais especificamente, aqueles
associados ao que veio a ser chamado "marxismo ocidental". Um simpático
artigo da /Wikipédia /oferece uma definição tão precisa das palavras
quanto se poderia desejar: "O termo denota uma coleção solta de teóricos
que avançaram uma interpretação do marxismo distinta do marxismo
clássico e ortodoxo e do marxismo-leninismo da União Soviética". Não
poderia ficar mais claro: o marxismo ocidental é tudo /menos /o
marxismo-leninismo que sustenta os partidos revolucionários
comprometidos com os trabalhadores desde a época da revolução bolchevique!
O historiador e jornalista marxista Vijay Prashad ministrou um seminário
na Biblioteca Memorial Marx em 21 de novembro de 2022, no qual criticou
o marxismo ocidental dos anos 1980:
/Houve um ataque sustentado ao marxismo nesse período, liderado pela New
Left Books, hoje Verso Books, em Londres, que publicou Hegemonia e
Estratégia Socialista/,/de Ernesto Laclau e Chantal Mouffe, em 1985. O
livro utilizou maliciosamente a obra de Antonio Gramsci para fazer um
ataque ao marxismo, para, de facto, defender algo a que eles chamavam
"pós-marxismo". Pós-estruturalismo, pós-marxismo, pós-colonialismo:
esse tornou-se o sabor da literatura académica vinda dos países
ocidentais a partir dos anos 1980... Particularmente após o colapso da
União Soviética, houve uma grande fraqueza na nossa capacidade de lutar
contra essa difamação do marxismo em nome do pós-marxismo... Quando eles
[Laclau e Mouffe] falam sobre "agência" e "o sujeito" e assim por
diante, afastaram-se basicamente do impacto estruturante da economia
política e voltaram a um tempo pré-marxista; na verdade, eles não foram
além do marxismo, mas voltaram a um tempo anterior ao marxismo. (/Vendo
a descolonização através de uma lente marxista, publicado na /Revista
Comunista/, Inverno 2022/2023/)/
Prashad situa as obras influentes de Hardt e Negri e Deleuze e Guattari
na mesma mistura pós-marxista.
Ele lamenta a guinada do multiculturalismo porque "basicamente tirou as
entranhas da crítica anticolonial, antirracista, ao nível global
apareceu o pensamento 'pós-colonial', e também a 'descolonialidade' –
por outras palavras, vamos olhar para o poder, vamos olhar para a
cultura, mas não vamos olhar para a economia política que estrutura a
vida quotidiana e o comportamento e reproduz a mentalidade colonial;
isso tem de estar fora da mesa... Então, entramos numa espécie de
pântano académico, onde o marxismo, de certa forma, não tinha permissão
de entrar."
Prashad poderia muito bem ter acrescentado a intromissão da teoria da
escolha-racional no marxismo na década de 1980, uma análise não
convidada da teoria marxista através das lentes do individualismo
metodológico e do igualitarismo liberal. Um dos principais expoentes do
que veio a ser chamado de "marxismo analítico" eviscerou o robusto
conceito marxista de exploração ao provar que, se tivermos a
desigualdade como condição inicial, reproduziremos logicamente a
desigualdade – uma derivação trivial com pouca relevância para a
compreensão do conceito historicamente evoluído de exploração do trabalho.
Prashad pode ter notado a influência contínua do relativismo pós-moderno
sobre a teoria marxista na década de 1980 em diante, uma depreciação de
qualquer afirmação de que o marxismo é a ciência da sociedade. Para o
pós-modernista, o marxismo só pode ser, na melhor das hipóteses, uma das
várias interpretações concorrentes da sociedade, coerente dentro dos
círculos marxistas, mas proibida de fazer qualquer reivindicação de
maior universalidade. Além disso, o pós-modernista nega que possa
haver qualquer teoria abrangente válida do capitalismo, qualquer
"metanarrativa" que descreva a trajetória de um sistema socioeconómico.
Embora as suas falhas não possam ser abordadas aqui, a falecida
historiadora marxista Ellen Meiksins Wood expôs a tendência académica
com grande clareza.
Outra excelente crítica contemporânea ao marxismo ocidental pode ser
encontrada nos escritos do autor marxista Gabriel Rockhill. Rockhill
desacredita hábil e completamente a Escola de Frankfurt do neo-marxismo,
especialmente os seus pensadores mais célebres, Horkheimer, Habermas,
Adorno e Marcuse, denunciando a sua fidelidade a vários patrocinadores.
Aqueles que pagavam as contas desfrutavam de ideias simpáticas, um
resultado frequentemente encontrado nos praticantes do marxismo ocidental.
Rockhill também faz uma denúncia contundente do pedante marxista mais
proeminente da atualidade, Slavoj Žižek. Fiquei feliz por elogiar
Rockhill ao esvaziar o ego incomparável de Žižek num artigo anterior.
Tanto o desmascaramento da Escola de Frankfurt por Rockhill como a sua
destruição do culto Žižek são leituras essenciais para contestar o
marxismo ocidental.
Mais recentemente, o filósofo Carlos L. Garrido aborda ambiciosamente o
marxismo ocidental no seu livro /The Purity Fetish and the Crisis of
Western Marxism//[O Fetiche da Pureza e a Crise do Marxismo Ocidental],
/Midwestern Marx Publishing Press, 2023). Central para o argumento de
Garrido é a noção de um "fetiche da pureza" que está no centro do ataque
dos marxistas ocidentais ao marxismo-leninismo. Essa tese perspicaz e
original, de facto, captura uma característica comum às principais luzes
do anticomunismo ocidental de esquerda; de Frederich Ebert a Slavoj
Žižek, os "marxistas" insistiram hipocritamente que os revolucionários
deviam ser mantidos num padrão mais elevado de governança democrática,
perfeição judicial, não-violência e perfeição política, para além de
qualquer coisa que fosse possível na sociedade burguesa ou razoavelmente
esperada de uma sociedade revolucionária fora da pura fantasia.
Os marxistas ocidentais podem convenientemente ignorar a história do
capitalismo repleta de pecados genocidas, antidemocráticos e
exploradores, enquanto criticam os apoiantes de Fidel por acertarem
contas com algumas centenas de torturadores de Batista. Deploram as
mudanças radicais que os comunistas soviéticos e chineses implementaram
na agricultura para superar as frequentes fomes que devastaram os seus
países quando, infelizmente, as mudanças coincidiram com fomes severas,
como se grandes mudanças para melhor pudessem escapar aos acontecimentos
naturais e às tragédias em qualquer lugar que não fosse a sua imaginação.
Fecham os olhos aos custos humanos impostos à humanidade pela
resistência a grandes mudanças das elites dominantes, enquanto denunciam
os revolucionários por procurarem essa mudança e arriscarem um futuro
melhor. O marxismo ocidental diminui as grandes realizações do
socialismo real existente, ao mesmo tempo que denuncia implacavelmente
os erros cometidos na construção socialista. Garrido efetivamente
ressalta as dores e os erros necessários construção de um novo mundo, na
fuga das garras do capitalismo implacável.
Como observa Garrido:
/Esse é o tipo de "marxismo" que o imperialismo aprecia, o tipo que o
agente da CIA, Thomas Braden, chamou "esquerda compatível". Este é o
"marxismo" que funciona como a vanguarda da contra-hegemonia controlada./
* *
Resume ele de forma eloquente:
/O socialismo para os marxistas ocidentais é, nas palavras de Marx, uma
questão puramente escolástica. Eles não estão interessados na luta real,
em mudar o mundo, mas em purificar continuamente uma ideia, que é
debatida entre outros marxistas da torre de marfim e que é utilizada
para avaliação face ao mundo real. O rótulo de "socialista" ou
"marxista" é sustentado apenas como uma identidade contra-cultural e
ousada que existe nas franjas da sociedade quotidiana. É a isso que o
marxismo é reduzido no Ocidente – uma identidade pessoal./
Sem título0.jpg
Posso acrescentar que também é um lugar comum para os marxistas
ocidentais apostar com força no socialismo de outros povos. Em vez de
influenciar as suas próprias classes trabalhadoras, os marxistas
ocidentais lutam pelo socialismo através do movimento de solidariedade,
escolhendo as lutas "mais puras" e debatendo indiretamente os méritos
de vários socialismos.
Garrido discorre sobre o socialismo-como-investimento-na-identidade:
/No contexto do tratamento que o Ocidente hiperindividualista dá ao
socialismo como uma identidade pessoal, a pior coisa que pode acontecer
a esses "socialistas" é que o socialismo seja alcançado. Isso
significaria a destruição total da sua identidade marginal
contra-cultural. O seu total distanciamento das massas trabalhadoras do
país pode, em parte, ser lido como uma tentativa de tornar as ideias
socialistas suficientemente marginais para nunca convencer os
trabalhadores e, portanto, nunca conquistar o poder político./
/ /
/O sucesso do socialismo implicaria uma perda de autonomia, uma
destruição da identidade socialista-interior-capitalista. O socialismo
do Ocidente assenta numa identidade que odeia a ordem existente, mas
odeia ainda mais a perda de identidade que a sua transcendência implicaria./
* *
Os objetivos de Garrido não se completam com a sua magistral dissecação
do marxismo ocidental. Além disso, dedica grande atenção à crítica do
marxismo ocidental à República Popular da China (RPC) numa secção
intitulada/A C//hina e o fetiche da pureza do marxismo ocidental/. É
claro que ele está correto ao deplorar a colaboração sem princípios do
marxismo ocidental com ideólogos burgueses ao atacar todas as políticas
ou atos da China Popular desde a sua revolução em 1949. Tal como
acontece com a URSS, qualquer estimativa honesta e profundamente
ponderada da trajetória da RPC deve – para o bem e para o mal – vê-la
como positiva na necessária transcendência do capitalismo pela humanidade.
Como anti-imperialistas, devemos defender o direito da RPC (e o direito
de outros países) a escolher o seu próprio rumo. Como marxistas, devemos
defender o direito do Partido Comunista Chinês a encontrar o seu próprio
caminho para o socialismo.
Mas Garrido vai além, montando uma defesa apaixonada, mas unilateral, do
socialismo chinês. Como militante defensor do método dialético, trata-se
de um afastamento estranho. Como argumentou o estimado marxista R. Palme
Dutt na década /de /1960, a questão mais frutuosa para um materialista
dialético é: /para/ /onde vai a //China? /E não: A RPC corresponde a
alguma forma pura Platónica de socialismo?
/ /
Uma visão mais equilibrada do caminho da RPC faria referência à
importância da base de classe maioritariamente camponesa do Partido
Comunista na sua fundação, o seu comprometimento com o nacionalismo
chinês e a forte tendência voluntarista no pensamento de Mao Tsé-Tung.
Consideraria a rutura dos anos 1960 com o movimento comunista mundial e
a aproximação com os elementos mais reacionários dos círculos dirigentes
dos EUA na década de 1970, coroada pelo vergonhoso apoio material aos
agentes dos EUA e da África do Sul nas guerras de libertação da África
Austral. A RPC financiava Jonas Savimbi e a UNITA, enquanto os
internacionalistas cubanos morriam a lutar contra eles e os seus aliados
do /apartheid/. O que sugere a pergunta: a China poderia fazer mais
para ajudar Cuba a superar o bloqueio dos EUA, como fez a União Soviética?
Um relato justo abordaria a invasão do Vietname pela RPC em 1979 e a
defesa inabalável dos Khmer Vermelhos pela China Popular. Certamente,
todos esses fatores desempenham um papel na avaliação do caminho da RPC
para o socialismo.Esses factos incómodos tornam difícil concordar com
Garrido em que a RPC tem sido "um farol na luta anti-imperialista".
Claro que hoje é outra questão. A minha própria opinião é que a
liderança do Partido Comunista Chinês está "a cavalgar o tigre" de um
setor capitalista substancial, para usar imagens que lembram o puro
maoísmo. Pode-se questionar o quão bem estão eles a montar, mas eles
estão de facto a montá-lo. Há muitos desenvolvimentos promissores, mas
também alguns que são preocupantes.
De qualquer forma, os camaradas críticos ou céticos em relação ao
caminho chinês não devem ser sumariamente arrastados para o caixote do
lixo com o Marxismo Ocidental.
Garrido traz o seu fetiche da pureza para casa quando discute a
organização socialista nos EUA. Ele lança um olhar crítico sobre o
caráter de classe da maior parte da esquerda norte-americana,
enraizando-a na pequena burguesia e na influência das ideias
pequeno-burguesas. Situa os transmissores dessas ideias na academia, na
media e nas ONG. O apoio material adicional à ideologia pequeno-burguesa
vem de organizações sem fins lucrativos e, claro, do Partido Democrata.
O viés pequeno-burguês da esquerda norte-americana reforça a sua atitude
hipercrítica em relação aos movimentos que tentam realmente assegurar um
futuro socialista. Onde quer que socialistas ou militantes de orientação
socialista enfrentem os enormes obstáculos que têm pela frente, muitos
na esquerda insistirão em aderir a padrões liberais de bom
comportamento, uma exigência irrealista que garante o fracasso. Garrido
ironiza a insistência na pureza revolucionária: "... O problema é que
essas coisas no mundo real chamadas socialismo nunca foram realmente
socialismo; O socialismo é realmente essa bela ideia que existe de forma
pura na minha cabeça…"
O fetiche da pureza das camadas médias estende-se aos radicais que
desprezam os trabalhadores como "atrasados" ou "deploráveis". Garrido
contrapõe essa obsessão pela pureza com uma maravilhosa citação de
Lenine: "pode-se (e deve-se) começar a construir o socialismo, não com
material humano abstrato, ou com material humano especialmente preparado
por nós, mas com o material humano que nos foi legado pelo capitalismo".
Sobre o voto de Trump e a classe trabalhadora, Garrido repreende a
esquerda americana:
/... eles não veem que o que está implícito nesse voto é um desejo de
algo novo, algo que só o movimento socialista, não Trump ou qualquer
partido burguês, pode proporcionar. Em vez disso, eles veem nessa
parcela da classe trabalhadora um bando de racistas trazendo à tona uma
ameaça "fascista" que só pode ser derrotada desistindo da luta de
classes e perseguindo os democratas. Por mais tolo que possa parecer,
essa política domina o movimento comunista contemporâneo nos EUA./
* *
Embora nem toda a esquerda seja culpada por esse fracasso, a acusação
não está longe da verdade.
Finalmente, Garrido culpa grande parte da esquerda dos EUA pela sua
rejeição geral de tendências e conquistas progressistas na história dos
EUA. Muita gente de esquerda rebaixa lutas heroicas na história dos EUA
ao pintar um retrato de uma trajetória implacável de reação, racismo e
imperialismo. Garrido vê isso corretamente como uma instanciação de um
fetiche de pureza negativa – denunciando cada página da história dos EUA
como fatalmente carente e não autêntica: "... Os marxistas do fetiche da
pureza aumentam a sua futilidade em desenvolver condições subjetivas
para a revolução, desligando-se completamente das tradições que as
massas americanas passaram a aceitar."
Embora isso seja verdade, é preciso lembrar que há sempre o perigo de
que a história dos EUA seja celebrada com tanto vigor que o legado de
crueldade e massacre sangrento do país possa ser silenciado pelo zelo
patriótico. Durante a era da Frente Popular, por exemplo, a palavra de
ordem do líder comunista Earl Browder de que "o comunismo é o
americanismo do século XX" apostou muito na justiça social do
americanismo e muito pouco no comunismo.
A história e a tradição dos EUA são contraditórias e os marxistas devem
sempre expor essa contradição – um legado de grandes mudanças sociais
históricas e de uma desumanidade horrível. A origem do país compartilha
um trágico passado colonialista com países como a Austrália e a África
do Sul no seu tratamento genocida dos povos indígenas. Esses mesmos
colonos estabeleceram ou toleraram a exploração brutal dos africanos
forçados à escravidão. Embora pudéssemos colocar a culpa à porta da
classe dominante dos EUA, é a história dos EUA também.
Ao mesmo tempo, a revolução norte-americana foi a mais radical para a
sua época e cada geração produziu um movimento consequente para corrigir
as falhas do legado ou avançar no horizonte do progresso social. Uma
guerra civil emancipadora, a expansão do sufrágio, as conquistas dos
trabalhadores contra as grandes empresas, o bem-estar social e os
seguros, e uma série de outros marcos assinalam a história do povo.
Enquanto escrevia e refletia sobre os 200 anos da Revolução Francesa
(/Ecos da Marsellaise),//o /historiador marxista Eric Hobsbawm não pôde
deixar de ficar impressionado com a menor influência global da revolução
norte-americana anterior sobre a mudança social do século XIX. Ele
pensava que os reformadores e revolucionários da época poderiam
reconhecer o seu ponto de partida "mais facilmente no /Ancien Régime
//[Antigo Regime] /da França do que nos colonos livres e proprietários
de escravos da América do Norte". Sem dúvida, a mancha do genocídio dos
povos indígenas e da escravidão brutal influenciou essa disposição.
De facto, a observação de Hobsbawm ressalta o caráter contraditório do
passado norteamericano. Não é um "fetiche da pureza" que explica esse
julgamento, mas os factos frios e duros da história dos EUA.
No entanto, é apropriado que Garrido nos lembre dos muitos
revolucionários – Marx, Lenine, Mao, Ho Chi Minh, William Z. Foster,
Herbert Aptheker, Fidel e outros– que não só se inspiraram como
ofereceram inspiração às vitórias do povo, bem como na feroz resistência
à opressão da classe dominante contida na história dos EUA. Ele
efetivamente cita o líder comunista Georgi Dimitrov que rejeita a
prática do /niilismo nacional /- a depreciação de todas as expressões de
orgulho e realização nacionais. Dentro de cada identidade nacional há
uma identidade a ser celebrada na sua resistência à opressão e na sua
dedicação a um modo de vida melhor. Os trabalhadores devem extrair
humildade nacional dos fracassos do passado, ao mesmo tempo em que
extraem orgulho nacional das vitórias sobre a injustiça. Uma esquerda
que atenda apenas a um e não a ambos faltará à classe trabalhadora.
O marxismo ocidental – escolástica marxista, desconectado da prática
revolucionária – distrai muitos aliados bem-intencionados e famintos por
mudanças no árduo caminho para o socialismo. É animador encontrar vozes
a levantar-se para desafiar o obscurantismo estéril dessa distração,
enquanto defendem e promovem a tradição do marxismo-leninismo e do
comunismo. Devemos encorajar e apoiar marxistas como Prashad, Rockhill e
Garrido na condução dessa luta.
Em
PELO SOCIALISMO
https://pelosocialismo.blogs.sapo.pt/marxismo-ocidental-a-tentacao-doentia-256385#cutid1
26/6/2023
sábado, 24 de junho de 2023
El ascenso y la caída de un oligarca ruso
*MK BHADRAKUMAR <https://www.indianpunchline.com/author/inpunchline/>,
DIPLOMÁTICO SENIOR DE LA INDIA*
*/Los antecedentes de Prigozhin son una incógnita. Pero es concebible,
que este hombre al que se le atribuye una gran influencia en los
pasillos del Kremlin, haya estado en la mira de la inteligencia
occidental. Prigozhin tiene al menos $ 1.2 mil millones en riqueza
personal./*
Los líderes del Kremlin han actuado con decisión para hacer frente a la
amenaza de una insurrección armada por parte del oligarca ruso y
autoproclamado ‘fundador’ del Grupo Wagner de contratistas militares,
Yevgeny Prigozhin.
En una serie de videos publicados el viernes
<https://abcnews.go.com/International/stunning-rebuke-putin-wagner-chief-russias-invasion-ukraine/story?id=100335756> , Prigozhin alegó que las justificaciones del gobierno ruso para la intervención militar en Ucrania se basaban en mentiras. Acusó al Ministerio de Defensa ruso bajo el mando del ministro Sergei Shoigu de “tratar de engañar a la sociedad y al presidente y decirnos que “cómo hubo una agresión loca de Ucrania se planeaban atacarnos con toda la fuerza de la OTAN”. Afirmó que las fuerzas armadas rusas regulares habían lanzado ataques con misiles contra las fuerzas de Wagner, matando a un número «enorme».
Prigozhin declaró: “El consejo de comandantes de la PMC Wagner ha tomado
una decisión: se debe detener el mal que trae el liderazgo militar del
país”. Prometió marchar sobre Moscú y pedir cuentas a los responsables.
El Servicio Federal de Seguridad o FSB (antes KGB) lo ha llamado “una
rebelión armada” <https://tass.com/russia/1637455> ; El cuartel general
de Wagner en San Petersburgo ha sido precintado; La Fiscalía General de
la Nación dijo que “este delito es sancionado con pena privativa de
libertad de 12 a 20 años”.
En un discurso a la nación
<http://en.kremlin.ru/events/president/news/71496> a las 10:00 a. m.
hora de Moscú el sábado, el presidente Vladimir Putin condenó
enérgicamente los acontecimientos describiéndolos como “un motín armado”
y llamando a la “consolidación de todas las fuerzas”. Putin trazó un
paralelo con el levantamiento en Petrogrado en febrero de 1917 que
condujo a una guerra civil prolongada con una intervención militar
occidental a gran escala, incluido Estados Unidos, “mientras todo tipo
de aventureros políticos y extranjeros Las fuerzas se beneficiaron de la
situación desgarrando el país para dividirlo”.
Prometió: “se tomarán medidas decisivas para estabilizar la situación en
Rostov-on-Don (700 km al sur de Moscú, donde se encuentra Prigozhin con
los combatientes de Wagner). Porque la situación siendo difícil, el
trabajo de las autoridades civiles y militares en realidad está bloqueado. ”
Putin señaló que aquellos “que organizaron y prepararon un motín
militar, que tomaron las armas contra sus camaradas, traicionaron a
Rusia”, serán castigados. En su corta intervención pPutin nunca mencionó
el nombre de Prigozhin.
Este enfrentamiento ha estado gestándose durante varios meses y se puede
atribuir a las tensas relaciones de trabajo entre las fuerzas de Wagner
y el Ministerio de Defensa ruso, la antipatía personal de Prigozhin
hacia el Ministro de Defensa Shoigu y los altos mandos rusos, su ego
hinchado, su ambición política y, sin duda, sus intereses comerciales.
Prigozhin cruzó la línea roja que Putin trazó al comienzo de su gobierno
en el verano de 2000 en una reunión con 21 de los hombres más ricos de
Rusia. Los rapaces «oligarcas», los llamó burlonamente, surgidos
aparentemente de la nada y , acumulando fortunas espectaculares mientras
el país se sumía en el caos a través de negocios turbios, corrupción,
asesinatos. En pocos años habían tomado el control de gran parte de la
economía de Rusia. Bueno, en esa reunión a puertas cerradas, Putin les
dijo, cara a cara, quién estaba realmente a cargo en Rusia.
Putin ofreció a los oligarcas un trato: «Doblense a la autoridad del
estado ruso, manténganse alejados del gobierno de Rusia o de la política
interna, y podrán quedarse con sus mansiones, superyates, jets privados
y corporaciones multimillonarias». En los próximos años, los oligarcas
que incumplieron este acuerdo pagaron un alto precio. Mikhail
Khodorkovsky, con una fortuna de $ 15 mil millones, que una vez ocupó
el puesto 16 en la lista de multimillonarios de Forbes, es el caso más
célebre, este famoso oligarca albergaba ambiciones políticas y ahora
vive en el exilio en los EE.UU.
Pero, por otro lado, los «leales» que se quedaron atrás se volvieron
asquerosamente ricos y vivían de lujo como si no fuera asunto de
nadie. Prigozhin, un hombre de origen humilde, estuvo entre ellos y
logró amasar una gran riqueza. En cierto modo, simboliza todo lo que ha
ido terriblemente mal en la era postsoviética de Rusia.
Sin embargo, la línea divisoria de “la lealtad” a menudo es borrosa, ya
que los que se quedaron en Rusia se preocuparon por mantener una parte
significativa de su botín en países occidentales, en bóvedas de bancos o
como bienes muebles e inmuebles fuera del alcance de la ley rusa. Lo que
significa que los oligarcas también son muy vulnerables al chantaje
occidental. Como era de esperar, las capitales occidentales han pensado
que los oligarcas podrían echar una mano para socavar el régimen del
Kremlin desde dentro o crear una implosión social para desestabilizar a
Rusia y desbaratar el esfuerzo bélico en Ucrania.
Los antecedentes de Prigozhin son una incógnita. Pero es concebible, que
este hombre al que se le atribuye una gran influencia en los pasillos
del Kremlin, haya estado en la mira de la inteligencia
occidental. Prigozhin tiene al menos $ 1.2 mil millones en riqueza personal.
Prigozhin también fue una especie de pionero, ya que entró en la
profesión enormemente lucrativa, la de administrar una empresa casi
estatal de mercenarios que están entrenados y equipados para actuar como
contratistas militares en puntos críticos en el extranjero en países
donde Rusia tiene intereses comerciales, políticos o militares vitales.
Moscú ya no promueve los movimientos de liberación nacional como en la
era soviética. Pero tampoco puede ser impermeable a los cambios de
régimen que sus principales oponentes occidentales promueven
rutinariamente para servir a sus intereses geopolíticos en el llamado
Sur Global (o en las ex repúblicas soviéticas).
Por tanto, Rusia ha encontrado una ingeniosa Tercera Vía al crear un ala
militar formada al estilo de las legiones extranjeras. El Grupo Wagner
ha demostrado ser extremadamente eficaz en la región del Sahel y en
otras partes de África como proveedor de seguridad para los gobiernos
establecidos. Las antiguas potencias coloniales ya no tienen un día de
campo para dictar términos a los gobiernos africanos.
Baste decir que la domesticación de Prigozhin resultó ser difícil.
Aunque la inteligencia rusa sabía hace tiempo que la inteligencia
occidental estaba en contacto con él, su postura pública ha sido cada
vez más desafiante. El mandamás del grupo Wagner se ha estado
convirtiendo en una seria distracción para el Kremlin. Una posibilidad
es que la inteligencia rusa le haya dado cuerda larga para que se
ahorque solo. O posiblemente, el Kremlin haya querido pacificarlo y
cooptarlo en el esfuerzo de guerra.
En su discurso a la nación, Putin no llegó a alegar ninguna «mano
extranjera» en los acontecimientos actuales, y señaló que «las
ambiciones excesivas y los intereses personales [han] llevado a la
traición». Pero, de manera bastante explícita, más de una vez, Putin
destacó que serán las potencias extranjeras enemigas de Rusia las que se
beneficiarán de la actividad de Prigozhin.
Significativamente, el FSB ha acusado directamente a Prigozhin de
traición, lo que solo es posible sobre la base de información concreta
de inteligencia y con la aprobación de Putin. El hecho que el motín de
Prigozhin se produzca en medio de la ofensiva ucraniana cuando la guerra
se acerca a un punto de inflexión a favor de Rusia también debe
sopesarse cuidadosamente.
En el análisis final, este macabro intento de motín no prosperará. Los
oligarcas son un grupo detestado en la opinión rusa. Cualquier esperanza
occidental de organizar una insurrección en Rusia y un cambio de régimen
bajo la bandera de un oligarca es una idea absurda, por decir lo menos.
El desafío inmediato será aislar a Prigozhin, y sus socios
incondicionales, del grueso de los militantes de Wagner. Putin ha
elogiado la contribución de estos combatientes en la guerra de
Ucrania. El carismático comandante en Ucrania, el general Sergey
Surovikin, ha hecho un llamamiento público
<https://tass.com/russia/1637469> a las tropas de Wagner para que se
sometan a las autoridades “antes de que sea demasiado tarde”, regresen a
sus cuarteles y aborden sus quejas de forma pacífica. Esto se explica
porque a corto plazo, se necesita un enfoque sistémico para integrar el
Grupo Wagner, que después de todo demostró su valor en la guerra de
desgaste en Bakhmut.
Em
OBSERVATORIO DE LA CRISIS
https://observatoriocrisis.com/2023/06/24/el-ascenso-y-la-caida-de-un-oligarca-ruso/
24/6/2023
quarta-feira, 21 de junho de 2023
Sodoma ou Gomorra: sua escolha!
Dmitry Orlov – 21 de junho de 2023
Prestigie a escrita de Dmitry Orlov em: https://boosty.to/cluborlov
Em 1997, voltei da Rússia para os EUA, recém-casado e, tendo acabado de
observar o pós-colapso da URSS em primeira mão, uma pergunta óbvia me
ocorreu: quando os vários Estados seguirão o exemplo da URSS e
declararão sua independência do governo federal irremediavelmente
corrupto e não funcional? Considerando que a principal causa por trás do
colapso soviético foi o tédio – as pessoas viviam bem, mas estavam
entediadas e queriam viver ainda melhor – seria preciso algo mais para
derrubar os EUA. O que poderia ser?
Depois de um pouco de pesquisa, comecei a focar em algo que veio a ser
conhecido como Pico do Petróleo: o fato de que a produção de petróleo
nos EUA atingiu o pico em 1970 e estava atingindo o pico em um país após
o outro em todo o mundo. Ao mesmo tempo, os EUA, com seu estilo de vida
inegociável, eram o país mais viciado em petróleo do mundo, e seria
inútil tentar arrancar as chaves do carro dos dedos frios e mortos dos
americanos – até o rigor mortis chegar. De fato, os americanos optaram
por deslocalizar praticamente toda a sua indústria para a China (que na
época era extremamente rica em carvão) apenas para continuar dirigindo
sem rumo em SUVs cada vez maiores. Isso levou a dívida federal dos EUA a
crescer aos trancos e barrancos e não poderia terminar bem.
Depois de um tempo, um movimento popular do Pico do Petróleo formou-se
nos EUA e eu me envolvi tangencialmente nele, dando palestras em algumas
conferências e mencionando o Pico do Petróleo aqui e ali em meus livros
e artigos. Por um tempo, as coisas correram conforme o planejado: a
produção global de petróleo convencional atingiu o pico em 2005-6, os
preços do petróleo dispararam para perto de US$ 150/barril e, com
certeza, um pouco mais tarde, em 2008, o setor financeiro dos EUA ficou
extremamente doente e precisou ser ressuscitado por meio de grandes
infusões de dinheiro grátis e, posteriormente, mantido em aparelhos de
suporte à vida com taxas de juros próximas de zero.
Mas então uma coisa estranha aconteceu: por puro desespero, as empresas
de petróleo e gás dos EUA recorreram a uma velha tecnologia soviética
chamada hidrofraturamento para extrair o petróleo preso na rocha de
xisto – e um pequeno milagre aconteceu. Essa tecnologia, que recebeu o
nome cativante de “fracking” e foi aprimorada gradualmente ao longo do
tempo, permitiu aos EUA estabelecer novos recordes de todos os tempos na
produção de petróleo e gás, tornando-se novamente um grande exportador
de ambos, permitindo que continuassem dirigindo sem rumo enquanto iam
afundando cada vez mais em dívidas e importando quase tudo de que
precisava.
Como resultado disso, o movimento do Pico do Petróleo praticamente
desapareceu. Algumas pessoas continuaram prestando atenção, apontando
que o “fracking” nunca rendeu dinheiro, na verdade perdendo
investimentos em torno de um trilhão de dólares, nunca teria realmente
decolado se não fossem as taxas de juros próximas de zero (que agora
acabaram) e era absolutamente horrível para o meio ambiente, envenenando
as águas subterrâneas e causando terremotos. Mas o outrora vigoroso
movimento para tirar os americanos de suas casas unifamiliares e carros
individuais que desperdiçam energia e colocá-los em ônibus, bondes e
prédios de apartamentos energeticamente eficientes não deu em nada. De
qualquer forma, com o tempo, foi infestado de velhos hippies de
comunidades maconheiras, visionários da ayahuasca, permacultores
mascates, druidas elfos e goblins, entusiastas da mudança climática
catastrófica e o resto do circo ambientalista de três picadeiros.
Avançando rápido para junho de 2023, e aqui vem um novo recruta para o
movimento Peak Oil: o formidável Igor Sechin, chefe da Rosneft, que é a
maior empresa de petróleo do mundo e por há algum tempo a única
lucrativa. Embora alguns possam afirmar que a Rosneft é propriedade do
governo russo, isso não é verdade: o governo russo possui exatamente uma
ação da Rosneft. O acionista majoritário da Rosneft é a Rosneftegaz AO,
que é… espere… 100% de propriedade do governo russo. Então aí está!
No Fórum Econômico Internacional de São Petersburgo, que aconteceu na
semana passada e contou com a presença de 150 delegações oficiais de 130
países (sim, a Rússia está muuuito isolada!) a apresentação de Igor
Sechin foi intitulada “Sodoma e Gomorra nos Mercados de Energia: Ira de
Deus ou Caos organizado?” e com o subtítulo “Sauve qui peut!” (Perdoe
meu francês). Em sua palestra muito bem feita, Sechin não deixou nenhuma
vaca sagrada sem ser abatida. Aqui está um resumo.
Em primeiro lugar, ele abateu a teoria do aquecimento global com alguma
prática de aquecimento global. Sim, o clima está esquentando,
principalmente no Ártico, mas está sempre mudando. Isso tem a ver com
ciclos solares e variações na órbita da Terra. Esta parte é totalmente
incontroversa – fora do Ocidente. Um pouco mais controversa é a
observação de que a Terra parece estar aquecendo do núcleo para fora, e
que isso parece estar acontecendo em outros planetas também – mas Sechin
não entrou nisso. Seu argumento é que o aquecimento global está
estimulando a demanda por energia – não tanto nos EUA, onde todos que
podem pagar pelo ar-condicionado já o possuem, mas muito na China, na
África do Sul e na Nigéria, que antes eram resfriadas pelo vento.
Em seguida, Sechin apontou que a muito elogiada transição energética
para tecnologias neutras em carbono não está realmente acontecendo. Isso
exigiria cerca de $ 10 trilhões de dólares por ano, e os fundos
simplesmente não estão lá. Além disso, o número de carros elétricos em
todo o mundo não chegará nem perto do número necessário e, mesmo com
números tão baixos, a rede elétrica da maioria dos países não consegue
mantê-los todos carregados. Se um bairro inteiro de trabalhadores de
escritório chega em sua comunidade-dormitório ao mesmo tempo e se
conecta, a rede certamente cairá por culpa daquele bairro e, uma vez que
o preço da atualização da rede seja acumulado no preço por
quilowatt-hora, todo mundo vai tentar trocar seu carro elétrico por um
movido a gasolina ou a diesel. Em qualquer caso, nenhuma combinação de
quaisquer tecnologias existentes, em qualquer nível de financiamento,
permitirá alcançar a neutralidade carbônica até 2050 (o objetivo
declarado) ou limitar o aquecimento global em 2ºC (outro objetivo
declarado). Estes são todos sonhos impossíveis.
Em seguida, Sechin abordou o problema iminente da falência dos EUA. A
dívida, apontou, aumentou x34 desde 1980 enquanto o PIB cresceu apenas
x9. Ele caracterizou o recente aumento do limite de endividamento como
“falência retardada”. Façam o que fizerem, a dívida nunca será paga e,
dado que a era das taxas de juros mais baixas já passou, a dívida logo
se tornará impossível de se manter, uma vez que engole toda a parcela
variável do orçamento federal. Sechin não disse, mas direi: a única
solução é desmantelar os EUA em seus estados constituintes. O que Sechin
disse é que existem três caminhos a seguir: hiperinflação, inadimplência
e guerra. Ele não especificou se haveria ou não guerra entre os estados.
Aconteça o que acontecer, haverá alguns perdedores (além dos próprios
EUA). Esses serão os principais detentores da dívida federal dos Estados
Unidos. Destes, os vencedores (por assim dizer) são Japão e China
(incluindo Hong Kong) com mais de um trilhão de dólares cada. Na Europa,
os maiores perdedores serão a Grã-Bretanha, com cerca de US$ 700
bilhões, seguida pela Bélgica com cerca de metade, seguida pela Suíça,
Irlanda e França. Brasil e Canadá também sofrerão, com cerca de US$ 200
bilhões cada. E offshores como Luxemburgo e Caymans serão adequadas para
limpar o chão. Enquanto isso, os bancos dos EUA, apontou Sechin, já
estão em situação difícil, com o setor bancário afundando no início de
março de 2023 e os bancos regionais se saindo pior do que o setor
bancário como um todo, tendo perdido um quarto de seu valor.
Sua citação para levar para casa é: “O dólar americano perderá posição
lentamente, mas precisamos resgatá-lo imediatamente.” Existem dois
problemas interligados: encontrar moedas de reserva alternativas
(eventualmente) e formar sistemas alternativos de pagamento
internacional (imediatamente). Surpreendentemente, são os EUA que estão
a dar um forte impulso a ambos os processos, ao fazerem do dólar
americano um instrumento de sanções unilaterais. Sechin zombou da
resposta de Biden à crise bancária, que disse: “É assim que o
capitalismo funciona.” NÃO é assim que o capitalismo funciona!!! Já
houve surtos de alta inflação antes, mas nunca antes eles foram
acompanhados por uma crise de dívida tão grande.
Tampouco há qualquer chance de que os EUA, ou o G7, consigam sair de sua
situação: o crescimento da produtividade no G7 (medido como crescimento
no valor do produto por unidade de trabalho) foi em média de apenas 0,8%
ao ano . Em vez de impulsionar o investimento em atividades produtivas,
o dinheiro recém-tomado foi para alimentar atividades especulativas e
elevar os preços dos ativos de papel.
O que poderia substituir o dólar americano como moeda de reserva? Há, é
claro, o yuan. O valor do rublo russo é extremamente bem sustentado pela
vasta base de recursos e enfrenta apenas dois problemas: a hostilidade
dos EUA e de suas nações vassalas e sua taxa de câmbio imprevisível. Com
esses obstáculos removidos, poderia se tornar uma moeda regionalmente
importante.
Estamos assistindo à agonia da Pax Americana – um processo doloroso e
desagradável repleto de possibilidades de excessos indesejados. A
política de portas abertas, iniciada pelos Estados Unidos na virada do
século 20, está se transformando em uma política de portas fechadas.
Naquela época, os Estados Unidos tinham assegurada sua competitividade e
produtividade; agora não têm nenhum dos dois. Este é um fator chave.
Para discutir produtivamente o futuro do mercado global de energia, ou
da economia global como um todo, precisamos primeiro aceitar um fato
indiscutível: a economia de mercado não funciona mais como um regulador
dos movimentos globais de capital. Inflação alta, altas taxas de juros,
interrupções na cadeia de suprimentos e déficits agora são a norma.
Portanto, a ênfase está na segurança nacional e nos governos nacionais
como seus garantidores. As tarefas de reindustrialização, de localização
de produções estrategicamente importantes, de militarização da economia,
de garantia de estoques de produtos essenciais – o capital privado é
incapaz de realizá-las. O único caminho a seguir é uma parceria
governo-privada.
A combinação de intromissão política e mercados livres foi fatal para a
indústria europeia. Perdeu o acesso ao gás russo barato e tornou-se
completamente dependente das fontes americanas de gás natural
liquefeito, mas desde que o fracking atingiu seus limites, esse recurso
é limitado. Do jeito que está, a Europa só conseguiu substituir metade
do gás russo e foi forçada a fechar grande parte de sua capacidade
industrial. A produção química caiu 18%, a siderúrgica caiu 17% desde
dezembro de 2021. Embora os preços do gás natural tenham moderado, já
ocorreu uma destruição de demanda de cerca de 17% (em relação aos níveis
de 2017-2022). Em março de 2023, a produção industrial caiu 3,5% em
relação a dezembro de 2022 e a Alemanha – a potência industrial da
Europa – entrou em recessão.
Quanto ao petróleo, Sechin garante que os preços devem subir. A demanda
provavelmente aumentará em cerca de 15 milhões de barris por dia, ou
15%, com grande parte do aumento vindo da África, que está
experimentando um alto crescimento populacional. É provável que cresça
3/4 até 2050 e represente mais de um terço da população global. A
demanda de energia acompanhará o aumento da população.
Quanto ao abastecimento… a gente tem um grande problema. A substituição
de recursos com nova produção é de apenas cerca de 90% e as novas
descobertas são minúsculas em comparação com as grandes descobertas da
década de 1970. Apesar dos recursos relativamente grandes (70 anos para
a Arábia Saudita e Emirados Árabes Unidos, 100 anos para Kuwait e
Iraque), o mundo enfrenta um déficit iminente de capacidade de produção
e a OPEP não será capaz de atender à demanda. Isso será exacerbado pelo
pico de produção de xisto nos EUA, onde o estoque de poços perfurados
não concluídos caiu 73% desde 2020 e agora equivale a menos de 2 meses
de fornecimento.
Ao mesmo tempo, a taxa de perfuração de novos poços caiu de 15 a 20%
desde 2020 (de acordo com Baker Hughes) e deve cair um pouco mais agora
que a taxa de fundos do Fed saltou de 0 para 5,25% em apenas um ano,
tornando o financiamento para novos poços mais difícil de garantir. A
base de recursos da Venezuela é enorme, mas seu desenvolvimento continua
sendo um risco muito alto. Os únicos países onde a produção de petróleo
deve aumentar são os do Oriente Médio, Rússia, Cazaquistão e Guiana,
onde a ExxonMobile pretende produzir 1,2 milhão de barris/dia em 2027.
Em outros lugares, a produção cairá. A base de recursos da Rússia é
comparável à base de recursos do resto do mundo combinado, mas metade da
produção russa é consumida internamente e essa fração provavelmente não
diminuirá.
Segundo Sechin, sua Rosneft está pronta para enfrentar todos esses
desafios, mas precisa do seguinte:
1. Um novo sistema de pagamento internacional que seja independente de
“moedas tóxicas” (o que significa o dólar americano e o euro).
2. Logística de seguros e transportes, novamente, independente de
regimes hostis.
3. Disponibilidade e acessibilidade de crédito, visando especificamente
áreas de desenvolvimento econômico necessário.
Ele também mencionou uma série de problemas internos da Rússia com
preços de eletricidade, falta de gasodutos que vão para o leste em vez
de oeste e o desenvolvimento de redes internas de distribuição de gás
natural. Todos esses problemas estão sendo resolvidos, mas talvez não no
ritmo que agradaria a Sechin.
Se você entende um pouco de russo ou apenas gostaria de ver seus slides,
a palestra completa pode ser encontrada aqui:
https://dzen.ru/a/ZI4zKIXDZU5VfGtn
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Fonte:
https://boosty.to/cluborlov/posts/135b0069-4c07-4175-9766-6db2384f1450?share=post_link
Em
SAKER LATINO AMERICA
https://sakerlatam.org/sodoma-ou-gomorra-sua-escolha/
21/6/2023