sexta-feira, 15 de outubro de 2021

El multipolarismo, un paradigma geopolítico que avanza

 
 

     

*WIM DIERCKXSENS y WALTER FORMENTO*

*Un paradigma que se consolid*a

Después de haber sufrido una contundente derrota en Siria, el presidente
de Estados Unidos, Biden, en representación de las fuerzas globalistas
que gobiernan tras su “trono”, como de tantos otros presidentes, tuvo
que “marchar” ‎a Ginebra. El encuentro en Ginebra del 16 de junio
‎de 2021, entre Joe Biden y Vladimir Putin se organizó para poner fin a
las hostilidades. El presidente Biden reconoció en este contexto que
Estados Unidos debería suspender */la doctrina Rumsfeld de guerra
sin/**/ /**/fin/**/‎/**/que rige desde el 2001 e implementada desde la
OTAN-Globalista/*/./ Este fue un claro reconocimiento que han sido
derrotados –no vencidos aún- en esta tercera guerra mundial entre
grandes potencias, guerra de 20 años que, específicamente, tuvo como
escenario principal al Gran Medio Oriente.

Tras la derrota de la OTAN /(es decir las fuerzas militares y
paramilitares que la componen, de o reclutadas por EEUU, Gran Bretaña,
etc.)/ en Afganistán, en el corazón terrestre de Asia, estas tropas
compuestas mayoritariamente por mercenarios, manifiestan su derrota con
la retirada de las tropas de EEUU. Que, además, pone un final definitivo
a la guerra más larga de EEUU. Afganistán se encuentra ahora bajo el
dominio de los talibanes y el esquema multipolar de poder planteado por
los actores multipolares de China, Rusia, Irán, Egipto, Siria, etc., que
ahora controlan toda la masa continental asiática. Y según MacKinder,
quien controla esta masa continental controlará también el mundo. Por lo
cual, el Multipolarismo como iniciativa estratégica hoy es dominante en
toda es masa continental con tendencia a QUE LAS INICIATIVAS DE OTRAS
NACIONES DE SER PARTE SE INCLUYAN por cada vez más naciones.

La cumbre del vigésimo aniversario de la Organización de Cooperación de
Shanghai (OCS) en Dushanbe, Tayikistán, en setiembre de 2021 significó
entonces la consolidación de un */nuevo paradigma político estratégico
pluriversal y geopolítico./ *Esto significa también una derrota
estratégica que pudiera consolidarse en un futuro cercano con el /fin
del unipolarismo transnacional globalista. Teniendo en cuenta que *ya ha
perdido la iniciativa estratégica, sin entrar aun en franco declive*. Y,
también, de los unipolarismos continentales norteamericano, en declive
estratégico desde 1999, y del británico, en declive estratégico desde
1971./ Estando estos dos Continentalismos en contradicción y conflicto
principal contra la amenaza que significa, para estos intereses
estratégicos, el globalismo unipolar trans-continentalista. Y de modo
secundario contra el Multipolarismo, que en sus diferentes iniciativas
los “incluye” desde sus capacidades económicas productivas reales.

Por todo esto, podría considerarse lo anterior como la afirmación y
anunció de un nuevo orden estratégico político y económico
/(geo-político y geo-económico también, aunque no pueda explicarse sólo
desde la dimensión geográfica)/ no centrado en la iniciativa del
globalismo unipolar, como todavía se anunciaba con bombos y platinos en
el Foro Económico Mundial de enero de 2021, sino más bien un mundo
“basado” en la concepción multipolar, poliédrica y pluriversal de
“dialogo de civilizaciones” y ya no del “choque de civilizaciones” tal
cual se propuso en 1991-1994, a partir de la realidad parcial de la
Perestroika Soviética. La */Perestroika en Estados Unidos de
Norteamérica /*en despliegue desde marzo 2020-febrero 2021 *y la
Soviética acaecida en 1991* muestran que, las concepciones de las dos
posiciones estratégicas que conformaron el bipolarismo en la pos segunda
guerra mundial, están cediendo paso en éste periodo 2020-2021 a *una
concepción multipolar pluriversal*, que se manifiesta asumiendo una
*/tercera posición estratégica/*, que es la continuación y
profundización de la planteada inicialmente en 1955 en Bandung.

Los “eslabones perdidos” hasta ahora, Irán y Afganistán, están siendo
completamente incorporados al “gran juego” geopolítico por la
*iniciativa estratégica multipolar*. Es la coronación de la dinámica de
desarrollo multipolar de la OCS en conjunto con la Iniciativa multipolar
del Belt and Road (BRI), Nueva Ruta de la Seda (NRS), que venimos
presentando y dando cuenta como nuevo proyecto histórico desde hace
años. Irán, se hizo miembro de pleno derecho de la OCS y fue restaurado
en su papel históricamente /(de miles de años)/ prominente en Eurasia,
luego del acuerdo comercial y de desarrollo por el valor de 400 mil
millones de dólares logrado con China. Los iraníes fueron los
precursores de las múltiples Rutas de la Seda en la Antigüedad. A partir
de ahora, también, Egipto, Qatar y Arabia Saudita son socios del diálogo
de la OCS, al mismo nivel que Afganistán y Turquía. El proyecto implica
también que se unan el próximo año Líbano, Siria, Irak, Serbia y una
docena de países más. Mencionando a India y Pakistán como antiguos
socios (desde junio de 2018) comprenderemos mejor el peso actual de la
OCS en el mundo. La iniciativa multipolar China de */Una Ruta, Una
Franja/* se constituyó, en este proceso, como un mecanismo importante de
conectividad y articulación económica de la región y se vinculó además
con la estratégica Unión Económica Euro Asiática (UEEA) que es un
proyecto de integración económica y política de derecho basado en la
Unión Aduanera de Bielorrusia, Kazajistán y otros países bajo iniciativa
de Rusia.

Hubo consenso sobre la  “Declaración de Dushanbé[1]”, en la cual
<https://mea.gov.in/bilateral-documents.htm?dtl/34275/Dushanbe_Declaration_on_the_Twentieth_Anniversary_of_the_Shanghai_Cooperation_Organisation>todas
las vías de integración euroasiática convergen hacia el nuevo paradigma
multipolar, geopolítico y geoeconómico. La declaración fue bastante
explícita sobre los objetivos de los actores euroasiáticos: /“un orden
mundial más representativo, democrático, justo y multipolar basado en
principios universalmente reconocidos del derecho internacional,
diversidad cultural y de civilizaciones, cooperación mutuamente
beneficiosa e igualitaria de los estados bajo la función de coordinación
de la ONU”/. Reconociéndose y dándole a la ONU, a la Asamblea General de
ONU, el lugar estratégico general de ser el ámbito donde se coordinan
todos los intereses, iniciativas y acuerdos. Algo que el unipolarismo
financiero siempre le negó, reduciéndose a ser solo una sigla para
legitimar sus intereses e iniciativas.  Por ello, el tema de Afganistán,
en el marco la “salida” de la OTAN de Afganistán, fue un tema de
importancia. La OCS /–Organización de Cooperación de Shanghái-/ logro
llegar al consenso por el cual Islamabad – Pakistán – coordinará con los
talibanes la formación de un gobierno que también incluya tayikos,
uzbecos y hazaras.

*La OTAN y el AUKUS mueven contra el Multipolarismo*

Por otro lado, habiendo fracasado en sus objetivos militares terrestres,
las guerras financieras y arancelarias no declaradas de Estados Unidos
contra China también están llegando a su fin. Para ser reemplazadas por
una política de contención marítima a través de la asociación AUKUS, un
“acuerdo” entre Australia, Reino Unido y Estados Unidos, donde Australia
es expuesta por la “OTAN” a sufrir el hecho de tener que confrontar con
China, su principal mercado económico. Por otro lado, este hecho también
forzó el choque de la OTAN contra Francia, al excluirla por la fuerza
como proveedor de alta tecnología militar (submarinos de propulsión
nuclear) a Australia, que pasarían a ser provistos por Gran Bretaña.

El lamentable estado de las finanzas estadounidenses, las burbujas del
mercado del dólar, la inflación de precios persistente y creciente, y la
inevitabilidad de los aumentos de las tasas de interés describen y
explican porque una política de respaldo a la */contención marítima/*
sea la única opción estratégica que le quedo a Estados Unidos. Que
incluye la crisis con Francia y la potenciación de la UE que se “acerca”
necesariamente al multipolarismo, que expresa su principal mercado
económico.

En marcado contraste con el proyecto de integración multipolar de la OCS
en Asia-India-África-Europa, EEUU y la OTAN recurren, con una mezcla de
desesperación y arrogancia, al juego de poder marítimo por un
Indo-Pacífico libre y abierto -AUKUS. Washington ha demostrado con ello
que su prioridad ya no puede ser Europa, sino la región del
Indo-Pacífico. En este contexto, Australia cancela una orden de
submarinos franceses. La Unión Europea se reunió el 6 de octubre con un
claro debate para la decisión contundente de organizar su propia defensa
por fuera de la OTAN. Algo en lo que ya venía preparándose desde los
inicios del Brexit en 2016. Dando muestras de la recuperación del
protagonismo de Unión Europea industrial, científica y tecnológica que
se articula con el Asia pacifico, en particular con China y Rusia. Esto
parece ser un paso contundente de la UE en la toma de distancia respecto
de los sectores Globalistas en la OTAN, GB y EEUU, que debilita
estructuralmente las capacidades de la OTAN. Debilita lo que fue su
misión original pos-Roosevelt desde 1950. Pero que, de algún modo, ya
había “muerto” treinta años antes, en 1991, cuando la OTAN fue
instrumentada para enfrentar a los poderes nacionales de EEUU y Reino Unido.

Ya hemos analizado en trabajos anteriores la obsolescencia de la flota
de portaviones de EEUU, que se encuentra en un estado “lamentable” luego
del largo /periodo/ de /deslocalización de sus capacidades/
/industriales-científicas-y-tecnológicas a Alemania>Europa y Japón>Asia
Pacifico desde 1950-a-1971 (del Continentalismo norteamericano al
Tricontinentalismo), y luego desde 1973-a-2001 a la región la China
Británica de HK-Shanghái-Taiwán-etc. bajo control británico desde
1832-64 (del Tricontinentalismo al Globalismo Unipolar)/. En los
primeros meses de la pandemia hubo centenares de miembros con COVID
entre los tripulantes de varios portaviones y barcos de escolta. La
flota quedó sin poder operar, además, por tener otros portaviones en
puertos por motivo de “reparaciones profundas”. En tiempos de la guerra
biológica esta tecnología militar demostró pertenecer a tiempos del
siglo pasado, obsoleta. Ante el avance de Rusia en este campo, puede
entenderse la construcción de submarinos nucleares /(británicos en este
caso) /y la decisión luego de situarlos en Australia, para poder estar
lo más próximo a la China meridional, fue una respuesta que muestra la
debilidad de no poder sostener sus posiciones en Indonesia, Taiwán, etc.

Con el AUKUS en realidad Estados Unidos está quedando cada vez más
aislado en el mundo. Llama la atención que Canadá y Nueva Zelanda no se
unieran a la iniciativa angloamericana. También nos preguntamos por qué
Japón o Corea del Sur “no forman parte” en la alianza AUKUS. Incluso la
posición de la India, un actor más importante, que sí es miembro del
QUAD con EEUU, Australia y Japón, pero no del AUKUS. También Japón, otro
actor estratégico en la región, tampoco forma parte del esquema AUKUS.
Tal vez sería significativo evaluar el avance del Mercado Común del Asia
Pacifico –RCEP- con iniciativa de la China multipolar en lo económico
estratégico, para poder aproximarse a una evaluación más precisa del
porqué de la composición del AUKUS.

El acuerdo de otorgar a Australia capacidades de submarinos a propulsión
nuclear, para fortalecer el poder naval de la asociación en el Pacífico,
generó un conflicto intercontinental. Australia canceló un contrato con
Francia de submarinos para la flota australiana que iban a ser
diseñados por la empresa estatal francesa Grupo Naval, dando a Francia
no solo motivo de incomodarse sino de plantear la amenaza con salir de
la OTAN. No solo Francia sino la Unión Europea se ha distanciado del
proyecto de la OTAN y proyectan optar por su propia defensa y el
multipolarismo. Todo esto muestra no solo una creciente debilidad de la
OTAN, sino la capacidad de atracción que posee el Multipolarismo en lo
industrial tecnológico-científico, económico, político y diplomático.

La obsesión angloamericana ha sido, y sigue siendo, prevenir el
surgimiento de un «competidor» en Eurasia (Brzezinski), sea éste una
alianza de Rusia-Alemania en la era Mackinder, o en el presente con la
asociación estratégica de Rusia-China que luchan por el dominio
estratégico-económico (geoeconómico) en el corazón de masa terrestre
euroasiática y lejos de las potencias oceánicas atlánticas y en
condiciones de ventaja estratégica. Con el AUKUS pierden aún más
aliados, lo cual ya se observó con la finalización del NorthStream2.
EEUU y la OTAN han perdido la batalla en torno a este gasoducto que
conecta directamente a Rusia y Alemania-UE por el mar Báltico, que
garantiza el flujo de gas a Alemania y a la UE de modo contundente. Y
que dejará fuera de juego cualquier maniobra de “boicot” de la OTAN
desde Ucrania o desde Polonia, utilizando el gasoducto terrestre que
conecta a Rusia y Alemania, vía Ucrania-Polonia.

La Unión Europea tal vez se reconfigure tal como la conocemos, al
integrarse al proyecto multipolar, pero está claro que Alemania y
Francia como líderes optaron ya por encaminarse hacia éste proyecto, por
ello el AUKUS no sorprendió y parece ser más una re-acción de la OTAN
ante un hecho consolidado. Los países bálticos, Polonia y algunos de
Europa Oriental –la Iniciativa de los Tres Mares I3M- que se oponen y
amenazan eventualmente con salirse de la UE, reaccionan tarde y van
quedando en un aislamiento estratégico claro. De manera que no les quede
probablemente otra opción que aceptar la realidad y “sumarse” a la
“realidad y las condiciones de esta”.

El hecho que en Alemania haya un nuevo gobierno por formarse, no
cambiará el acuerdo de fondo entre socialdemócratas y democristianos que
construyo la actual UE, que impuso el modelo de Brexit más conveniente y
que se articuló con iniciativa propia en el proyecto multipolar. Los
importantes intereses económicos que tiene Australia con China, más
temprano que tarde harán que el país entre en crisis y luche por
realinearse con el multipolarismo, que es donde más se potencian sus
intereses.

*La VI Cumbre de la CELAC, Multipolarismo y Unipolarismo***

La profundización del aislamiento norteamericano no se detiene ahí.
                                             

El 18 de septiembre se realizó en México la */VI Cumbre de la Comunidad
de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC)/*. Se trata del primer
organismo de integración que reúne a los países de Latinoamérica y el
Caribe sin la participación de EEUU y Canadá. Un hecho relevante fue la
participación de Xi Jinping en el cierre de la Cumbre. El mandatario
chino consideró que la CELAC ha jugado un importante papel en la
salvaguardia de la paz y de la estabilidad en el continente
sudamericano. También destacó que desde julio de 2014 existe un ámbito
de articulación entre su país y la región a partir del *Foro China-CELAC. *

Luego de un período de gran vigor en el comienzo de la década pasada, la
CELAC atravesó un momento de parálisis, con la “radicalización” del
Continentalismo norteamericano a la defensiva frente a los intereses
Globalistas y muy particularmente durante la administración Trump, al
cual se “sumaron” los Halcones Republicanos de Texas-Florida-etc. Era el
punto más alto de los ataques defensivos de los “halcones” por asegurar
su control del continente y de los EEUU frente al Globalismo Unipolar.

En una nueva coyuntura internacional donde el Multipolarismo estaba
avanzando asume, a fines de 2018, Andrés Manuel López Obrador como
presidente de México. Dejando atrás cuatro (4) gobiernos neoliberales
globalistas /(1994-2000-2006-2012)/. Tal es la situación en 2021, que
actualmente casi nadie pone en duda que la OEA está en crisis, que está
obsoleta y que ya que no solamente la OEA, sino todo el sistema de
organizaciones multilaterales, económicas, políticas, militares también
lo están. El mundo ya se encuentra en un cambio en las correlaciones de
fuerzas y de poder. Es en esta coyuntura que, el 18 de septiembre de
2021, se realiza la VI Cumbre de la CELAC en Ciudad de México, con la
participación de 33 países. En la misma, el presidente mexicano Andrés
Manuel López Obrador propone disolver la OEA y sustituirla por un
organismo diferente.

En la misma cumbre se logra consenso para confirmar el respeto al
Derecho Internacional y a los principios de la Carta de las Naciones
Unidas, entre ellos la igualdad soberana de los Estados, la solución
pacífica de controversias, la cooperación internacional para el
desarrollo, el respeto a la integridad territorial y la no intervención
en los asuntos internos de los Estados nacionales. Tratase de un acuerdo
en total concordancia con el multipolarismo, al prevalecer el interés de
la comunidad como un todo y no los intereses de un “país” dominante en
particular. En el discurso de cierre de la CELAC
<https://www.globaltimes.cn/page/202109/1234633.shtml>, Xi Jinping
invitó a las 33 naciones latinoamericanas a formar parte de las Nuevas
Rutas de la Seda de Eurasia-África-Américas. La realidad para Estados
Unidos es que la población total en la OCS, o asociada con ella, es el
57% de la población mundial. Además, es que el multipolarismo se impone,
que EEUU va quedando cada vez más debilitado por sus estructurales pujas
internas de poder y que el unipolarismo se ha debilitado y se encuentra
moribundo por sus conflictos y luchas internas y externas.

Por ello, es preciso tener presente que China está enfocada en
desarrollar su Asociación Económica Integral Regional (RCEP), un acuerdo
de libre comercio con ratificación firmada hasta ahora por China, Japón,
Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda. Que entrará en vigor cuando lo
ratifiquen diez de los quince signatarios, probablemente en el primer
semestre de 2022. Al entrar en vigor, en términos de población será una
asociación dos veces y medio mayor a la superficie geográfica que
abarcan los acuerdos comerciales combinados entre la UE más los de EEUU
/ México / Canadá (T-MEC). Con cuatro de cada cinco de los signatarios
siendo aliados estadounidenses, RCEP demuestra que el AUKUS es una
asociación defensiva, y que está completamente separado del comercio. Si
bien EEUU se opone a que la RCEP siga adelante, es casi seguro que su
desarrollo debilitara cualquier postura beligerante, como la del AUKUS.
El mismo avance de los acuerdos comerciales en la región del Pacífico
promete la perspectiva de un mundo más equilibrado y con una proyección
de paz duradera.

*El capitalismo verde a partir del multipolarismo*

El autodenominado “capitalismo verde” en torno a su planteo de
sustitución del actual parque automotriz por autos de motor eléctrico
“pretende” salvar la “vaca sagrada” del capitalismo. Su diseño
geopolítico puede haber partido también de una iniciativa política de
obstruir el /cuasi-monopolio energético de Rusia/. Que, al predicar
prohibir el uso de los combustibles fósiles, esperaba que la economía
rusa se hunda, entre en crisis profunda. La ironía es que en medio del
desarrollo del Multipolarismo, este “capitalismo global verde” está
creando una escasez de energía en Occidente. Su punto culmine lo alcanzó
cuando Gazprom orientaba los flujos de gas a través de sus gasoductos
continentales vía Ucrania-Polonia hacia la Unión Europea
–Alemania-Francia-etc. La situación continuará hasta que el NordStream2,
tan “boicoteado” durante los últimos 10 años por la OTAN Globalista,
esté ya operando en el corto plazo. Con el invierno próximo, los costos
de energía ya están aumentando drásticamente en Europa, profundizado
todo por el hecho de haberse adelantado el proyecto de desmantelamiento
de la generación eléctrica a partir de carbón y gas.

El Occidente unipolar, sin saberlo, está entregando en regalo el
Heartland (Mackinder), porque a pesar de los ruidos diplomáticos en
sentido contrario, China, India y todos los miembros de la OCS seguirán
utilizando carbón, gas y petróleo baratos, que Asia tiene en abundancia.
Mientras que los industriales de occidente se ven obligados por sus
gobiernos a utilizar energía verde, que es más cara y no alcanza para
ser un verdadero sustituto. Prohibir los combustibles fósiles sin que
existan ya los sustitutos adecuados en “tiempo y forma”, implica un
efecto bumerán que golpea a la fuerte política anti-Rusia de Occidente.
Más del 95% de la logística europea está desplazando actualmente la
energía diésel y está ya en camino a sustituirla por energía nuclear, de
batería o hidrógeno para 2030.  En síntesis, para Europa no habría otra
opción que mirar hacia Rusia, con actitudes de mayor cooperación para no
quedarse sin energía. Esta necesidad que refuerza la voluntad de unirse
al multipolarismo.

*La inestabilidad financiera*

Con Evergrande /(la gran inmobiliaria controlada por capitales globales
que opera en China)/ la amenaza parece ahora venir desde otra dirección:
la inestabilidad financiera. Primero, no se puede comparar esta crisis
de Evergrande con la del Lehman Brothers como quieren imponerlo los
grandes medios financieros globalistas /(FT, Boomberg, WSJ, The
Economist, CNN, BBC, France24, efe, etc.) /en Occidente, aunque ambos
fueron y, en el caso de Evergrande, siguen controlados por los actores
geoeconómico estratégicos globales que son /fondos financieros de
inversión global –ffig-/: Blackrock[2] <#_ftn2>, Templeton, etc. Ante
una tasa de ganancia descendente, los “grandes países occidentales” se
orientan /(desde la caída del Lheman Brothers en 2008) /en una dirección
hacia el capital improductivo y ficticio                   /–emisión sin
respaldo en la economía real- /que sólo genera mayor concentración de
riqueza en las cada vez menos manos de una oligarquía financiera que se
enfrenta y divide.

Mientras que, el gobierno de la nación China invierte sobre todo en
obras de infraestructura ´no solo en su propia nación´, sino también y
por sobre todo en las naciones que comienzan a formar parte de la Nueva
Ruta Multipolar de la Seda desde el año 2014, muy particularmente desde
el llamado “Maidan de 2014”[3] <#_ftn3>. El ataque defensivo de la OTAN
Globalista “con todas sus fuerzas” disponibles para fracturar y bloquear
la unidad estratégica China-Rusia y sepultar el proyecto de Nueva Ruta
de la Seda Multipolar.  Esta integración económica estratégica es la que
permite que las naciones participantes cuenten con mayor financiamiento
para desarrollar infraestructura, manteniendo su soberanía y
catapultando no solo su economía sino la de la comunidad organizada como
un todo. Es el mismo principio del histórico proyecto de las grandes
obras colectivas productivas en tiempos de la Antigua Ruta de la Seda.

La diferencia con el Occidente Unipolar Globalista es que en China el
crédito otorgado se destina a proyectos re-productivos, cuyos productos
o servicios pertenecen a la economía real, aumentando la riqueza no solo
de China sino de la Comunidad que pertenece a la Nueva Ruta de la Seda
–NRS-. En Occidente, muy particularmente en Estados Unidos desde 2008,
ha dominado el crédito a tasas de interés cero o negativas para que la
oligarquía financiera de los grandes consorcios financieros recompre sus
propias acciones enriqueciéndose, sin generar riqueza nueva y para que
compren acciones de otras empresas consolidando una situación que
refuerza su condición monopólica, en benefició único de la valorización
financiera de sus propias acciones. Mientras que la política de China
tiene por objetivo garantizar que la expansión del crédito bancario se
invierta en la producción real y no en capital ficticio especulativo
como ha sucedido en el caso de Evergrande. China ha dejado correr esta
situación porque en un primer momento -2001>2019- no podía impedirlo sin
exponerse frente a los actores globalistas dominantes desde HK y, en un
segundo momento pos marzo 2020, para que se manifieste el potencial
desestabilizador de dichos flujos especulativos. Veámoslo algo más de cerca.

China ha estado restringiendo la expansión del crédito interno y
restringiendo la “banca en las sombras” (Shadow Banking), o sea, el
crédito extra-bancario. El país ha tenido cuidado de evitar el
desarrollo de capital ficticio con burbujas financieras. El Índice
Compuesto de Shanghai ha subido un 82% en 13 años desde 2008, lo que es
más o menos un crecimiento del 5% anual, es decir, un ritmo acorde con
el crecimiento económico. El Índice Standard&Poors, en cambio, subió en
el mismo período un 430% (un 12% al año) muy por encima de una modesta
tasa anual de crecimiento económico, diferencia que registra básicamente
el aumento de capital ficticio. Que, si bien no contribuye al
crecimiento económico, si conlleva a la concentración de riqueza en cada
vez menos consorcios financieros. Esta situación es insostenible y
tiende a un colapso financiero y en todo caso a la pérdida de poder
adquisitivo de la moneda en que se da el desarrollo del capital
ficticio. La moneda de China, en otras palabras, tiende a ser cada vez
más fuerte frente al dólar y frente a las otras monedas en que se da el
proceso de desarrollo de capital ficticio especulativo.

Los frutos de las políticas de restringir la expansión del crédito del
gobierno de China, apuntan entonces a un yuan más fuerte y a un dólar
más débil.  Lo anterior se observa a partir de los precios crecientes
que se pagan por las materias primas en dólares en Occidente. En su
propia moneda estos precios para China han aumentado un diez por ciento,
es decir, tres veces menos que la competencia que los compra en dólares.

Es la política monetaria restrictiva la que ha llevado a la actual
crisis de los promotores inmobiliarios de Evergrande. Lejos de ser un
hecho sorprendente, con políticas monetarias cautelosas podría haberse
previsto fácilmente.  Diferente a Occidente, el gobierno nacional de
China no se ve obligado a rescatar a las “poderosas” empresas privadas
transnacionales demasiado grandes para dejarlas caer (Too Big To Fail)
que, como se demostrará, no tienen ese poder en la realidad China del
2021. El gobierno central tomará las medidas del caso para limitar el
contagio financiero. Pero al interferir no lo hará para rescatar el
carácter privado de la empresa sino para buscar, a la vez, extender un
mayor control centralizado sobre estos sectores fuera del control
“central”. La principal diferencia con la burbuja financiera de 2008 en
Estados Unidos, radica en el tipo de intervención del gobierno del
Estado. El gobierno en China, interviene para “orientarlas” hacia el
proyecto socialista, no liberando capital privado para que realice una
fuga hacia el capital ficticio. El Gobierno del Estado en china no tiene
debilidad financiera ni restricción externa para intervenir. La deuda
externa en divisas es el 15% del PIB y China es acreedora con más del 6%
de la deuda mundial en sus activos financieros, muy superior a su deuda
en dólares.

La construcción y comercialización de viviendas fue de los primeros
sectores que se privatizaron. Este proceso de “financiarización” comenzó
a fines del siglo pasado, 1997-2000[4] <#_ftn4>. Evergrande se ha
especializado en esos clientes especulativos que no están interesados en
vender u ocupar sus propiedades, sino en esperar que la demanda
incremente su precio. Es decir, la misma lógica que llevó al estallido
de la crisis inmobiliaria en EEUU, sobre la que opero la puja entre
oligarquías financieras en 2006-2008, globalistas vs continentalistas
norteamericanos. La compañía utilizó crecientemente la gran banca
financiera – “banca en las sombras” -, incluidos los fideicomisos y
otros instrumentos financieros, ya que el Estado restringía tal crédito.
Según una nota publicada en The Wall Street Journal, “el gobierno
central pidió a los gobiernos locales que se preparen para la posible
caída de Evergrande”. Por la creciente iliquidez, la empresa buscó
desprenderse de activos para afrontar sus obligaciones, con descuentos
de hasta el 30%. Por lo tanto, una vez finalizada la “Crisis de
Evergrande”, el sector inmobiliario estará bajo un control más directo
del Estado central.

El gobierno controla cada vez más, y muy particularmente, lo
estratégico. En primer lugar, el Banco Central y los cuatro grandes
bancos comerciales estatales, que son los bancos más grandes del mundo.
El gobierno puede decirle al banco central, el Banco Popular de China,
que haga lo que sea necesario. Puede decirles a los administradores de
activos y fondos de pensiones estatales que compren acciones y bonos
para apuntalar los precios y financiar empresas. En este contexto, las
desarrolladoras inmobiliarias no forman parte del plan “Made in China
2025”. No es un sector tecnológicamente de punta. Tampoco son la base de
otros sectores como la energía, combustibles y construcción de
infraestructura, donde, con excepción de las TICs, es importante la
presencia de empresas del Estado (SOEs). (Vea, Alasdair Macleod, /The
Great Game moves on/).

El gobierno ya mostró su determinación para “combatir” actividades
monopólicas privadas y prevenir desbordes financieros del sector TIC,
ejemplificado en las elevadas multas impuestas a Alibaba y otras
empresas. Ahora le toca “explicitar” los correctivos a la especulación
financiera de los mayores desarrolladores inmobiliarios. En cualquier
caso, la mano visible del Estado tomará las medidas que encaminan a una
mayor capacidad de dirigir al país a más socialismo chino y contener las
tendencias hacia los distintos vicios improductivos provenientes del
capital privado.

No cabe duda que los déficits presupuestarios financiados por la
inflación monetaria en Estados Unidos, la UE, Japón y el Reino Unido,
más los paquetes de estímulo del banco central, están socavando ahora el
poder adquisitivo de las principales monedas. En términos de su poder
adquisitivo, estas monedas están ahora en una carrera /hacia abajo
(a-la-baja)/. No solo los costos de producción están aumentando
drásticamente, sino que los precios de las materias primas y la energía
parecen están aumentando drásticamente. Con China dominando las
exportaciones mundiales de bienes intermedios y de consumo han de buscar
alternativas ante un decreciente poder adquisitivo en dólares, euros,
libras esterlinas y yenes.

Mientras los déficits presupuestarios occidentales siguen aumentando,
conduciendo a déficits comerciales aún mayores, los exportadores chinos
no solo aseguran precios más altos, sino que precisan prepararse para
una demanda interna creciente. Al subir los precios a un ritmo acelerado
en monedas occidentales, no solo declina su demanda, sino que dicha
inflación galopante está gestando una nueva crisis financiera mundial,
particular y especialmente occidental. Será éste el fin de la dominación
de la “civilización ´financiera´ occidental” ante una nueva civilización
que conlleva el multipolarismo como programa.

Al moderar la demanda externa a crédito contra los bonos del tesoro
norteamericano (incobrables), /China está intentando aumentar el gasto
del consumidor interno/ a expensas de la tasa de ahorro interno. Es
decir, China tiene como política aumentar los ingresos y salarios en
China y, además, a la vez, acortar la jornada de trabajo,
particularmente larga. /La demanda del consumidor chino comenzará a ser
más importante que las exportaciones a los productores occidentales./ Lo
anterior permitiría que China pueda imponer en su mercado interno
productos con una vida media más larga, productos que respondan más a
necesidades priorizadas por el sujeto colectivo, por la comunidad de
base, y que eliminarían la “obsolescencia programada”. Lo que
significaría una profundización del socialismo con un resultado real a
favor del medio ambiente que difícilmente lo logrará el capitalismo
verde. Esta política también está en consonancia con el objetivo de
largo plazo de China para que se vuelva menos dependiente de las
exportaciones, ante una inminente caída en capacidad de demanda en
Occidente. Los exportadores chinos se beneficiarán del crecimiento de la
demanda nacional, así como de una demanda creciente en la Nueva Ruta de
la Seda, constituida por la comunidad multipolar de naciones y regiones.
 Aunque las monedas fiduciarias podrían destruirse por la implosión de
las burbujas de activos, /el multipolarismo contribuirá a una transición
más pacífica para el cambio civilizatorio/, */en tanto dialogo
multipolar de civilizaciones/*, lo que */parecía improbable antes que
Estados Unidos y la OTAN se “retiraran” de Afganistán/*.

Obviamente, este proceso lleva a una crisis terminal no solo a la
hegemonía occidental en el mundo, lo que ya es observable cuando sus
ideas-fuerza no organizan el sentido cultural, sino a su dominación
económica, civil y militar. Estados Unidos, en particular, se encuentra
inmerso ya en los desafíos políticos que le plantea este cambio
profundo, con su estado profundo en conflicto interno /(la Oligarquía
Globalista enfrentada a las Continentalistas y Nacionalistas) desde
1999-2001 y en 2020-2021 de modo estratégico. /Antes de poder optar por
el proyecto multipolar, inevitablemente tendrán que asumir la crisis
interna ya en desarrollo /(que aparece en la superficie en términos
políticos como demócratas enfrentados a republicanos)/ que bien podría
conllevar a la crisis de desintegración de la Unión de Estados Federales
/(donde la punta del iceberg aparece hoy como Texas-Florida vs Nueva
York-California)./ Además, esto también podría suceder en la Unión
Europea y en el Reino Unido, profundizando lo que ya sucedió en el Brexit.

El Banco Central de China está por /plantear e introducir el Yuan/ como
alternativa al Dólar, para sostener el comercio al interior de los
países que formen parte de la Nueva Ruta de la Seda. Por ello el
comercio de criptomonedas ya fue prohibido oficialmente en /China desde
2019/. El control de China sobre las criptomonedasya había afectado a la
industria de la /«minería de criptomonedas»./ El efecto fue claro:
mientras que, en septiembre de 2019, el 75% del uso de energía para
minar el Bitcoin en el mundo se concentraba en China,para abril de 2021
había caído al 46%. Sin embargo, el comercio con criptomonedas ha
continuado efectuándose en línea a través de transacciones en el
extranjero. Recientemente China anunció que toda clase de transacciones
con criptomonedas son consideradas ilegales en el país, incluidas las en
Bitcoin.

La declaración deja claro que quienes están involucrados en «actividades
financieras ilegales» están cometiendo un delito y serán procesados. Los
sitios web extranjeros que brindan dichos servicios a ciudadanos chinos
en línea también son considerados ilegales. Muchos grandes ´exchanges de
criptomonedas´prestan servicios en jurisdicciones sin tener sus
operaciones, servidores web y personal en esos países. Estos centros
extraterritoriales suelen ofrecer una amplia variedad de productos, como
la negociación de Tokens digitales en el mercado «al contado», derivados
como los futuros e incluso productos de «rendimiento» que se parecen a
los valores de renta fija. Este control es más difícil de lograr, pero
para /la introducción del yuan como moneda internacional de cambio/ es
fundamental tenerlo bajo control. Esto es indicador que la lucha[5]
<#_ftn5> por imponer y legitimar una nueva moneda que organice la
producción y el comercio internacional, multipolar y pluriversal también
ya se encuentra en un momento muy avanzado.

*Bibliografía*

Alasdair Macleod, /The Great Game moves on/, www.GoldMoney.com
<http://www.goldmoney.com/>, 26 de septiembre de 2021 (tomado de zero
hedge).

Dierckxsens Wim y Formento Walter, /Global Game of Thrones: Batalla por
la Moneda Digital dominante,/ www.alainet.org/es/articulo/213425
<http://www.alainet.org/es/articulo/213425>, 12/08/2021

Wim y Formento Walter 2019, /Perestroika: De la caída Soviética a la de
Washington – 1989-2020,/ ALAI, Quito Ecuador, octubre.

Dierckxsens Wim y Formento Walter, /Global game of thrones, Batalla por
la moneda digital dominante. Multipolarismo o Globalismo/, ALAI, agosto
de 2021

Dierckxsens Wim y Formento Walter, /Del Choque al Dialogo: De la
Globalización a la Perestroika en Estados Unidos/, ALAI Ecuador, junio
de 2020

Dierckxsens Wim y Formento Walter, Perestroika: /De la caída Soviética a
la de Washington – 1989-2020/, ALAI, Quito Ecuador, octubre de 2019.

Formento Walter y Dierckxsens Wim, /Tercera guerra mundial y oligarquía
financiera globalista/, ALAI, julio de 2021

Molinero Jorge, /Evergrande: ¿otro lehman brothers? de aquí para abajo/,
26 de septiembre de 2021**

*Prieto Fernando Vicente , */America Latina y CELAC/,
https://www.nodal.am/ <https://www.nodal.am/>, 27 de septiembre de 2021

www.infobae.com <http://www.infobae.com/>, /Europa buscará reducir su
dependencia con Estados Unidos/ tras 25 de Septiembre de 2021

*NOTAS*

[1] <#_ftnref1>
https://mea.gov.in/bilateral-documents.htm?dtl/34275/Dushanbe_
Declaration_on_the_Twentieth_Anniversary_of_the_Shanghai_Cooperation_Organisation
<https://mea.gov.in/bilateral-documents.htm?dtl/34275/Dushanbe_%20Declaration_on_the_Twentieth_Anniversary_of_the_Shanghai_Cooperation_Organisation>

[2] <#_ftnref2> *Los fondos de BlackRock y HSBC impulsaron las tenencias
de Evergrande a medida que se avecinaba la crisis.*
https://www-ft-com.translate.goog/content/87fddf09-ef69-49b3-87bc-1a2d84fffd91?_x_tr_sl=en&_
x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=nui,sc
<https://www-ft-com.translate.goog/content/87fddf09-ef69-49b3-87bc-1a2d84fffd91?_x_tr_sl=en&_%20x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=nui,sc>;
*The Funds Holding Evergrande’s Distressed Debt, From UBS to Saba*

*By Rachel Butt*
https://www.bloomberg.com/news/articles/2021-09-24/the-funds-holding-evergrande-s-distressed-debt-from-ubs-to-saba
<https://www.bloomberg.com/news/articles/2021-09-24/the-funds-holding-evergrande-s-distressed-debt-from-ubs-to-saba>

[3] <#_ftnref3> *Global Game of Thrones: Batalla por la Moneda Digital
dominante*, Wim Dierckxsens – Walter Formento, 12/08/2021; *Golpe
blando,* Por Telma Luzzani,
https://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-241373-2014-03-09.html
<https://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-241373-2014-03-09.html>

[4] <#_ftnref4> *«Sin embargo, en la década de 1990, China lanzó
reformas para privatizar y comercializar su sistema de vivienda, como
parte de su transición de mercado», añade, en referencia al proceso de
apertura que llevó al explosivo crecimiento económico del país,
especialmente tras su entrada en 2001 en la Organización Mundial del
Comercio. Evergrande, Cristina J. Orgaz, BBC News Mundo, 1 octubre 2021
*https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-58670064
<https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-58670064>

In
OBSERVATORIO DE LA CRISIS
https://observatoriocrisis.com/2021/10/15/el-multipolarismo-un-paradigma-geopolitico-que-avanza/
15/10/2021

segunda-feira, 11 de outubro de 2021

“A maior ilusão da esquerda brasileira é com o compromisso democrático da burguesia”





Breno Altman



*247 - *O jornalista Breno Altman, em entrevista à TV 247, listou duas
das principais “ilusões” cultivadas pela esquerda brasileira, em sua
avaliação. Para ele, a principal falácia é igualar a indignação, apenas
parcial, da burguesia contra o governo Jair Bolsonaro com algum tipo de
compromisso com a democracia.

Além disso, o projeto de implementar no Brasil um “capitalismo
democrático”, com um forte estado de bem-estar social, é um horizonte
impossível para os países periféricos do sistema, como o Brasil e o
restante da América Latina, destacou Altman.

“Do ponto de vista prático, a maior ilusão da esquerda brasileira é com
o compromisso democrático da burguesia brasileira. Do ponto de vista
teórico, que também acaba alimentando essa ilusão prática, é a crença de
que possa existir no Brasil um desenvolvimento democrático do
capitalismo. Ou seja, que é possível contar com setores da burguesia
para um capitalismo que volte a expandir o mercado interno, que
distribua renda e que permita ter aqui no Brasil aquilo que a classe
trabalhadora da Europa conquistou nos 30 anos do pós-Guerra. Essa é a
outra ilusão da esquerda brasileira hoje. O capitalismo periférico não
permite isso. Toda vez que governos populares tentam adotar medidas
nessa direção, no Brasil ou em outros países da América Latina, provocam
uma contrarrevolução burguesa que coloca esses governos abaixo, ou os
domestica. Há uma incompatibilidade entre o capitalismo periférico e a
construção do estado de bem-estar social”, disse o jornalista.

In
BRASIL 247
https://www.brasil247.com/brasil/a-maior-ilusao-da-esquerda-brasileira-e-com-o-compromisso-democratico-da-burguesia-brasileira-diz-altman
8/9/2021

sexta-feira, 8 de outubro de 2021

Rusia tiene un nuevo movimiento socialista

 

    



    Entrevista con Mikhail Lobanov


Las elecciones parlamentarias celebradas en Rusia entre el 17 y el 19 de
septiembre terminaron con otra victoria nominal de Rusia Unida, partido
del presidente Vladimir Putin. Sin embargo, todos miran el crecimiento
del Partido Comunista de la Federación Rusa (KPRF), que quedó en segundo
lugar con el 19% de los votos.

A pesar del fraude que suelen promover los aliados de Putin, el KPRF se
las arregló para seducir a un electorado nuevo, compuesto sobre todo
jóvenes de las grandes ciudades que encuentran en el partido la única
chance de criticar el orden existente. El programa oficial del KPRF es
una mezcla de estalinismo, nacionalismo y paternalismo socialdemócrata.
Sin embargo, durante los últimos años, emergió una generación de nuevos
dirigentes regionales que está orientando la organización hacia la
defensa de los derechos democráticos, la igualdad social y la ecología.

En este sentido, uno de los rasgos más interesantes de las elecciones
fue la campaña de Mikhail Lobanov, profesor de matemáticas de 37 años de
la Universidad Estatal de Moscú. Si bien Mikhail fue nominado por el
KPRF, se candidateó como un socialista democrático independiente. El
oficialismo manipuló el conteo de los votos para impedir que ingresara
al parlamento, pero Lobanov venció al candidato de Rusia Unida por más
de 10 000 votos (un margen del 12%).

Esa gran victoria de la izquierda radical muestra que el descontento
popular encuentra medios de manifestarse incluso en las difíciles
condiciones políticas de la Rusia actual. Cabe notar también que la
candidatura de Lobanov logró que algunos activistas del Movimiento
Socialista Ruso y otros grupos de izquierda radical, tradicionalmente
críticos del KPRF, participaran de la campaña.

Ilya Budraitskis, moscovita y analista político de izquierda, conversó
con Lobanov sobre los resultados.

*-Empecemos por tu experiencia política y tus antecedentes.*

Cuando iba a la escuela, me encantaba leer libros de historia —novelas
históricas, en realidad— y libros de ciencia. Luego decidí estudiar
matemáticas en la universidad y pasaba mucho tiempo en librerías y en
bibliotecas leyendo ficción, hasta que un día decidí empezar a leer a
Marx, a Lenin y a Trotski. Por ejemplo, en la biblioteca de la
Universidad Estatal de Moscú [UEM] pude leer por primera vez La
revolución traicionada. En 2006 participé en un seminario sobre marxismo
organizado por militantes de Vpered [«Adelante», sección rusa de la
Cuarta Internacional]. Durante el año siguiente, me uní a ellos en
muchas manifestaciones contra la mercantilización de la educación y en
defensa de los derechos de los trabajadores. Hacíamos las reuniones del
partido en la Confederación del Trabajo de Rusia y fue así como conocí a
los sindicatos independientes de Rusia.

*-¿Cómo llegó a formarse un grupo militante en la UEM?*

Estábamos buscando formas de intervenir. En 2009 la gestión quiso
endurecer las reglas de acceso a las residencias universitarias.
Entonces empezamos una campaña de protesta, recolectamos 1700 firmas y
logramos que se diera marcha atrás con la medida. El saldo de esas tres
semanas de campaña fue un núcleo de militantes universitarios. Éramos
más o menos treinta. Tratábamos problemas cotidianos, pero era obvio que
no era suficiente para elevar el nivel político de la organización.

Entonces empezamos a colaborar con la rama universitaria del Partido
Comunista, que organizaba tanto a docentes como a estudiantes. En 2011,
la gestión decidió endurecer las reglas de las residencias de nuevo y
logramos organizar una campaña muy grande y exitosa. Se unieron cientos
de personas y crecimos como núcleo militante. Fue la época de las
grandes protestas contra el fraude electoral de Rusia Unida y Vladimir
Putin en las elecciones de la Duma [parlamento]. En la universidad eso
llevó a una lucha entre nuestro Grupo Iniciativa y los consejeros
estudiantiles de la UEM, vinculados al partido gobernante.

También actuamos como observadores independientes en las elecciones
parlamentarias y nos movilizamos a los locales de votación de la UEM, a
pesar de la reacción del personal administrativo.

Luego participamos de las protestas de 2011-2012 en Moscú y muchos
estudiantes, que no estaban dispuestos a unirse a ninguna fuerza
política particular, marchaban con nosotros.

La experiencia llevó, entre otras cosas, a que la Confederación del
Trabajo planteara la creación del sindicato de Solidaridad
Universitaria. A través del sindicato empezamos a organizar a
estudiantes y docentes de otras universidades. También participamos
activamente de las campañas para conservar los parques alrededor de los
edificios de la UEM, que sufren el asedio constante de los
desarrolladores inmobiliarios. Eso nos llevó a ponernos en contacto con
los concejales y con los vecinos que se organizaban alrededor de
cuestiones vinculadas a la vida cotidiana en los barrios aledaños.
Empezamos a hacer eventos en conjunto, sobre todo en la zona de Ramenki.
Por esas actividades, las autoridades intentaron expulsarme de la
universidad dos veces, una en 2013 y otra en 2018.

*-Qué te llevó a postularte a las elecciones este año?*

Durante esos 10 o 15 años empecé a generar una red bastante grande de
contactos, especialmente vinculados a la rama universitaria del KPRF.
Muchas veces me invitaron a representar al partido en las elecciones
locales. Siempre me negué, pues se alejaba mucho de mi propia agenda,
más vinculada a la educación superior, es decir, a las leyes federales y
al presupuesto nacional.

En 2020 los miembros universitarios del KPRF me hicieron saber que
estaban dispuestos a ofrecerme una candidatura a la Duma estatal.
Entonces pensé que si movilizaba mis contactos del distrito de la UEM
tenía chances de ganar. Sentía que la campaña sería capaz de generar
mucho entusiasmo. Pero, a diferencia de todo lo que habíamos hecho
antes, no teníamos mucha idea de los métodos ni de las acciones
específicas que requerían unas elecciones de ese tipo. Como sea, mi
intuición me decía que la cosa podía funcionar, así que decidí intentarlo.

Durante unos meses tuvimos discusiones y debates sobre los primeros
pasos a seguir. Hay que decir que hay muy poca gente con experiencia
electoral en la izquierda. El KPRF tiene esa experiencia, pero es una
organización muy especial. Por ejemplo, no busca financiamiento en sus
simpatizantes, sino que se apoya exclusivamente en los fondos del
partido y ocasionalmente recibe algunas donaciones. Nosotros
comprendimos que teníamos que actuar distinto.

*-¿Cómo es la composición de tu electorado?*

Rusia está dividida en 255 distritos con un promedio de 500 000 votantes
cada uno. Nuestro distrito está situado en la zona oeste de Moscú. El
KPRF había hecho buenas elecciones en ese distrito, que es bastante
combativo y tiene un historial de protestas interesante. Sin embargo,
los liberales de Yabloko también tienen bastante fuerza y pusieron a un
candidato muy competitivo.

En el distrito hay una universidad, así que es fácil suponer —por pura
estadística— que hay mayor concentración de graduados y de empleados de
la UEM que en Moscú. Teníamos la sensación de que la UEM imprimía un
sello propio en todo el distrito electoral. Como soy matemático y no
político, supuse que eso podía andar bien.

Creo que recién en febrero nos enteramos de quién sería nuestro rival.
Se supo entonces que Rusia Unida llevaría como candidato a Yevgeny
Popov, presentador de la televisión rusa. Es un propagandista que
promociona las posiciones del Kremlin sobre la hostilidad de los países
occidentales y la terrible Ucrania, desviando la atención de los
problemas internos hacia el conflicto internacional y exacerbando el
odio entre distintos países. Es un tipo arrogante, pero la cuestión es
que a mucha gente le simpatiza.

*-¿Cómo organizaron la campaña? ¿Hasta qué punto fue obra del KPRF?*

Sorprendentemente, el KPRF no ejerció prácticamente ningún control
político: redactamos nuestro propio programa, sin consultar al partido.
El KPRF nos garantizó solo el 15% del presupuesto de campaña.
Organizaron actividades de formación y reuniones entre candidatos donde
nos brindaron muchas herramientas útiles para la campaña. Pero, por
ejemplo, a pesar de que ellos no nos iban a dar mucho dinero, nos
dijeron que no utilizáramos métodos de crowdfunding. Nosotros no
aceptamos esa recomendación y terminamos juntando cerca de 6 millones de
rublos (más de 80 000 dólares) durante la campaña. Por supuesto,
comparada con los gastos de Rusia Unida o de la oposición liberal, la
suma es insignificante. Lo más importante fue la motivación política: la
mayoría de los militantes tenía posiciones socialistas y todos tenían
expectativas de derrotar a Rusia Unida. Así logramos que más de 200
militantes participaran en la campaña.

*-Hablemos de la agenda que plantearon.*

Nuestra consigna principal fue «El futuro es para todos, no solo para
los elegidos». En Rusia, un pequeño grupo de gente monopoliza todos los
recursos económicos y políticos y construyen el futuro a su medida.
Nosotros queremos redistribuir los ingresos y el poder político.
Alrededor de esa idea central, elaboramos una serie de demandas más
específicas, vinculadas a problemas locales y nacionales. Algunos puntos
importantes fueron la lucha contra la mercantilización en Moscú, la
obligatoriedad de reciclar la basura, la protección contra el cierre de
escuelas y hospitales y, por supuesto, los derechos laborales y la
necesidad de contar con sindicatos más fuertes.

Esa es la agenda con la que fuimos al electorado y aparentemente
logramos construir una buena imagen del candidato y del equipo, que
trabajó con mucho entusiasmo para convencer a todo el mundo, juntar
recursos, organizarse y abordar muchos problemas al mismo tiempo. La
campaña logró sintonizar con la gente. Un candidato universitario, un
matemático sin mucha experiencia previa en política, que hablaba de
sindicatos y defendía los espacios verdes… A la gente le gustó, pero
también enfrentamos un dilema: en Rusia muchos ciudadanos utilizan el
voto como una medida de protesta contra las autoridades. En ese sentido,
piensan que es importante que gane un candidato de la oposición,
independientemente de su ideología. Como en mi distrito se presentaba un
candidato liberal con muchos recursos, mucha gente esperó hasta último
momento para decidir su voto en términos pragmáticos.

*-¿Cuál fue el resultado?*

Le ganamos al candidato de Rusia Unida por más de un tercio de los
votos. Hicieron una campaña muy cara, pegaron carteles en todas partes y
contaron con el apoyo del gobierno local. Aun así, ganamos cómodos. Pero
toda la situación cambió al día siguiente cuando se conocieron los
resultados del voto electrónico.

*-En términos concretos, ¿cuántos votos obtuviste en los locales de
votación y cuántos mediante voto electrónico? *

Obtuve 46 000 votos en los locales y 20 000 electrónicos. Popov el
propagandista obtuvo entre 34 y 35 000 en los locales y 45 o 46 000
electrónicos. Pero no confiamos en los resultados del voto electrónico:
está claro que fueron manipulados para beneficiar a las autoridades.

*-Contaste con el apoyo de «Smart Voting», la convocatoria al voto
táctico contra Putin que promueven los partidarios de Alexei Navalny.
¿Qué opinión te merece esa estrategia en general y Navalny en particular?*

Es una herramienta que funciona en las grandes ciudades. La estrategia
consiste básicamente en votar por el candidato de la oposición que tiene
más chances de derrotar a Rusia Unida. Convocan a los votantes a apoyar
a un candidato independientemente de su ideología y de sus posiciones.
Tengo diferencias ideológicas enormes con Navalny, pues mi lugar es la
izquierda radical. Navalny viene de la derecha, aunque durante los
últimos años giró un poco a la izquierda y es importante porque tiene
mucha influencia mediática.

El hecho de que sus partidarios empezaran a trabajar temas sociales como
el salario mínimo y a elogiar a los sindicatos tuvo un efecto positivo.
Pero eso no quita que nuestras posiciones son distintas y el círculo de
Navalny está a su derecha en términos políticos. Eso quedó claro cuando
lo detuvieron. Está en la cárcel por su actividad política y por eso yo
me opongo y pienso que debería quedar en libertad. En cuanto a las
diferencias ideológicas, tenemos que debatirlas frontal y sinceramente.

*-¿Cómo sigue todo después de las elecciones? ¿Cuáles son tus planes a
nivel personal y cuál es la estrategia de la izquierda rusa?*

Ahora estamos concentrados en sostener el equipo que logramos construir,
que es muy grande. Por supuesto, las cosas se ponen difíciles de aquí en
adelante, pero creemos que existen condiciones para mantenernos en
movimiento. Quienes participaron de la campaña están contentos: fue una
victoria y todo el mundo la percibe así. Logramos hacer algo que parecía
posible solo en teoría y eso significa que podemos lograr muchas cosas.
Por supuesto, contábamos con los recursos de la Duma estatal, queríamos
seguir haciendo campaña y cohesionar al colectivo en función de eso.
Pero no fue posible a causa del fraude.

*-¿Veremos otra candidatura tuya en el futuro?*

Hay gente en el equipo que quiere probarse en las elecciones locales. Yo
soy un poco más cauto porque creo podría ser una pérdida de energía. Si
llegamos a ganar elecciones municipales en muchos distritos, tendríamos
que pensar cómo consolidar nuestra fuerza. En cambio, me interesa más
buscar formas de canalizar nuestra energía para aportar al desarrollo
del movimiento sindical y promover la autoorganización en las
universidades. Las elecciones son importantes, pero creo que no
deberíamos concentrar toda nuestra energía en ese nivel. Después de
todo, yo mismo aproveché las últimas elecciones como un medio y una
oportunidad para difundir mis ideas.

Fuente:
https://jacobinlat.com/2021/10/03/crece-la-nueva-izquierda-en-el-partido-comunista-de-rusia/
<https://jacobinlat.com/2021/10/03/crece-la-nueva-izquierda-en-el-partido-comunista-de-rusia/>

*Traducción de Valentín Huarte*

In
REBELION
https://rebelion.org/rusia-tiene-un-nuevo-movimiento-socialista/
8/10/2021

terça-feira, 5 de outubro de 2021

Señales de alerta: ¿vamos hacia la tormenta perfecta?

 




*Gonzalo Fernández Ortiz de Zárate y Juan Hernández Zubizarreta*

Se avecina un otoño económico caliente en base a una serie de dinámicas
que inciden de manera directa en la carestía de productos estratégicos
como la energía, las materias primas y la vivienda, dificultando aún más
la ya de por sí precarizada reproducción de nuestras vidas. Si bien
alguna de estas dinámicas podría tener un carácter coyuntural y
contextualizado, otras parecen ser la semilla de posibles estallidos
futuros, tanto ecológicos como financieros, dentro de la crisis global
en la que estamos sumidos.

Esta última va tomando forma de “tormenta perfecta”, tanto por su
complejidad como por su carácter inédito en la historia del capitalismo,
al conjugar cuatro fenómenos de relevancia estructural: una acumulación
de capital gripada sin visos de superarse, un endeudamiento público y
privado insostenible, un cambio climático desbocado, y el manifiesto
agotamiento de materiales y energía fósil. Todo ello, además, en el
marco de un modelo de gobernanza tendente al autoritarismo, liderado por
las empresas transnacionales.

Las políticas de recuperación impulsadas para enfrentar esta situación,
pese al relato de crecimiento, transición e inclusión que prometen, no
hacen mella significativa en la tormenta perfecta. Al contrario, incluso
la aceleran, alimentando dinámicas de depredación y endeudamiento que
bien pudieran agravar la situación, mientras ceban a un poder
corporativo que nos dirige directamente al centro de dicha tormenta. En
consecuencia, bien haríamos en movilizarnos en favor de un cambio
radical de rumbo que atienda las señales de alerta que nos ofrece el
presente cuatrimestre sobre el futuro que se nos viene encima.

*Otoño caliente*

Comencemos por el principio. Si la precariedad vital es ya una realidad
palpable y crecientemente extendida, el horizonte económico a corto
plazo hace presagiar su ahondamiento, en base a la conjunción de tres
dinámicas que están teniendo y tendrán un impacto directo en nuestros
bolsillos. Destacamos en primer lugar el encarecimiento exponencial de
la energía, que tiene en el Estado español una primera manifestación en
el precio de la electricidad. Su incremento es fruto tanto del mayor
coste del gas natural y los derechos de emisión, como de las
características propias del mercado oligopólico en el que se subasta
esta forma de energía final. Este fenómeno, que viene coleando durante
todo el verano, supera récords casi de manera diaria y parece no
detenerse, hasta el punto de triplicar ya su precio respecto a 2020.

De manera complementaria, la subida del precio de la energía fósil en
toda la Unión Europea (UE) redundará en este incremento eléctrico, como
consecuencia de la política aprobada el pasado julio en favor de una
drástica reducción de las emisiones contaminantes. Se aumentará así la
carga fiscal sobre gasolina y diésel, a la vez que se incluye al
transporte y a los edificios dentro de los mercados de emisiones. En
conjunto, se producirá un aumento significativo del coste de la energía
y el transporte —en un contexto previo de encarecimiento del barril de
petróleo—, cuya escala dependerá precisamente de la dinámica incierta y
especulativa de dichos mercados vinculados a los permisos de
contaminación. En todo caso, la Comisión ve plausible un escenario en el
que se genere una subida de hasta el 22% en la calefacción con fuel-oil,
o del 12% en la gasolina.

En segundo término, se consolida también una dinámica global de
encarecimiento de las materias primas y los alimentos, así como del
transporte marítimo internacional de productos (medio a través del cual
se distribuye el 80% de los bienes movilizados a escala global). En este
sentido se constata una subida del 40% en el maíz, 17% en el trigo, 28%
en la cebada y 26% en la soja.

A su vez, también se evidencia un aumento en el precio de los
fertilizantes químicos, hoy imprescindibles para la agroindustria. La
fotografía se completa con el fabuloso acelerón en el coste del
transporte internacional por mar que, por poner solo un ejemplo, ha
visto multiplicado por diez el precio de mover un contenedor entre China
y Estados Unidos respecto a los tiempos pre-pandémicos. Se trata de
costes que, tarde o temprano, serán trasladados al precio de la canasta
básica, en un sistema basado fundamentalmente en la primacía de las
cadenas económicas globales.

La tercera dinámica inflacionaria que caracterizará este próximo otoño
es la de la vivienda. Su precio también se está incrementando en el
Estado español, en el marco de una nueva burbuja inmobiliaria liderada
por la banca, gracias a las multimillonarias inyecciones de liquidez del
Banco Central Europeo (BCE). Se consolida así este sector como refugio
de particulares y fondos de inversión, fundamentalmente en base a nuevas
viviendas y segundas residencias costeras. La derivada de esta burbuja
en los alquileres es evidente, tanto por la recuperación progresiva de
la movilidad como por la consideración de la vivienda como la inversión
más segura en un contexto de incertidumbre.

En definitiva, asistiremos en otoño a una espiral inflacionista que
afecta de manera directa a necesidades básicas de todos y todas
(energía, materias primas y vivienda), con un impacto notable en
términos de precariedad, pobreza energética e insostenibilidad de la
vida, especialmente de los sectores más vulnerables. Al mismo tiempo,
aún de manera desigual, su incidencia será también relevante sobre unas
pymes y autónomas ya castigadas por la crisis.

En todo caso, este conjunto de dinámicas responden a causas diversas y
de diferente escala. Si la subida exorbitada de la electricidad se
circunscribe en estos momentos al marco estatal, el incremento del
precio del transporte marítimo se vincula con el confinamiento de 2020 y
las sacudidas de una pandemia que permanece aún muy activa en términos
globales, tal y como refleja el reciente cierre temporal de fábricas y
puertos en China. No obstante, ¿se trata estrictamente de fenómenos
contextualizados y de carácter coyuntural, o bien pudieran estar
vinculados e incluso anticipar nuevos estallidos de una crisis sistémica
que ya se manifestó en 2008 y cuya dinámica sigue plenamente vigente?

*Tormenta perfecta*

Pese a la miopía habitual del análisis económico ortodoxo, seguimos
inmersos en la crisis global más compleja que el capitalismo ha sufrido
en su historia, agravada además por la pandemia. Hablábamos en este
sentido de una “tormenta perfecta”, provocada por la interacción de
cuatro fenómenos de carácter estructural que se desarrollan en marcos
temporales diversos pero actualmente acompasados.

El primero de ellos está relacionado con el magro desempeño de la tasa
de ganancia empresarial, que impide iniciar una nueva onda expansiva de
acumulación de capital y crecimiento sostenido. Ni la economía digital
—la gran esperanza hoy en día del capitalismo— ni la continuada ofensiva
sobre el trabajo han sido capaces de provocar los incrementos de
productividad y rentabilidad necesarios para dar forma a dichas ondas
virtuosas y generalizadas de inversión, empleo y consumo.

El resultado es un capitalismo estancado, cuyo régimen de acumulación
presente —la globalización neoliberal— muestra signos evidentes de
agotamiento, como atestiguan la crisis de los semiconductores o el
relativo cuestionamiento de la deslocalización y la subcontratación en
las cadenas globales de valor, por poner solo dos ejemplos. No se
vislumbra la fórmula para generar sendas estables de incremento de la
tasa de ganancia, la productividad, la formación de capital y el empleo
(indicadores verdaderamente relevantes para una supuesta recuperación,
no así el simplista y cortoplacista análisis del crecimiento coyuntural
en 2021 de diversos ítems respecto a la hecatombe del año anterior).

El segundo fenómeno que alimenta la crisis actual es la financiarización
de la economía, ejemplificada en un ingente endeudamiento público y
privado. El estancamiento sistémico de la economía productiva ha sido el
marco propicio para el crecimiento de unas finanzas que hoy imponen su
identidad al conjunto del capitalismo, tanto por su tamaño (muy superior
al conjunto de la economía mundial de bienes y servicios) como por el
poder político y económico acumulado por las “finanzas en la sombra”,
esto es, enormes fondos de inversión (solo BlackRock acumula inversiones
por valor del 10% del PIB mundial) que operan de manera absolutamente
desregulada y en prácticamente todos los sectores y grandes empresas.

Se cronifica y consolida así una dinámica económica opaca, cortoplacista
y especulativa, que alimenta la posibilidad de estallidos como el de
2008. La enorme deuda global —que en 2020 suponía ya el 365% del PIB
planetario— es un caldo de cultivo perfecto para dichos estallidos, al
mostrarse extraordinariamente sensible a la mínima alteración de
cualquier parámetro económico, como los tipos de interés o la inflación.

El tercer y cuarto fenómenos de la tormenta perfecta están relacionados
con el marco ecológico en el que opera el sistema económico. Por un
lado, asistimos a un cambio climático desbocado, tal y como expone a las
claras la filtración del Sexto Informe del panel de expertos de Naciones
Unidas (IPCC), que tiene en la COP 26 de Glasgow en noviembre próximo su
horizonte de debate. Este informe afirma que las emisiones contaminantes
deberían tocar techo en cuatro años si no queremos vernos abocados al
funesto escenario de un incremento posiblemente muy superior a los 2
grados en la temperatura planetaria. Al mismo tiempo, y en consecuencia,
asegura que las posibilidades de crecimiento económico en este contexto
son exiguas, en un claro mensaje a la línea de flotación de un
capitalismo que solo se sostiene sobre la acumulación incesante.

Por otro lado, cerrando el círculo y convirtiendo definitivamente la
tormenta en huracán, el agotamiento de materiales estratégicos y energía
fósil reduce sin paliativos la base física que nutre el capitalismo. Por
ejemplificar esta realidad de una manera sencilla y centrada en el
ámbito energético: un estudio de British Petroleum (BP) publicado en
2018 afirmaba que el 90% de la energía primaria que se consumía en el
mundo era de origen fósil: petróleo, que ya ha superado su pico en 2005;
gas, que lo hará en esta década; carbón y uranio, ambos en fase de
declive. Al mismo tiempo, afirmaba que la electricidad solo suponía el
20% de la forma final de energía consumida, frente a otras fórmulas
derivadas del petróleo o en forma de calor industrial. De esta manera,
si las energías renovables generan fundamentalmente electricidad, el
vacío que dejarán los recursos fósiles no podrá ser sustituido sin una
reducción drástica del consumo.

Ante esta tesitura, y en la medida que se vaya avanzando en el
agotamiento de estos recursos, estamos abocados a un devenir errático de
sus precios. Este bien pudiera adoptar un modelo de “dientes de sierra”,
que combina importantes subidas y bajadas en función de la coyuntura
concreta, dentro de un horizonte tendencial de encarecimiento.

Con todo ello, planea sobre nuestras vidas una tormenta perfecta, tanto
por la multitud de fenómenos estructurales articulados que la alimentan
como por su carácter paradójico, que impide su resolución dentro del
marco del capitalismo. La hipotética solución a uno de ellos
significaría el agravamiento inmediato de alguno o algunos de los
restantes, haciendo inútil el esfuerzo.

Si se prioriza de verdad la lucha contra el cambio climático y la
transición ecológica, se imposibilita el crecimiento, santo y seña del
capitalismo. Si se enfatiza la acumulación de capital, ha de buscarse
cómo incrementar de manera notable y generalizada la productividad (no
hay expectativas al respecto), qué base energética y material la
sostendrá (en base a mayores emisiones y a una especie de fascismo
ecológico en el uso de energía y materiales) y cómo se legitimará
políticamente (cuando se evidencia que la teoría del derrame entre
ganancias empresariales y bienestar social hace aguas por todas partes).
Si se mantiene la apuesta especulativa como fórmula para mantener las
señas de identidad del capitalismo, nos enfrentaremos a nuevos
estallidos financieros, para los cuales se dan actualmente todas las
condiciones.

Así, parece no haber escapatoria para el principal reto que enfrenta el
capitalismo: tratar de crecer con menos recursos físicos y materiales
(cosa que no ha hecho en toda su historia), y hacerlo además en un marco
ecológico extremadamente vulnerable, económicamente inestable y
políticamente poco democrático, bajo la hegemonía del poder corporativo.
Veamos a continuación si las dinámicas antes expuestas para el otoño
caliente pudieran tener o no un correlato con una aceleración y
anticipación de nuevas manifestaciones de esta tormenta perfecta.

*Un otoño caliente que acelera y anticipa la tormenta perfecta*

Volviendo al comienzo, creemos que más allá de fenómenos
contextualizados y coyunturales vinculados a la espiral inflacionista en
ciernes, el otoño que se avecina anticipa un agravamiento de la crisis
actual en forma de nuevos estallidos, al menos por dos vías complementarias.

Por una parte, destacamos la relación directa entre la espiral
inflacionaria y la inestabilidad financiera. La supuesta estabilidad
macroeconómica de 2020 y 2021 se ha sostenido sobre una inflación
prácticamente nula, que ha permitido mantener los tipos de interés muy
bajos —incluso negativos—, garantizando la respiración asistida de
grandes empresas, Estados y hogares ultra-endeudados. No obstante, la
inflación prevista para otoño, que ya se está empezando a notar a escala
global —especialmente en Europa y Estados Unidos—, podría hacer saltar
por los aires ese precario equilibrio, incrementando los tipos de interés.

El resultado de este proceso, por pequeño que fuera, bien pudiera tornar
en impagable el volumen de deuda actual, despertando en consecuencia a
la bestia financiera en forma de movimientos especulativos masivos,
ataques a monedas soberanas, burbujas inmobiliarias acrecentadas, etc.,
fuente por tanto de nuevos estallidos financieros. Si, como parece, en
2023 se reactiva el Pacto de Crecimiento y Estabilidad en la UE, la
crisis de deuda pública y el regreso aumentado de las políticas de
austeridad están aseguradas.

Por otra parte, también hay un vínculo estrecho entre el incremento de
los precios de energía y materias primas en proceso de agotamiento, las
expectativas de crecimiento y la inestabilidad financiera. La espiral
inflacionaria de otoño podría ser ya el reflejo del errático
comportamiento de los precios energéticos y de las materias primas en
forma de dientes de sierra.

Como afirma Jason W. Moore, el capitalismo solo opera de manera estable
si cuenta con un marco de “cuatro baratos”: fuerza de trabajo, energía,
alimentos y materias primas. Si no es así, tal y como parece, la tasa de
ganancia se retrae, haciendo flaquear aún más la acumulación de capital
y el crecimiento, y aumentando en consecuencia la presión financiera. El
aumento del precio de las materias primas generado a partir de 2003
anticipó el crash de 2008, por lo que hoy podríamos estar en un
escenario similar, siendo el incremento del precio de la energía y las
materias primas una especie de germen de un nuevo estallido.

Asumiendo la diversidad de causas y escalas que inciden en la espiral
inflacionista en ciernes, creemos que la agenda económica del presente
otoño tiene posos estructurales que hay que atender, como anticipo de
una profunda agudización de la tormenta perfecta que se ciñe sobre
nuestras cabezas.

En esta línea, ¿puede ser la miríada de políticas de recuperación
impulsadas a todos los niveles la respuesta que necesitamos?
Lamentablemente, creemos que no.

En primer lugar, la expansión cuantitativa vigente desde 2010 y
acelerada con la pandemia ha inyectado de manera masiva liquidez para
rescatar a empresas y Estados, engordando fundamentalmente burbujas y
movimientos especulativos, base de posibles estallidos financieros.

En segundo término, el programa europeo de recuperación y resiliencia —y
sus complementos estatales y subestatales—, además de plantearse
políticamente como una versión actualizada de los Pactos de la Moncloa
para evitar toda disidencia y contestación, es en términos económicos un
programa de rescate de grandes empresas y fondos estructurado en torno
al nuevo relato del capitalismo verde y digital, en base a inversiones
desesperadas y muy arriesgadas (hidrógeno, automóvil eléctrico, etc.),
que en ningún caso van a la raíz del necesario cuestionamiento del
crecimiento, la hegemonía de los mercados globales y el protagonismo del
poder corporativo como formas de evitar la tormenta perfecta.

Todo ello, además, incorpora una cara b en forma de crecimiento de la
deuda (solo en junio, la deuda pública española se incrementó casi
30.000 millones, frente al anuncio de un primer desembolso europeo de
9.000 millones), así como de reforma laboral y de pensiones en el caso
del Estado español.

Por último, las políticas complementarias de mitigación que se impulsan
(fondo de 72.000 millones de la UE para mitigar los impactos de la
subida de la energía fósil, el mantenimiento de los ERTE y la subida del
SMI en el caso español) no son suficientes para la dimensión y escala
del momento que enfrentamos.

Al contrario, parecen más bien construirse sobre escenarios irreales de
recuperación y crecimiento (una “cuenta de la vieja” en la que se
acumulan fuertes incrementos del PIB, ingresos fiscales, empleos, etc.),
mientras aceleran los fenómenos que definen la crisis actual: ahondan
los problemas de deuda de empresas, estados y hogares; mantienen la
égida insostenible del crecimiento y engordan a un poder corporativo
protagonista absoluto de sus políticas, fortaleciendo así las dinámicas
de concentración y centralización del capital, haciendo todavía más
asimétrica la disputa entre intereses de las grandes empresas y el
interés de los pueblos y la clase trabajadora.

*Por un giro profundo*

Miremos para donde miremos, la tormenta perfecta sigue sobre nuestras
cabezas. Incluso se está acelerando y engordando con las políticas que
hoy se venden como un giro neokeynesiano, verde y digital, pero que en
realidad no es sino una adaptación desesperada para mantener un
capitalismo herido que nos conduce al abismo.

Necesitamos, en sentido inverso, generar una amplia movilización popular
en torno a una agenda radical y confrontativa respecto a las élites, no
sostenida únicamente sobre la articulación de fuerzas progresistas como
respuesta a la extrema derecha, que ponga en el centro la materialidad y
las expectativas de la clase trabajadora y de los pueblos para evitar
seguir avanzando hacia el centro de la tormenta perfecta.

De este modo, como base de una agenda completa, habría de comenzarse por
la priorización de la lucha contra el cambio climático y la transición
energética desde un cuestionamiento profundo de los parámetros
capitalistas, así como desde una perspectiva internacionalista y de
justicia social.

Para tamaña tarea, no solo podemos quedarnos en procesos de mitigación
social o de redistribución de ciertos recursos, sino que necesitamos
igualmente recuperar y actualizar la agenda del derecho a la propiedad
colectiva de los medios de vida: energía, banca, digitalización y
cuidados pueden ser la palanca inicial para restituir poder popular.

Al mismo tiempo, en consecuencia, se convierte en estratégico
desmantelar el poder corporativo y la arquitectura de impunidad en la
que este opera. La nueva oleada de tratados comerciales, los tribunales
de arbitraje, la OMC, el FMI y los proyectos nítidamente corporativos
como la Unión Europea requieren ser respondidos con firmeza, a la vez
que avanzamos en procesos de regulación y control de las grandes
empresas a todos los niveles.

Estas podrían ser algunas de las bases para provocar ese cambio profundo
de ritmo. Aún estamos a tiempo, pero cada vez tenemos un margen más
estrecho. Movilicémonos, atendamos las señalas de alerta del otoño, nos
jugamos todos

*Gonzalo Fernández Ortiz de Zárate y Juan Hernández Zubizarreta,
investigadores del Observatorio de Multinacionales en América Latina
(OMAL) – Paz con Dignidad.

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domingo, 3 de outubro de 2021

Sobre a responsabilidade dos intelectuais

 



    György Lukács [*]

Foto de György Lukács.

Durante a Segunda Guerra Mundial, muitos esperavam que a destruição do
regime hitleriano também erradicasse a ideologia fascista. Mas o que tem
sido visto desde o fim da guerra em diante na Alemanha Ocidental indica
que a reação anglo-saxônica até mesmo salvou e fomentou as bases
econômicas e políticas para um renascimento do fascismo hitleriano. As
consequências são sentidas também no campo ideológico. Portanto, a
ideologia do hitlerismo representa ainda hoje um problema atual, e não
meramente histórico.

Se olharmos para a ascensão do fascismo, vemos a grave responsabilidade
que os intelectuais têm na formação da ideologia fascista. Aqui, no
entanto, as exceções louváveis são muito poucas.

Gostaria de pedir aos chamados homens práticos que não subestimem as
questões ideológicas. Darei apenas um exemplo. Sabemos muito bem como a
política hitleriana conduziu com necessidade férrea aos horrores de
Auschwitz e Maidanek. Mas não devemos ignorar que um dos fatores que
permitiu que esses horrores acontecessem foi a sistemática demolição do
princípio da igualdade de todos os homens. Teria sido muito mais difícil
levar a cabo a bestialidade organizada do fascismo contra milhões de
pessoas se Hitler não tivesse conseguido enraizar nas massas alemãs mais
amplas a convicção de que qualquer pessoa que não fosse “de raça pura”
não era “propriamente” um homem.

Este é apenas um exemplo entre tantos. Deve apenas demonstrar que uma
ideologia reacionária /inocente/ não pode existir. A geração mais velha
se lembrará muito bem de certas críticas “elitistas”, acadêmicas,
ensaísticas, da crença “vulgar” na igualdade dos homens; e críticas
análogas do progresso, da razão, da democracia, etc. A maioria dos
intelectuais teve sua parte, de modo ativo ou receptivo, a este
movimento. Em um primeiro momento, foram publicados sobre estes temas
apenas livros esotéricos, ensaios engenhosos, mas depois, destes
derivaram artigos de jornal, panfletos, conversas de rádio, e estes já
atingiram um público de dezenas de milhares de pessoas. Finalmente,
Hitler tirou destes discursos de salão e de cafés, destas palestras
universitárias e ensaios, todo o conteúdo reacionário que poderia servir
à sua demagogia de rua. Em Hitler não se encontra uma palavra que não
tenha sido dita “em alto nível” por Nietzsche ou por Bergson, por
Spengler ou por Ortega y Gasset. A chamada oposição individual é
irrelevante do ponto de vista histórico. Que significa um fraco meio
protesto de Spengler ou de George contra um incêndio mundial que se
contribuiu a propagar com o próprio cigarro?

É, portanto, uma necessidade absoluta, e uma grande tarefa para os
intelectuais progressistas, desmascarar toda esta ideologia também em
seus representantes mais “eleitos”: mostrar como destas premissas surgiu
por necessidade histórica a ideologia fascista, mostrar que uma /linha
reta/ leva de Nietzsche, passando por Simmel, Spengler, Heidegger etc.
até Hitler; e que por outro lado homens como Bergson e Pareto, os
pragmatistas e os semânticos, Berdjaev e Ortega, criaram uma atmosfera a
partir da qual a fascistização da ideologia poderia extrair um rico
alimento. Não é graças a eles que, até agora, o fascismo não nasceu na
França, na Inglaterra ou nos Estados Unidos.

Devemos, portanto, destacar – também ideologicamente – o papel dominante
que a Alemanha tem desempenhado até agora no desenvolvimento da
ideologia reacionária, mas a luta decisiva contra a ideologia
imperialista alemã nunca deve servir para justificar os irracionalistas,
os inimigos do progresso, os aristocratas da ideologia de outros países.
Seríamos míopes se acreditássemos que a nova reação que agora se
desenvolve segue no campo ideologicamente absolutamente o mesmo caminho
que a velha reação, que opera exatamente com os mesmos meios culturais.

Naturalmente, no nosso período, no período do imperialismo, a substância
geral de qualquer reação é a mesma: as reivindicações hegemônicas do
capital monopolista, o consequente perigo contínuo de ditaduras
fascistas e de guerras mundiais; naturalmente, ditaduras e guerras vão
oprimir e destruir com brutalidade ao menos igual quanto sob Hitler.

Mas disso não deriva de fato que o novo fascismo tentará se impor, em
particular no campo ideológico, com métodos exatamente copiados daqueles
de Hitler. Pelo contrário, a situação hoje apresenta já aspectos
ideológicos quase opostos. A agressão de ontem veio de imperialismos que
se consideravam sacrificados na repartição do mundo. Hoje a agressão é
ameaçada por um potente imperialismo que quer completar a sua meia
dominação mundial. Tem em seu rastro imperialismos que sentem vacilantes
e ameaçados os seus impérios, que apoiam os EUA na esperança –
objetivamente vã – de poderem conservar, ampliar e consolidar as suas
posses.

Por outro lado, os aspectos gerais do imperialismo permanecem
inalterados: ainda hoje os seus objetivos estão em conflito com os
interesses de suas próprias massas e com os interesses dos povos que
defendem a sua liberdade. E este contraste, a necessidade que surge para
os imperialistas agressivos de oprimir os povos no país e no exterior, e
ao mesmo tempo de mobilizar demagogicamente as próprias massas populares
para a nova repartição do mundo, para a nova guerra mundial, demonstra
que a política interna e externa fascista, cujos contornos hoje aparecem
já claros, deve seguir um curso obrigatório.

Com toda probabilidade, esta nova fase de desenvolvimento do
imperialismo não se chamará fascismo. E por trás da nova nomenclatura se
encerra um novo problema ideológico: o imperialismo “faminto” dos
alemães gerou um /cinismo niilista/ que rompia /abertamente/ com todas
as tradições da humanidade. As tendências fascistas que hoje crescem nos
EUA trabalham com o método de uma /hipocrisia niilista:/ destroem a
autodeterminação interna e externa dos povos em nome da democracia;
exercitam a opressão e a exploração das massas em nome da humanidade e
da civilização.

Um outro exemplo. Para Hitler, foi necessário construir uma teoria
racial própria, sobre bases gestadas por Gobineau
<https://fr.wikipedia.org/wiki/Arthur_de_Gobineau> e Chamberlain, para
mobilizar demagogicamente as massas na liquidação da democracia e do
progresso, do humanismo e da civilização. Os imperialistas dos EUA têm
uma tarefa mais fácil:  basta que tornem /universal/ e /sistemática/ a
velha prática que eles têm seguido em relação aos negros. E como até
agora eles conseguiram “conciliar” esta prática com a ideologia que faz
dos EUA o paladino da democracia e do humanismo, é fácil entender por
que aqui não é difícil surgir uma ideologia similar do niilismo
hipócrita que pode conseguir dominar com meios demagógicos. Que esta
universalização e sistematização está atingindo rápidos progressos, pode
ser vista por qualquer um que acompanhe a sorte dos melhores
intelectuais progressistas dos EUA, como Gerhart Eisler ou Howard Fast.
Como estes métodos vêm se generalizando há muito tempo, o tem
demonstrado há muito um escritor moderado como Sinclair Lewis em /Elmer
Gantry/
<https://www.bookdepository.com/Elmer-Gantry-Sinclair-Lewis/9782251210209?ref=grid-view&qid=1632846123357&sr=1-1>.

Aqui, naturalmente, estamos tratando apenas da forma abstratamente pura
do novo fascismo. O seu desenvolvimento real segue às vezes caminhos
mais complicados, especialmente na França e na Inglaterra, onde a
situação interna da reação imperialista é muito mais difícil. Mas, para
voltar aos problemas ideológicos, basta considerar o existencialismo e
se verá facilmente que a tentativa de trazer em harmonia o niilismo
aberto do Heidegger pré-fascista com os problemas de hoje faz vergar o
cinismo para a hipocrisia.

Ao invés, peguemos Toynbee. O seu livro representa o maior sucesso da
filosofia da história depois de Spengler. Toynbee estuda o surgimento e
o declínio de todas as civilizações e chega à conclusão de que nem o
domínio das forças naturais nem aquele das circunstâncias sociais são
capazes de influenciar este processo; ele também quer mostrar que todas
as tentativas de influenciar o curso do desenvolvimento através do uso
da violência – isto é, todas as revoluções – estão condenadas /a priori/
ao fracasso. Vinte e uma civilizações já desapareceram. Uma só, a Europa
Ocidental, cresceu até os dias de hoje porque no seu início Jesus
encontrou esta nova via não violenta de renovação. E hoje? Toynbee
resume seus seis volumes publicados até agora dizendo que Deus – porque
sua natureza é tão constante quanto a dos homens – não nos recusará uma
nova salvação enquanto rezarmos a Ele com suficiente humildade.

O melhor que, em minha opinião, o mais fanático defensor da guerra
atômica nos EUA pode esperar é que os intelectuais progressistas
simplesmente peçam este perdão, enquanto ele pode organizar sem
perturbações a guerra atômica.

Sem dúvidas esta tendência fatalista e passiva de Toynbee indica que
estamos apenas na fase inicial do desenvolvimento ideológico do novo
fascismo. (Pense-se no fatalismo de Spengler em oposição ao ativismo
niilista e cínico de Hitler). Mas isto torna maiores, não menores, as
tarefas e as responsabilidades dos intelectuais: ainda é hora de dar uma
viragem no desenvolvimento ideológico dos principais povos civilizados,
ou ao menos de tentar deter o curso reacionário agora iniciado.

Mas para conseguir isso, é preciso, acima de tudo, clareza no campo
ideológico. O que significa aqui clareza? Não que expressemos nossos
pensamentos de forma clara, estilisticamente perfeita (este dom está
amplamente presente nos intelectuais), mas que saibamos claramente isto:
onde estamos, onde o desenvolvimento nos leva, o que podemos fazer para
influenciar o seu curso?

Sob este aspecto os intelectuais do período imperialista se encontram em
uma posição muito desfavorável. Porque eles nunca poderão,
objetivamente, estar igualmente à vontade em todos os setores da
ciência, cada época traz para o centro dos interesses determinadas
ciências, determinados ramos do saber, determinados autores considerados
clássicos. Assim, no século XVIII a física newtoniana desempenhou uma
grande função progressista na libertação dos intelectuais franceses dos
antigos preconceitos teológicos e da ideologia monárquico-absolutista
que esses preconceitos mediavam. Na França daquela época, estimulou a
preparação ideológica da grande revolução.

Hoje, seria necessário e urgente que este posto na vida intelectual
fosse ocupado pela /economia política,/ pela economia entendida no
sentido marxiano como ciência das “formas de existência, das
determinações da existência” primárias dos homens; como ciência das
relações reais entre os homens, das leis e das tendências do
desenvolvimento destas relações. Mas na realidade, encontramos
precisamente tendências opostas. A filosofia, a psicologia, a
historiografia etc., do período imperialista tentam todas depreciar o
conhecimento econômico, difamá-lo declarando-o “superficial”,
“inessencial”, indigno de uma visão de mundo mais “profunda”.

Qual é a consequência? Os intelectuais, não podendo discernir as bases
objetivas da sua própria existência social, tornam-se cada vez mais
vítimas da /fetichização/ dos problemas sociais e, através dela, vítimas
indefesas de qualquer /demagogia social./

Seria fácil citar exemplos. Mencionarei apenas alguns dos mais
essenciais. Em primeiro lugar, a /fetichização da democracia./ Isto é,
nunca se pergunta: democracia /para quem/ e com exclusão de quem? Nunca
se pergunta qual é o verdadeiro conteúdo social de uma democracia
concreta, e ao não fazer estas perguntas, oferecemos um dos mais sólidos
suportes ao neofascismo que agora se está formando. Depois há a
/fetichização do desejo de paz dos povos,/ expressa em sua maioria sob a
forma de pacifismo abstrato, na qual o desejo de paz não só é degradado
ao nível da passividade, mas se torna até mesmo a palavra de ordem para
a anistia dos criminosos de guerra fascistas e facilita assim a
preparação de uma nova guerra. Há ainda a /fetichização da nação./ Por
trás desta fachada, desaparecem as diferenças entre os legítimos
interesses vitais nacionais de um povo e as tendências agressivas do
chauvinismo imperialista. Podemos bem lembrar como esta fetichização
teve os seus efeitos imediatos na demagogia nacional de Hitler. Ainda
hoje esta é operante em sua forma direta, mas esta fetichização também é
explorada de modo indireto e não menos perigoso, especialmente nos EUA:
é a ideologia do chamado supranacionalismo, de um governo mundial
supranacional. Como a forma direta hitleriana visava uma /pax/ germânica
para o mundo, também a forma indireta tende a uma /pax/ americana. Ambas
as formas, se postas em ação, implicariam na destruição de toda
autodeterminação nacional, de todo progresso social.

Há, finalmente, a /fetichização da cultura./ A partir de Gobineau,
Nietzsche e Spengler, tem estado na moda negar a unidade da cultura do
gênero humano. Quando, depois da libertação do nazismo, participei pela
primeira vez de uma conferência internacional no /Recontres
internationales/ de Genebra de 1946, na ocasião Denis de Rougemont e
outros falaram sobre a defesa da cultura europeia sustentando ideias
fundadas em uma clara separação entre a cultura europeia ocidental e
aquela russa. Defender a cultura europeia ocidental significava,
portanto, rejeitar a russa (como pensa também Toynbee). Que
objetivamente esta teoria é de fato privada de valor, que a atual
cultura europeia ocidental é profundamente impregnada de influências
ideológicas russas, e em sua maioria precisamente em suas criações mais
altas, é revelada pelo olhar mais superficial ao estado atual da
cultura. Sem Lev Tolstoi, como se poderia imaginar, para citar apenas
alguns nomes, a literatura de Shaw a Roger Martin du Gard, de Romain
Rolland a Thomas Mann? Estas teorias exploram demagogicamente a
circunstância de que no contato imediato, na primeira impressão, a
cultura russa (e em maior razão a soviética) parece estranha aos
intelectuais da Europa ocidental. Mas todo conhecedor da literatura deve
confirmar que na França foi muito mais difícil acolher Shakespeare que
Tolstoi. No entanto, o senhor de Rougemont e os seus amigos não erguem
uma muralha da China entre a cultura da França e a da Inglaterra.

Mas é ainda mais importante ver com clareza o significado social destas
teorias. O desenvolvimento cultural russo – culminando na cultura
soviética – encarna hoje o /futuro/ derivante de nossa cultura, assim
como o fez a cultura inglesa do século XVIII para a França e o ano de
1793 para todos os progressistas europeus. A fetichização da cultura
serve aqui para mascarar o protesto do que está em declínio contra o que
antecipa o futuro, e precisamente na /própria/ cultura. Os Rougemont e
os Toynbee, com as suas teorias, querem estender um /cordon sanitaire/
ao redor da Rússia, ao redor da União Soviética, e prestam assim –
deliberadamente ou não, não importa – um serviço à preparação ideológica
da guerra.

Parece que me afastei do argumento da economia. Na realidade, falei
sempre exclusivamente de economia. O que significa, de fato, a
fetichização? Significa que algum fenômeno histórico se desprende de seu
real terreno social e histórico, que o seu conceito abstrato (e
geralmente apenas algum elemento deste conceito abstrato) é transformado
em fetiche, adquire uma existência supostamente autônoma, se torna uma
entidade em si mesma. A grande conquista da verdadeira economia reside
precisamente em dissolver esta fetichização, em mostrar concretamente o
que significa este ou aquele fenômeno histórico no processo total do
desenvolvimento, qual é o seu passado e qual é o seu futuro.

A burguesia reacionária sabe muito bem porque tenta difamar a verdadeira
economia por meio de seus ideólogos, assim como a reação eclesiástica
dos séculos XVI-XVIII sabia muito bem porque lutava contra a nova
física. Hoje, um interesse vital da burguesia imperialista é destruir a
capacidade de orientação histórico-social dos intelectuais. Se hoje
numerosos intelectuais não podem já ser transformados em absolutos
apoiadores da reação imperialista, devem ao menos vagar impotentes, sem
capacidade de orientação, em um mundo incompreendido.

Confessamos com vergonha:   esta manobra da burguesia reacionária é
largamente bem sucedida; ela desviou um bom número dos melhores
intelectuais. Muitos bons representantes da cultura atual –
colaboradores inconscientes nesta intenção da reação imperialista –
criaram inclusive uma filosofia que tende a mostrar que seria
/filosoficamente impossível/ ter uma orientação social. Esta linha varia
do agnosticismo social de Max Weber ao existencialismo.

Mas esta não é uma condição /indigna/ dos intelectuais? Talvez eles
tenham adquirido as suas capacidades, o seu saber, a sua cultura
espiritual e moral apenas para que, em um ponto de viragem histórico,
quando se está decidindo o destino do gênero humano, quando a liberdade
e a opressão barbárica estão engajadas na batalha decisiva, eles tenham
que se perguntar como Pilatos:   o que é a verdade? E não é indigno
deles apresentar como uma particular profundidade filosófica esse não
saber, este não querer saber?

Nós adquirimos o nosso saber, desenvolvemos a nossa cultura espiritual
para entender o mundo melhor do que o entende o homem médio. Mas na
realidade, vemos o oposto. Arnold Zweig descreve muito bem um
intelectual honesto que por anos se deixa enganar pela demagogia do
imperialismo alemão para ao fim confessar que os simples trabalhadores
tinham compreendido exatamente e claramente a situação já anos antes.

Muitos intelectuais sentem já hoje /por quem/ estão realmente ameaçadas
a liberdade e a cultura. Muitos deles se voltam, mesmo com um forte
pathos moral, contra o imperialismo, contra a preparação da guerra. Mas
a nossa dignidade como representantes da cultura exige precisamente que
deste /sentimento/ nós façamos um /saber./ E isto só pode ser alcançado
através da ciência da economia política, mediante a economia do marxismo.

Os intelectuais estão em uma encruzilhada. Devemos preparar um ponto de
viragem histórico em direção ao progresso e lutar por ele na linha de
frente, como os intelectuais franceses do século XVIII e os russos do
século XIX, ou devemos ser vítimas impotentes, colaboradores abúlicos de
uma reação barbárica, como os intelectuais alemães da primeira metade do
século XX? Não se pode hesitar em decidir qual atitude é digna, e qual é
indigna, da essência, do saber, e da cultura intelectual.


        18/Setembro/2021


    [*] Obras de e sobre Lukács
    <https://www.bookdepository.com/search?searchTerm=Gy%C3%B6rgy+Luk%C3%A1cs&search=Find+book>.


    O original, escrito em 1948, encontra-se em
    gyorgylukacs.wordpress.com <https://gyorgylukacs.wordpress.com/> e a
    tradução de Bruno Bianchi em lavrapalavra.com/...
    <https://lavrapalavra.com/2021/09/18/sobre-a-responsabilidade-dos-intelectuais/>

In
RESISTIR.INFO
https://www.resistir.info/varios/lukacs_1948.html
18/9/2021