sexta-feira, 20 de maio de 2016
Ilegítimo e impostor, Temer quer desmontar direitos sociais e soberania!
Por Intersindical
Os primeiros dias do “governo” biônico e ilegítimo de Temer já mostra ao que
veio. Privatizações, reforma da previdência para dificultar ainda mais a
aposentadoria, anúncio de retirada de direitos trabalhistas, desprezo com a
cultura e a diversidade de gênero e raça.
Para os ingênuos que falavam em fora Dilma por conta das denúncias de corrupção,
Temer nomeou sete ministros citados na Lava Jato e diversos outros corruptos.
Além de acabar com a Controladoria Geral da União, CGU, fundamental no combate à
corrupção.
Para quem já reclamava de impostos, o ilegítimo fala em restabelecer a CPMF e
aumento da CIDE.
Para quem quer a redução dos juros, o ilegítimo indica para o Banco Central o
sócio do Banco Itaú, que cobra nada menos que 629% de juros no rotativo do
cartão de crédito. O ilegítimo quer, ainda, independência do Banco Central. Na
verdade, é colocar o BC sob a dependência total dos banqueiros, ou a “raposa pra
cuidar do galinheiro”.
O “ministro” da Saúde quer o fim da saúde pública e diz que todos devem ter
planos privados.
O ministro do Trabalho defende a terceirização em todas as atividades. Na
verdade, busca legalizar a fraude de muitas grandes empresas que fraudam o
contrato de trabalho de milhões de pessoas.
Para a pasta da justiça, coloca o advogado do Eduardo Cunha, que ficou famoso
por espancar estudantes e por ser advogado do PCC. Para a EBC, indicou um
condenado por corrupção, mas fiel funcionário da CBN, Globo e da Veja.
A Intersindical Central da Classe Trabalhadora, que nunca apoiou o Governo Dilma
ou qualquer outro governo, se somou ao conjunto dos movimentos sociais
brasileiros no combate ao golpe perpetrado pela direita e o grande capital. A
rigor, o golpe não foi contra o mandato constitucional da presidente Dilma. O
golpe foi contra a democracia, contra as conquistas sociais da Constituição de
1988, atacando a soberania nacional e os direitos trabalhistas estabelecidos na
lei.
“A Intersindical não reconhece esse “governo” ilegítimo e impostor, instalado
por um golpe. E se somará a todos os setores democráticos da sociedade
brasileira e internacional para restabelecer a democracia em nosso país. Fora
Temer. Não toque em nossos direitos”, conclama Edson Carneiro Índio, Secretário
Geral da Central.
In
INTERSINDICAL
http://www.intersindicalcentral.com.br/ilegitimo-e-impostor-temer-quer-desmontar-direitos-sociais-e-soberania/
18/5/2016
terça-feira, 17 de maio de 2016
La banca gana (en Brasil)
Alfredo Serrano Mancilla
CELAG
Van ríos de tinta sobre Brasil en estos últimos meses. No se habla ni de fútbol
ni de juegos olímpicos. Todos hemos aprendido lo que significa la palabra
impeachment. Está de moda para camuflar el actual golpe de estado. Un eufemismo
más en esta época de tanta importancia de las palabras. Hemos asimilado incluso
nombres de la política brasileña que nos eran desconocidos. ¡Que levante la mano
quién sabía quién era Temer en las elecciones del 2014!. Andamos en cursos
acelerados sobre leyes e instituciones en Brasil para enterarnos qué es lo que
se viene a partir de ahora. Comenzamos a estar un poco confundidos con tantos
casos de corrupción de unos y otros. Hemos llegado hasta a incursionar en las
cuestiones de contabilidad pública para conocer mejor cuál ha sido la excusa
para derrocar a Dilma. Los más ilustrados, inclusive, ahora utilizan con
naturalidad el término de “pedaleo fiscal” cuando antes nunca lo habían
escuchado.
Lo sorprendente de esta brasileñomanía es que se ha prestado poca o nula
atención a uno de los actores -seguramente- más decisivos en este episodio
golpista. Como siempre, la mano invisible acaba permaneciendo invisible ante
este tipo de hechos políticos. Sin economía, no hay debate político que se
sostenga. Y viceversa. Es imposible entender qué ocurre en un país si no se
observa con lupa cómo opera el sector financiero en estas circunstancias. La
banca, en un mundo económico inmensamente financiarizado, tiene mucho que decir
en cada cita política. Sea electoral o no. Este actor jamás queda por fuera de
la escena del crimen.
La banca privada había vivido feliz con Lula y Dilma a lo largo de muchos años.
En época de vacas gordas, la política económica en Brasil fue muy exitosa en
redistribuir riqueza a favor de las mayorías. Políticas sociales, como el
programa Bolsa Familia, fueron responsables de sacar a 36 millones de brasileños
de la pobreza. Se generó empleo (20,8 millones de puestos de trabajo), se
mejoraron los salarios y se crearon casi 80.000 nuevas pequeñas y medianas
empresas. Sin embargo, todo esto se consiguió sin romper con las alianzas con el
sector financiero. La banca privada nacional engordaba sus cuentas y el
capital-golondrina financiero llegaba del exterior al calor de las altísimas
tasas de interés. Por momentos, de las más atractivas del planeta. Un complejo
equilibrio de ganar-ganar aplaudido por todos: alta aprobación de las mayorías y
piropos de los medios internacionales. Por ese entonces, se llegó a hablar de
Brasil como la tercera vía latinoamericana.
Pero el idilio no duró para siempre. Desde hace unos años, la reducción de la
entrada de divisas vía exportaciones supuso una importante restricción externa.
Los capitales golondrina amenazaron con irse a otros lugares si no se sostenía
la elevada tasa de interés. Entonces, llegó el problema que sí constituye una de
las principales razones de ser de este golpe. En un primer momento, Dilma cedió
en su primer gabinete y colocó a Joaquim Levy en el Ministerio de Hacienda como
contraparte para la negociación con la banca. Qué mejor que un banquero como
interlocutor con sus pares. No resultó porque Brasil exigía una respuesta no
neoliberal si es que no se quería ahogar en la austeridad. Levy buscó el ajuste,
pero los resultados económicos y sociales no hicieron más que empeorar. Se
cambió de Ministro y se optó por una propuesta más keyenesiana: mayores
estímulos para la producción, más inversiones públicas (en redes ferroviarias,
autopistas, aeropuertos y carreteras). Fue una apuesta a favor de la industria
productiva y no para la banca.
No sólo no gustó el nuevo rumbo, sino que enfurecieron cuando el gobierno de
Dilma quiso reducir la brecha entre la tasa de interés que cobran los bancos por
prestar y la que pagan a los ahorradores (spread bancario). Este diferencial a
favor de la banca privada, en Brasil, tenía de los valores más alto del mundo.
La propuesta económica implicaba una reducción mínima de la rentabilidad del
capital financiero, con una tasa de interés algo menor. Así, se pretendía
reactivar la economía como lo hizo la Reserva Federal en Estados Unidos. Desde
ese momento, la banca le juró muerte política a Dilma. Y así fue.
Ahora la banca celebra el golpe con una revalorización del real del 1,5% en
estos días. La bolsa de Sao Paulo ha pasado de 50.000 a 54.000 puntos desde el
día del golpe. La banca privada vuelve a estar contenta. El nuevo Ministro de
Hacienda, Henrique Mieirelles, es ex banquero de Wall Street. A partir de ahora,
lloverán recortes para la mayoría a medida que se inflan los beneficios para una
minoría. Detrás del golpe a la democracia está la aversión a democratizar la
economía.
Como siempre, la banca gana.
In
REBELION
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=212366
17/5/2016
sábado, 14 de maio de 2016
Temor del 1% a los de abajo, causa del impeachment
Raúl Zibechi
La pregunta decisiva, ante la crisis brasileña, debería ser: ¿por qué los grandes
empresarios que habían apoyado a Lula y a Dilma rompieron con los gobiernos del
PT y lanzaron una potente ofensiva hasta conseguir la destitución? La ofensiva
de la derecha brasileña contra la presidenta Dilma Rousseff fue producto de un
viraje abrupto, a consecuencia de la intensificación de las luchas de clases, en
particular de los pobres, negros y habitantes de las favelas.
Para dilucidar esta hipótesis es necesario reconstruir lo sucedido en los años
pasados. Los hechos dicen que el punto de inflexión en la tolerancia de la
burguesía sucedió en 2013. Con la distancia del tiempo es posible mostrar la
confluencia entre diversos sectores de trabajadores y de jóvenes en una
coyuntura que permitió dar un enorme salto cualitativo en la capacidad de
movilización de los sectores populares. Para ello veremos tres hechos: las
movilizaciones de junio de 2013, el alza notable de las huelgas y la creciente
organización de los diversos abajos.
Sobre el primer punto hemos hablado bastante: en junio de 2013 millones de
jóvenes ganaron las calles contra el aumento al transporte urbano y la represión
policial, en acciones que deben comprenderse como una gigantesca denuncia contra
la desigualdad que los gobiernos del Partido de los Trabajadores no modificaron,
aunque hayan disminuido la pobreza. Hoy sabemos que la desigualdad no sólo no
cayó, sino que tiende a aumentar, incluso en los periodos de bonanza económica,
cuando el uno por ciento acaparaba 25 por ciento de la riqueza, porcentajes que
habrán subido durante la presente crisis.
La segunda se relaciona con las huelgas. Las luchas obreras en Brasil habían
alcanzado un pico luego de la salida de la dictadura, en el periodo de
aprobación de la nueva Constitución Federal en 1988 y las primeras elecciones
presidenciales directas en 1989. En esos años se alcanzó un pico histórico de
mil 962 huelgas, en 1989, y algo menos en 1990, para descender abruptamente en
la década neoliberal y estabilizarse bajo los dos gobiernos de Lula en torno a
300 huelgas anuales.
En 2013 se produjo un aumento repentino de las huelgas (aunque en 2012 ya habían
crecido), batiendo el récord de la serie histórica de los 30 años pasados. Según
el informe del Departamento Intersindical de Estadística y Estudios Económicos,
Balance de las huelgas en 2013 (http://goo.gl/o35Wi6), ese año hubo 2 mil 50
huelgas. Pero el crecimiento cuantitativo es un dato que no alcanza a mostrar
los fuertes cambios registrados en las protestas.
El informe citado destaca que hubo una expansión de las luchas hacia sectores
que habitualmente no se movilizan. Sostiene que hubo un desborde de las
categorías profesionales más frágiles, tanto desde el punto de vista de las
remuneraciones como por las condiciones de trabajo, salud y seguridad. Se
refiere, de modo particular, a los trabajadores de la industria de la
alimentación y la limpieza urbana.
En la industria frigorífica trabajan 800 mil personas, de las cuales entre 20 y
25 por ciento presentan problemas de salud, ya que realizan entre 70 y 120
movimientos por minuto, cuando se recomienda no superar 35. En 2010, 70 por
ciento de los obreros de la multinacional Brasil Foods sufrían dolores por el
trabajo, y 14 por ciento pensaron en suicidarse por la presión a que los someten
(http://goo.gl/x0Bxfi). Un joven que ingresa a la industria a los 25 años, a los
30 ya tiene lesiones irreversibles.
Los trabajadores de la limpieza urbana de Rio de Janeiro realizaron una huelga
memorable durante el carnaval de 2014 y consiguieron aumentos de 37 por ciento
en sus salarios. Fue una huelga masiva y combativa que se sostuvo con base en la
democracia directa, desconociendo al sindicato burocrático
(http://goo.gl/zvl58G). La inmensa mayoría son negros y mestizos que viven en
las periferias urbanas y en las favelas.
En 2014 irrumpieron las camadas menos calificadas y peor pagadas de la clase
trabajadora, alentadas por las movilizaciones de junio de 2013 e impulsa-das por
la crisis que se comenzó a sentir en 2012.
La tercera cuestión consiste en el aumento de la organización y el activismo en
las favelas, donde viven los brasileños más pobres. El 24 de junio de 2013,
mientras millones se manifestaban en paz en las avenidas, la policía ingresó
disparando al Complexo da Maré, en Rio de Janeiro, y asesinó a 10 jóvenes
negros. Es lo común. Lo diferente fue la respuesta de los favelados: 5 mil
vecinos cortaron la estratégica avenida Brasil durante dos horas. Fue el
comienzo. En julio, las acciones se multiplicaron por la desaparición del obrero
Amarildo de Souza en la Unidad de Policía Pacificadora (UPP), de la favela
Rocinha.
En diciembre y enero sucedieron los rolezinhos de miles de jóvenes pobres que se
reúnen en los shoppings y desafían, bailando, a la policía. De ahí hubo decenas
de reacciones a la brutalidad policial. Los favelados neutralizaron el control y
comenzaron a organizar en muchas favelas grupos culturales, de denuncia, de
defensa de los derechos humanos, que se conectan con otros grupos de otras
favelas. Han perdido el miedo.
Los de abajo relanzaron su lucha por la dignidad y por la vida. Fue la señal de
alarma para los de arriba. En uno de los países más desiguales del mundo, donde
las clases coinciden con el color de piel, el clasismo y el racismo se expresan
con la brutal violencia que caracteriza a las sociedades coloniales. Porque
Brasil debe ser analizada como sociedad colonial, donde la acumulación de
capital se apoya en la segregación que supone el no reconocimiento de la
humanidad de los de abajo.
La crisis ha develado que la democracia es apenas el taparrabo que usan los de
arriba para esconder sus vergüenzas: la primera y básica es que no están
dispuestos a compartir el pastel con negros y mestizos. Para ellos, sólo las
migajas que sobran. Pero el problema es otro: nos creímos el cuento. Unos por
conveniencia. Otros por pereza o miedo.
In
LA JORNADA
http://www.jornada.unam.mx/2016/05/13/opinion/015a2pol
13/5/2016
quinta-feira, 12 de maio de 2016
El programa de gobierno de la banda de ladrones
Juan Luis Berterretche
Rebelion
Dos días antes de la votación en el senado de la separación de Dilma Rousseff de
la presidencia de Brasil por 180 días -trámite previo para expulsarla- el nuevo
presidente de la cámara de diputados, Waldir Maranhão (PSB), que sustituyó a
Eduardo Cunha, decidió por medio de una maniobra burocrática anular todo el
proceso de impeachment aprobado en diputados y pronto para votar en senadores el
11 de mayo. Era obvio que no se podía detener la anulación del mandato de DIlma:
se trata de una resolución tomada por el conjunto de la gran burguesía
brasileña, y en especial de su oligarquía financiera en acuerdo con el
imperialismo estadounidense. Luego de una amenaza de los principales partidos
golpistas (PMDB, PSDB, DEM, PSC, PPS, etc) de quitarle el mandato, Maranhão dejó
sin efecto la maniobra.
¿Democracia representativa?
Desde el comienzo de la segunda presidencia de Dilma Rousseff con el nuevo
congreso votado en 2014, en base a una ley que permite el financiamiento
empresarial de campaña electoral, el poder pasó a manos de un legislativo rehén
de los parlamentarios que comercian sus votos, que son mayoría aplastante y sin
ninguna diferencia en las dos instituciones del congreso. Lo que el NWT denomina
la banda de ladrones, domina tanto en diputados como en senadores.
El impeachment a Dilma obtuvo 367 votos de los 513 integrantes de la cámara de
diputados, o sea más del 70% de los legisladores se reconoció como parte del
golpismo corrupto. Y mientras se votaba, desde la presidencia de la cámara se
corrió la voz que se ofrecían R$ 2 millones (más de 550 mil dólares) por el voto
positivo al impeachment, para algún indeciso de último momento.
Los votos pro-golpe pertenecían a la mayoría de los 28 partidos con
representación parlamentaria, de los cuales no llegan a cinco los que tienen
algo parecido a un pensamiento político, o alguna definición que pueda ser
considerada con indulgencia como “programática”.
Los varios partidos que reúnen a los evangélicos, por ejemplo, se financian en
negocios de lavado de dinero hacia offshores, conducidos por “pastores”
multimillonarios comerciantes de una fe que promueve la intolerancia medieval.
Son las varias decenas de corruptos que dedicaron a dios sus votos por el
impeachment, en la patraña “legislativa” del 17 de abril. Bajo la conducción
“evangélica” de Eduardo Cunha, presidente de la cámara de diputados hasta el 5
de mayo, y lobista de la mayoría de los parlamentarios elegidos por las empresas
que pagaron a través de él, sus campañas electorales. Por supuesto, con jugosas
comisiones de intermediación. Y ahora separado del cargo por el máximo organismo
de la Justicia: el supremo tribunal federal (STF) luego de meses de acumularse
toda clase de denuncias de corrupción en su contra, por innumerables trapacerías
de todas las clases.
El PMDB del vice-presidente Michel Temer, es un frente único de oligarquías
estaduales sin ninguna preocupación por formular un programa nacional, más allá
de la defensa de los privilegios políticos y económicos conquistados en cada
estado y región a lo largo de los años.
De modo que un nuevo gobierno del actual vice-presidente Temer deberá ejercer la
presidencia como rehén y parte de la banda de ladrones, donde las siglas de los
partidos, sus programas inexistentes o la disciplina partidaria a nadie le
importa. Lo que significa que todas las votaciones parlamentarias tendrán que
ser compradas -como hasta ahora- con dinero “vivo”, con cargos o prebendas.
A la cámara de diputados, bajo dominio de la banda de ladrones no la van a
convencer de un programa para el golpe con argumentos de economía política, son
delincuentes reincidentes con múltiples causas abiertas a distinto nivel
judicial.
De manera que el sistema constitucional presidencialista de Brasil de dudosa
integridad, ahora dejó de existir. Y el actual sistema político no se puede
denominar como democracia representativa. No estamos sólo frente a un golpe. El
próximo gobierno será la dictadura lisa y llana de una banda de ladrones. No hay
que esperar entonces ninguna clase de de honestidad política, ni de
condescendencia con las reivindicaciones sociales y populares.
Hay que tener claro a qué situación se enfrenta desde ahora la población. Y esto
tiene enormes implicanciones no sólo respecto al rumbo que tomará la economía
del país que ya va encaminada al desastre y a su sumisión a los intereses
estadounidenses. Es momento de prever cuál será el destino de los derechos y
libertades que rigieron, con muchas limitaciones, hasta ahora en Brasil.
En una nación en donde ya se ejerce el terrorismo de estado contra los
favelados, los pobres de las periferias urbanas y en especial sobre los jóvenes
negros y pardos que han sido asesinados por centenas de miles en lo que va del
nuevo siglo; en una sociedad donde el racismo es estructural e institucional y
se ejerce sobre más de la mitad de la población; en un Brasil donde la tortura
no es excepción sino la práctica usual en las hacinadas cárceles del país, en
las unidades de policía pacificadora (UPP) y locales policiales de las ciudades;
en un extenso ambiente rural donde la justicia garantiza impunidad a los
pistoleros a sueldo de los terratenientes, de la agroindustria, de los
deforestadores, hidroeléctricas y corporaciones extractivas de minerales; sería
un grave error apostar algo a un iluso diálogo democrático.
Se trata de un país en donde hasta hoy lo peor de la represión es selectiva
sobre determinados sectores de la población con menores defensas o recursos.
Pero a partir de ahora, es necesario prever que el cambio de gobierno tiende a
desembocar en una actitud represiva generalizada frente a una rebelión juvenil,
al descontento de los asalariados, o la movilización de movimientos
social-políticos fuertes como el MTST (movimiento de trabajadores sin techo) o
MST (movimiento de trabajadores sin tierra) en la cúspide de un archipiélago de
movimientos sociales surgidos de la crisis del PT y de los partidos políticos en
general. Y que la violencia oficial se expanda a todos los niveles, con el
objetivo de defender y expandir los pilares principales de la desigualdad social
que desde las movilizaciones juveniles de junio de 2013, está siendo cuestionada
por distintos sectores de la población
Hasta hace muy pocos años el cuento de la “democracia racial brasileña” era
aceptado con ingenuidad por la población afro-descendiente sin gran resistencia.
Ahora gran parte de ella es consciente que tiene menores ingresos, oportunidades
y derechos civiles y sociales que los blancos y enfrenta esa injusticia en
varios planos y en forma radical. En especial el feminismo negro actúa como
vanguardia de ese proceso.
Hoy también se generaliza la opinión de que los recursos estatales que deberían
volcarse a la salud, la enseñanza y los beneficios sociales y jubilatorios, se
los traga la corrupción institucional que los desvía hacia los privilegios de la
oligarquía y sus funcionarios en los tres poderes del estado. La juventud, los
trabajadores y movimientos sociales se han rebelado ante ese atropello.
De modo que racismo y corrupción gubernamental, dos de los pilares básicos de la
extrema desigualdad brasileña -octava economía mundial y en el lugar 75 (y en
caída) en índice de desarrollo humano (IDH)- empiezan a ser controvertidos por
la población. Y la élite económica que no acepta perder sus privilegios entregó
el congreso a una banda de ladrones para revertir la situación.
Para ellos y EUA -que ya aplicó la fórmula en varios continentes- la estrategia
pasa por un golpe “institucional” ya encaminado, que legalice la violenta
represión a aquellos que se opongan y que no acepten el plan burgués e
imperialista de abrir un nuevo proceso de acumulación de capital, en base a un
pillaje de la economía de los trabajadores, del amplio sub-proletariado
precarizado surgido bajo los gobiernos petistas, de los pensionistas y jubilados
y sectores populares en general.
Más aún si tenemos en cuenta la trayectoria política del vice-presidente que
sustituirá a Dilma. El próximo presidente Michel Temer, fue durante tres
ocasiones Secretario de Seguridad en São Paulo, el centro represivo de la
dictadura, bajo gobierno de Franco Montoro, fundador del PSDB. Cargo que ejerció
para encubrir los crímenes y la tortura de la policía civil y militar del
estado, en el período de transición desde la dictadura militar hacia la
“democratización”. Por su actividad como Secretario de Seguridad en São Paulo
fue electo dos veces diputado de la bancada de la bala y luego pasó a la
presidencia de la Cámara de Diputados por su colaboración en la compra de votos
-en dinero, concesiones de radio y TV y cargos en todos los escalones del
estado- para instaurar la reelección de Fernando Henrique Cardoso (PSDB). Para
completar su trayectoria recordemos que fue uno de los testimonios de defensa
del mayor torturador y asesino de la dictadura militar: el coronel Brilhante
Ustra. A quien Jair Bolsonaro, líder actual de la bancada de la bala del
parlamento, dedicó su voto por el impeachment.
Con esa trayectoria -oculta mientras el PT lo aceptaba como vice-presidente de
Dilma en la alianza con el PMDB- hoy es el futuro sucesor en la presidencia. Con
esa historia política apostar al diálogo democrático con ese crápula es una
ingenuidad que la población puede pagar muy caro. Toda orientación que no sea
enfrentar con la movilización popular a la banda de ladrones y sus jefes de la
oligarquía, desde ya, es una error condenado al fracaso. Y con consecuencias
nefastas para el pueblo brasileño.
La silenciosa intervención de EUA en el golpe
Es bueno recordar que Estados Unidos negó toda intervención en el golpe militar
de 1964 en Brasil, pero luego apareció la documentación que no sólo probaba su
activa intervención pro-golpe, sino que incluso demostraba que tanto EUA como
Gran Bretaña habían adiestrado torturadores para la represión militar. Y esa
ingerencia en nuestro continente se extendió luego a todos los países en las
décadas siguientes. Alguien puede creer que los gobiernos estadounidenses a
partir de ahora abandonen su intervencionismo en el continente, cuando tenemos
sus ejemplos golpistas recientes en Venezuela (2002) Honduras (2009), Paraguay
(2012) y otros varios intentos similares en centro y sudamérica?
Así que el actual, es un silencio cargado de suspicacia, más aún con un Imperio
que demuestra amplia decadencia económica luego de sus aventuras militares en
Afganistán, Irak y otros países de Asia.
Alguien puede dudar que EUA codicia con avidez el mercado interno y externo
brasileño y sus recursos naturales? Y que prevé que el dominio sobre Brasil sea
la llave para recuperar su absoluto control sobre todo el continente?
Estados Unidos tiene un partido subordinado que disputó el gobierno de Brasil en
las últimas cuatro elecciones nacionales con el PT. Y en ellas fue derrotado.
Nos referimos al Partido Social Demócrata Brasileño (PSDB), que representa sin
pudor los intereses directos de EUA en el país desde antes de los 90. Desde 1995
a 2002 Fernando Henrique Cardoso (FHC) como presidente brasileño, sometió
totalmente el país a la política estadounidense. Con la mayor privatización
realizada en la historia de Brasil entregó Telebras -empresa telefónica estatal-
a doce compañías privadas que luego se revendieron y convirtieron en una
oligopolio que además de dar un servicio pésimo, hoy es el peor y más caro del
continente. Y privatizó la minera Vale de Rio Doce -actual Vale- por un vigésimo
o menos de sus valor real. Las voluminosas coimas otorgadas al PSDB, por estas
privatizaciones sellaron una alianza histórica del Departamento de Estado con
ese “partido” que ahora se fortalece con el golpe.
En la campaña electoral de 2014 Aecio Neves -un inútil y corrupto figurón de la
oligarquía “mineira”- candidato presidencial del PSDB, se comprometió si ganaba
la elección, a nombrar como ministro de “fazenda” a Armínio Fraga, funcionario
destacado del Grupo de los 30, el principal organismo financiero privado
neoliberal estadounidense e inventor de los “derivados de crédito”, que llevaron
a la crisis económica 2007-08, aún no superada. Fraga es un personaje de triste
memoria para los asiáticos, pues como gestor del Fondo Soros, ejecutó un ataque
especulativo contra Tailandia en 1997, que otorgó al capital financiero un lucro
de más de 700 mil millones de dólares. Es decir, Neves se comprometía a entregar
la conducción de la economía brasileña en manos de un funcionario sin escrúpulos
de la élite económica del capital financiero internacional y socio de Soros.
Por eso EUA no precisó enviar un diplomático para negociar con los articuladores
del golpe actual. Esa función la cumple para ellos el PSDB. Por eso tampoco no
es sorpresivo que al día siguiente a la votación del impeachment, en un viaje
poco divulgado, uno de los líderes del PSDB del senado, Aloysio Nunes, voló
hacia Washington en representación de los golpistas para tres días intensos de
reuniones con autoridades estadounidenses, líderes políticos, además de lobistas
y personas influyentes próximas a Hillary Clinton.
Las reuniones fueron de altísimo nivel: con miembros del Comité de Relaciones
Internacionales del Senado: Bob Corker (republicano de Tennessee) y Ben Cardin
(demócrata de Maryland); y con el subsecretario de Estado y ex embajador de
Brasil, Thomas Shannon.
Hasta aquí el besamanos normal de un representante colonial ante los altos
funcionarios del Imperio. Pero para el PSDB y su fijación política con las
coimas, el principal evento era un almuerzo con la empresa lobbista de
Washington, Albright Stonebridge Group, comandada nada menos que por la ex
secretaria de estado de Clinton, la canalla Madeleine Albright -del embargo a
Irak que costó la vida a más de medio millón de niños irakíes- y por el
secretario de comercio de Bush, ex director ejecutivo de Kellogg, Carlos
Gutierrez. Sin lugar a dudas se trató de un recibimiento privilegiado, quizá
agendado directamente por FHC. Recordemos que el senador Aloysio Nunes como
garantía de transacciones con EUA no es un inexperiente parlamentario: está
señalado por reiteradas denuncias de corrupción y de propinas ilícitas de “caja
dos” para su campaña electoral y por “intermediar” contratos con Petrobras. Es
decir, un personaje que brinda amplias garantías al Imperio.
Un programa económico sin novedades
El programa económico de los golpistas ya empezó a ser esbozado y en algunos
aspectos se comenzó su aplicación. Parece difícil que tenga alguna novedad. Todo
indica que Brasil quedará bajo la dirección de economistas neoliberales de la
versión Consenso de Washington, es decir subordinados a políticas fiscales y
monetarias recomendadas para los países sudamericanos por los organismos con
sede en Washington: Banco Mundial, FMI, Reserva Federal y Departamento del
Tesoro estadounidense.
Es importante dejar claro que los ajustes fiscales en la crisis económica, como
el que Dilma Rousseff estaba aplicando desde inicios del 2015 para recuperar la
aceptación del capital financiero a su gobierno, se trata de un programa
aconsejado para países dependientes, ya que no son los que el próprio EUA aplica
en su economía. En la crisis económica 2007-08 Estados Unidos entre esos dos
años duplicó el déficit público para recuperar la economía y en los cuatro
siguientes (2009-2012) más que triplicó -en cifras globales- los déficit
anteriores a la crisis haciéndolos superar más del billón (en español, millón de
millones) de dólares anuales. Esto, con la ayuda de la Reserva Federal -entidad
privada del capital financiero- que emite los dólares al costo de sus gastos de
impresión.
Como nos recuerda el periodista Joao Feres Jr. en Jornal GGN “este programa
tiene olor a papeles mohosos de los años 90, relegados luego a las cloacas de la
ideología” . Papeles a los que no se han molestado ni pasar un plumero. Y que
darán continuidad al ajuste fiscal aplicado por Dilma Rousseff para congraciarse
con la burguesía brasileña e imperialista.
Las enormes movilizaciones contra el gobierno petista en 2016, arrastraron a la
mayoría de la clase media brasileña y un sector importante de trabajadores y
sectores populares afectados por los planes de ajuste fiscal de Rousseff .
Planes contrarios a lo prometido por el PT en la campaña electoral del 2014. Que
hundieron la economía en una recesión que ya puede medirse como la peor de los
últimos 116 años. Con retroceso del producto interno bruto (PIB) del 3,8% en
2015 y 3,5% en 2016 -proyección de organismos internacionales- el sexenio
2011-16 tendrá una media de crecimiento de 0,16% anual, tres veces menor (0,44%)
que el sexenio Sarney-Collor que hasta ahora tenía el récord del desastre. Por
su parte la desocupación abierta ya sobrepasó los 10 millones de desocupados en
enero de 2016, sin contar el subempleo, la precariedad y quienes desalentados ya
no buscan más trabajo.
A esta trágica situación económica para los sectores populares el nuevo programa
del futuro presidente Michel Temer nos anuncia reducción del gasto público en
políticas sociales y gasto ilimitado en beneficio del fundamentalismo de
mercado.
Es lo que exigió al futuro “mandatario” Temer, el presidente de la Confederación
Nacional de la Industria (CNI): Hay que arrasar con la legislación favorable a
los trabajadores y las leyes jubilatorias onerosas “para mejorar el ambiente de
negocios”. Esta pretende ser la tónica de la asignación de recursos en la
economía, sin ninguna concesión a los sectores populares.
La priorización del sector privado como motor económico y la reducción radical
del peso del sector público, tienen en primer lugar la mira dirigida a destruir
Petrobras y privatizar el sector petrolero en beneficio de las corporaciones
imperialistas que quieren apropiarse del Pre-sal. Orientación iniciada por los
gobiernos petistas al aceptar y utilizar la corrupción en Petrobras para
financiar campañas electorales o alimentar cuentas offshore. Con el golpe, la
privatización pretende abarcar otra magnitud. Va mucho más allá. Sus consignas
se sintetizan en dos palabras “ privatizar todo ” como definió sin eufemismos
José Olympio Pereira, Presidente de Credit Suisse en Brasil, em discurso
reciente en Brazil Conference de Boston.
Los dos primeros objetivos a privatizar son la enseñanza pública y el Sistema
Único de Salud. La intención es de liberalización total del mercado interno a la
codicia de las transnacionales y la apertura externa sin controles como
estrategia fundamental de inserción en la economía mundial. El Alca y todas las
variantes del libre comercio vuelven a estar a la orden del día. Incluida ahora
la ofensiva estadounidense por la desregulación y apertura suicida de los países
respecto a los servicios. Políticas ya demostradas como un total fracaso
respecto a la soberanía económica de las naciones, y resistidas en las décadas
del 70, 80 y 90 del siglo pasado.
Continuar con el sistema tributario basado en impuestos al consumo, extendiendo
aún más la reducción o eliminación de toda clase de gravámenes al capital y sus
ganancias y derogando cualquier restricción o impuesto al movimiento
internacional de capitales. Incluida la libre remisión de utilidades de las
empresas extranjeras a sus sedes centrales. Concesión oportunamente utilizada
por las empresas de la industria automotriz durante la crisis de 2007-08. Aquí
también debemos dejar claro que el petismo no encaró en ningún momento una
reforma del sistema tributario brasileño cuya recaudación proviene en un 44% del
consumo lo que rigió durante sus cuatro ejercicios. En este sistema tributario
regresivo los mayores impuestos -respecto a sus ingresos- los pagan la mujeres
negras, el sector más explotado de la sociedad.
Y como una regla impuesta desde el Plan Real bajo FHC en adelante, los ministros
y funcionarios a cargo de la cartera económica, -y en especial del Banco
Central- deberán ser personajes pertenecientes y con trayectoria en actividades
especulativas del capital financiero.
En ese sentido los gobiernos del PT no rompieron la regla, desde Henrique
Meireles, director del Banco Central (2003-2011) bajo presidencia de Lula y
proveniente del Banco de Boston, hasta Alexandre Tombini director del BC en la
presidencia Dilma Rousseff de 2011 en adelante y proveniente del FMI (2001-2005)
Y también los dos últimos ministros de “fazenda” de Dilma Rousseff provienen del
capital financiero. Joaquim Levy -que ocupó cargos en Bradesco, en varios
departamentos del FMI, del Banco Central Europeo y el Banco Interamericano de
Desarrollo- y al salir del Ministerio da Fazenda de Brasil a principios de 2016
fue nombrado Director Financiero del Banco Mundial (BIRD). Es el futuro que
espera a Nelson Barbosa, continuador del ajuste fiscal de Levy y actual ministro
de economía, que proviene del BNDES- y cuando deje el ministerio que hoy ejerce
en Brasil, tendrá de inmediato ofertas de organismos financieros subordinados a
EUA.
Y esto es así porque el principal saqueo a Brasil es el del capital financiero a
través de la Deuda Pública y Extranjera y los tramposos mecanismos de interés
sobre interés, que no responden a ninguna contrapartida de capital otorgado,
como ya demostró la auditoría pública de la deuda realizada en Ecuador bajo
gobierno de Correa. El fraude de la deuda en Brasil es el pilar fundamental de
la desigualdad social del país. De los cuatro ejercicios presidenciales del PT,
sólo unos pocos meses se intentó reducir las tasas de interés que rigen en el
país y lo someten a un pillaje del capital financiero nacional e internacional.
Durante la mayor parte de los cuatro gobiernos petistas se aceptó las
imposiciones de los rentistas nacionales, las 20 mil familias más ricas de
Brasil que detentan el 80% de los títulos públicos en el país. Y las exigencias
de la banca extranjera, las entidades intermediarias de la colocación de la
deuda y los fondos de inversión imperialistas que lucran con ella.
Mientras en Brasil la tasa de interés impuesta en 2016 por el gobierno Rousseff
es 14,25%, tanto en EUA como en otros mercados de capitales del mundo las tasas
de interés son cercanas a cero o directamente negativas.
El resultado de este saqueo es que la deuda acumulada en 2015 alcanzó casi un
billón de reales (R$ 962 mil millones). Al ritmo de un crecimiento de 2.630
millones diarios . Lo que transformó a la deuda interna en casi 4 billones de
reales (3.936 billones) y la deuda externa en más de medio billón de dólares
(más de 545 mil millones de dólares). Y este despojo que con certeza continuará
y crecerá bajo una presidencia de Temer, es responsabilidad directa del gobierno
petista, que en su idilio con el capital financiero internacional fue incapaz de
enfrentar su pillaje con una auditoría ciudadana de la deuda.
Agitación Juvenil y huelgas de profesores
El objetivo de los golpistas de privatizar la enseñanza pública no es una
batalla futura ya se está desarrollando en los principales estados de Brasil.
El PSDB desde los estados que gobierna adelantó los primeros proyectos de
privatizar la enseñanza en 2015. En Paraná, Beto Richa (PSDB) elegido gobernador
en 2014 quiso aplastar a los profesores con la violencia policial poco después
de asumir. Encontrando una resistencia feroz de los educadores y perdiendo toda
credibilidad a meses de su elección.
En São Paulo la privatización de la enseñanza fue la razón de las ocupaciones de
escuelas de noviembre\diciembre de 2015 por los secundaristas. Las ocupaciones y
las movilizaciones em SP obligaron a renunciar al secretario de enseñanza del
estado Herman Voorwald, que luego de enfrentar la más larga huelga de profesores
estaduales -89 días- comenzó el plan privatizador de la enseñanza secundaria
cerrando 92 colegios y desplazando a otros centros de enseñanza a más de 300 mil
estudiantes. Los secundaristas de São Paulo derrotaron el plan de cierre de
escuelas públicas de uno de los gobernadores más reaccionarios del PSDB, Geraldo
Alckmin con más de 200 ocupaciones de colegios y enfrentamientos con los letales
PMs paulistas, los campeones del crimen policial en el país. En principios de
2016, el nuevo secretario de educación de SP Renato Nalini comenzó por prometer
mucho diálogo, impulsando el mismo plan privatizador.
Estos choques en SP estuvieron precedidos por un programa privatizador similar
en el estado de Goias donde también hay un gobierno del PSDB. El gobernador
Marconi Perillo en 2015 tomó por sorpresa a educadores y estudiantes e impulsó
la privatización radical de la enseñanza. Pero luego de la experiencia
estudiantil en SP, en 2016 los estudiantes del estado de Goiás, en el centro
oeste del país, ocuparon decenas de escuelas y se enfrentaron a la represión
policial en lucha contra los recortes y la privatización de la enseñanza en ese
estado. El 31 de marzo de 2016, el gobernador Marconi Perillo (PSDB) fue
condenado por la justicia de Goiás por improbidad con separación del cargo y
pérdida de los derechos políticos por cinco años. Otro indicador de que a banda
de ladrones no está circunscripta a los delincuentes que coparon el parlamento.
En João Pessoa, Paraíba, en febrero de 2016 estudiantes secundarios manifestaron
contra el aumento del transporte junto a trabajadores y en marzo los estudiantes
de la universidad federal ocuparon el rectorado y estuvieron más de 153 horas en
huelga de hambre contra los recortes educativos.
En Río de Janeiro, tomando el ejemplo victorioso de los secundaristas de São
Paulo, estudiantes universitarios y secundarios salieron a la lucha junto con
los profesores contra los ajustes fiscales a la educación aplicados por el
gobernador del PMDB, Luiz Fernando Pezão. El gobernador, que condujo los fraudes
en las obras para las olimpíadas de 2016, culpó la falta de recursos a la
disminución de la recaudación de los royalties del petróleo que cubren el 30%
del presupuesto del estado. Sin mencionar las exenciones fiscales concedidas a
las empresas en medio del espejismo petrolero del pre-sal. Llegaron a 70 los
colegios ocupados, creando grupos de trabajo y organizando debates sobre la
educación y el país. Los alumnos cuentan con apoyo de los padres y los
profesores. El movimiento de ocupación es horizontal como en São Paulo, las
decisiones se toman en asamblea, donde sólo los alumnos tienen voz.
Igual que en São Paulo, los estudiantes encontraron en los locales cantidad de
material de estudio sin uso, marcado para descarte. Altoparlantes, material de
laboratorio e instrumentos musicales, guardados sin ninguna preocupación por su
deterioro. En Queimados en la Baixada Fluminense los colegios están cribados de
goteras, lámparas quemadas, paredes cayendo, residuos de todo tipo, nidos de
palomas y murciélagos y otra infinidad de problemas.
La experiencia paulista los previno de ONGs y organizaciones estudiantiles como
“Estudiantes por la libertad” -de origen made in USA- y políticas que pueden
tratar de copar el movimiento. Alertando que toda ayuda es bienvenida, mientras
los alumnos ocupantes mantengan el derecho exclusivo de sus decisiones. El
movimiento que ya se prolonga por más de un mes se auto bautizó como “Ocupa
Tudo”
En São Paulo, Belo Horizonte y Porto Alegre se desarrollaron también
manifestaciones de la juventud contra los aumentos de los boletos y en esta
última capital, masivas manifestaciones triunfaron obligando al gobierno a
retroceder.
En la actualidad el enfrentamiento con los estudiantes en SP es alrededor del
mayúsculo fraude privatizador del gobierno Alckmin con la merienda escolar. Allí
el gobierno corrupto del estado y empresarios ladrones se enriquecen robando el
alimento de los estudiantes. En abril las manifestaciones multitudinarias
juveniles cerraron la Avenida Paulista en dos oportunidades. Los últimos
acontecimientos de la movilización juvenil y estudiantil fueron la ocupación y
desalojo por la policía del Centro Paula Souza tomado por quienes reivindican
almuerzo y recursos, en las escuelas técnicas estaduales. Y acusan al nuevo
secretario de educación de SP de pretender aplicar la misma reforma derrotada en
diciembre de 2015. Los desalojados del CPS se sumaron a otras ocupaciones de
escuelas técnicas.
Perspectivas poco halagüeñas
La movilización estudiantil de las generaciones que cumplen su mayoría de edad
en las dos primeras décadas del siglo, está a la vanguardia del enfrentamiento a
una clase política degradada e infame. De ella nada se puede esperar, desde que
el PT renunció a hacer política por medio de la movilización social y abrazó la
conciliación de clase con la burguesía. Y de esto amplios sectores de la
juventud ya es consciente.
La generosidad juvenil y su rechazo a la clase política brasileña es un ejemplo
y una esperanza. Pero se está lejos aún de iniciar un proceso que cuestione el
orden social existente. Para esto se precisa unificar el descontento popular y
enfrentar sin tregua al sistema político-económico en decadencia. Está lejos de
perfilarse un movimiento social-político nacional que cumpla con esta tarea. Y a
partir del 11 de mayo el país estará sin restricciones en manos de una banda de
ladrones.
Referencias
Glenn Greenwald, Andrew Fishman y David Miranda. Brazil Is Engulfed by Ruling
Class Corruption and a Dangerous Subversion of Democracy The Intercept. 18 de
marzo 2016.
https://theintercept.com/2016/03/18/brazil-is-engulfed-by-ruling-class-corruption-and-a-dangerous-subversion-of-democracy/i
Joana de Moraes Monteleone. Ainda vivemos sob o Judiciário da Ditadura
http://desacato.info/ainda-vivemos-sob-o-judiciario-da-ditadura/
Joâo Feres Jr. A Pinça antidemocrática
http://jornalggn.com.br/noticia/a-pinca-antidemocratica-por-joao-feres-jr
Jose Eustáquio Diniz Alves. O sexénio (2011-16) perdido e a crise fiscal.
EcoDebate
https://www.ecodebate.com.br/2016/02/03/o-sexenio-2011-16-perdido-e-a-crise-fiscal-artigo-de-jose-eustaquio-diniz-alves/
Maria Lucia Fattorelli. Dividômertro 2015.
http://www.auditoriacidada.org.br/
Mauricio Fidalgo. E as ocupações de escolas chegam ao Rio.
http://outraspalavras.net/outrasmidias/destaque-outras-midias/e-as-ocupacoes-de-escolas-chegam-ao-rio/
In
REBELION
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=212152
11/5/2016
quarta-feira, 11 de maio de 2016
Comunicado da Associação Latino-Americana de Sociología
A Associação Latino Americana de Sociologia vem a público expressar sua profunda preocupação e
seu repúdio a visíveis sinais, situações e atitudes de discriminação ideológica, relacionadas ao
momento político brasileiro e ao nível de polarização encontrado no país. Professores e profissionais
associados a perspectivas críticas vêm sendo acusados de "comunistas" e "socialistas", como se
esses rótulos representassem posições ilegais ou moralmente inadmissíveis em sociedades
democráticas, pluriideológicas e pluripartidárias. Vários destes profissionais estão sendo perseguidos
e, eventualmente, demitidos em instituições privadas, como testemunha o caso do Profº Paulo César
Ramos, cientista social, mestre em Sociologia e doutorando em Sociologia pela USP, que foi
recentemente demitido da escola em que trabalhava, sem explicações e sem justa causa, por pressão
de pais de alunos.
Outro indício de que há uma ofensiva contra professores que buscam o caminho do esclarecimento e
da reflexão é a recente pregação de ONGs e de políticos no sentido que os pais "defendam" seus
filhos da "doutrinação" esquerdista, feminista, dos direitos humanos e do pluralismo religioso. Médicos
deixam de atender crianças filhas de pessoas vinculadas ao partido político no governo, ações
agressivas vêm ocorrendo nas redes sociais e figuras públicas e personalidades são hostilizadas por
se encontrarem associadas à luta contra o impeachment da Presidente Dilma, independentemente de
seu vínculo a qualquer partido ou ausência de vinculação partidária.
Nas últimas semanas viemos acompanhando a repercussão da Palestra proferida pela Dra. Rita
Laura Segato no III Ciclo de Debates do Grupo Interdisciplinar de Pesquisas Feministas - GPFEM da
Pontifícia Universidade Católica de Minas Gerais - PUC-MG, que tematizou o "feminismo descolonial".
Nos preocupa a forma como essas atividades, os temas, o Grupo, a Dra. Rita Laura Segatto, a
coordenadora do GPFEM, Dra. Anete Roese, têm sido tratadas por parte de alguns grupos e setores
conservadores da sociedade. Temos visto reações e manifestações com forte carga de violência,
distorcendo tanto o conteúdo das atividades realizadas quanto o seu propósito, colocando em risco a
liberdade de pensamento e a produção acadêmica que é própria do espaço universitário. Afirmamos a
importância e o caráter imprescindível do trabalho desenvolvido pela instituição e pelo grupo, assim
como em todos os espaços de debate e produção dos Estudos Feministas e de Gênero,
particularmente quando são vítimas de processos inquisidores, o que por si só demonstra a sua
relevância.
Como uma associação internacional de estudos sobre a sociedade, comprometida com os valores
democráticos, a liberdade e a igualdade para todas e todos, a ALAS não pode furtar-se a chamar a
atenção dos(as) cientistas sociais brasileiros(as) e latino-americanos(as) para o fato de que essas
atitudes guardam relação não-acidental com um momento histórico cruel e obscuro da história recente
da humanidade, que se expressou no nazi-fascismo, na perseguição política e social e no genocídio.
Recomenda, portanto, que a sociedade brasileira atente para esses preocupantes indicativos e que as
sociedades latino-americanas englobadas na jurisdição de nossa Associação expressem sua
inequívoca solidariedade às pessoas que estão sendo alvo de intimidação, discriminação e
perseguição em função de suas posições intelectuais críticas, de esquerda ou vinculadas aos
movimentos sociais e populares em nossa região.
Representando o mandato da junta diretora que, reunida em Montevidéu, decidiu fazer este
comunicado
Dra. Nora Garita
Presidenta ALAS
Dra. Ana Rivoir
vicePta. ALAS
11/5/2016
Origem e apogeu das lumpen-burguesias latino-americanas
– Elites económicas e decadência sistémica [1]
por Jorge Beinstein [*]
Após a chegada de Maurício Macri à presidência em alguns círculos
académicos argentinos desencadeou-se a reflexão acerca do "modelo
económico que a direita estava a tentar impor. Tratou-se não só de
bisbilhotar os curricula vitae de ministros, secretários de Estado e
outros altos funcionários como também, sobretudo, da avalanche de decretos
que desde o primeiro dia de governo foi precipitada sobre o país. Procurar
uma coerência estratégica nesse conjunto era uma tarefa árdua que a cada
passo se chocava com contradições que obrigavam a abandonar hipóteses sem
que se pudesse chegar a um esquema minimamente rigoroso. A maior delas foi
provavelmente a flagrante contradição entre medidas que destroem o mercado
interno para favorecer uma suposta onda exportadora, evidentemente
inviável diante do recuo da economia global. A outra foi a subida das
taxas de juro que comprimem o consumo e os investimentos à espera de uma
ilusória chegada de fundos provenientes de um sistema financeiro
internacional em crise – que a única coisa que pode oferecer é a montagem
de bicicletas especulativas .
Alguns optaram por resolver a questão adoptando definições abstractas tão
gerais quanto pouco operacionais ("modelo favorável ao grande capital",
"restauração neoliberal", etc), outros decidiram continuar o estudo mas
cada vez que chegavam a uma conclusão satisfatória surgia um novo facto
que deitava-lhes abaixo o edifício intelectual construído e, finalmente,
uns poucos, dentre os quais me encontro, chegaram à conclusão de que
procurar uma coerência estratégia geral nessas decisões não era uma tarefa
fácil nem tão pouco difícil e sim simplesmente impossível. A chegada da
direita ao governo não significa a substituição do modelo anterior
(desenvolvimentista, neokeynesiano, ou como se queira qualificar) por um
novo modelo (elitista) de desenvolvimento e sim, simplesmente, o início de
um gigantesco saqueio onde cada bando de salteadores obtém o botim que
consegue no menor tempo possível e logo depois de conseguido luta por
mais à custa das vítimas mas também, se necessário, dos seus
competidores. A anunciada liberdade do mercado não significou a instalação
de uma nova ordem e sim a implantação de forças entrópicas. O país burguês
não realizou uma reconversão elitista-exportadora, na verdade submergiu-se
num gigantesco processo destrutivo.
Se estudarmos os objectivos económicos reais de outras direitas
latino-americanas, como as da Venezuela, Equador ou Brasil, encontraremos
semelhanças surpreendentes com o caso argentino: incoerências de todo
tipo, autismos desenfreados que ignoram o contexto global assim como as
consequências desestabilizadoras das suas acções ou "projectos" geradores
de destruições sociais desmesuradas e possíveis efeitos boomerang contra a
própria direita [2] . É evidente que o curtoprazismo e a satisfação de
apetites parciais dominam o cenário.
Na década de 1980, mas sobretudo nos anos 1990, o discurso neoliberal
exalava optimismo. O "fantasma comunista " havia implodido e o planeta
ficava à disposição da única superpotência: os Estados Unidos. O livre
mercado surgia com a sua imagem triunfalista a prometer prosperidade para
todos. Como sabemos, essa avalanche não era portadora de prosperidade e
sim de especulação financeira. Enquanto as taxas de crescimento económico
real global continuavam tendencialmente a descer desde os anos 1970 (e até
à actualidade) a massa financeira começava a expandir-se em progressão
geométrica. Estavam a produzir-se mudanças de fundo no sistema, mutações
nos seus principais protagonistas que obrigavam a uma reconceptualização.
No comando da nave capitalista global começavam a ser deslocados os
burgueses titulares de empresas produtoras de objectos úteis, inúteis ou
claramente nocivos e sua coorte de engenheiros industriais, militares
uniformizados e políticos solenes – e começavam a assomar especuladores
financeiros, palhaços e mercenários desapiedados. A criminalidade anterior
medianamente estruturada começava a ser substituída por um sistema caótico
muito mais letal. Retirava-se o produtivismo keynesiano (herdeiro do velho
produtivismo liberal) e começava a instalar-se o parasitismo neoliberal.
O conceito de lumpen-burguesia
Existem antecedentes desse conceito. Em Marx por exemplo, quando
descrevia a monarquia orleanista da França (1830-1848) como um sistema sob
a dominação da aristocracia financeira, assinalando:
"No topo da sociedade burguesa propagou-se a licenciosidade para a
satisfação dos apetites mais malsãos e desordenados, que a cada passo se
chocavam com as próprias leis da burguesia, licenciosidade na que, pela
lei natural, vai procurar a sua satisfação na riqueza procedente do jogo,
licenciosidade pela qual o prazer se converte em crapulência e no qual
confluem o dinheiro, o lodo e o sangue. A aristocracia financeira, tanto
nos seus métodos de aquisição como nos seus prazeres, não é mais que o
renascimento do lumpen-proletariado no topo da sociedade burguesa" [3]
Nesse enfoque, a aristocracia financeira surgia claramente diferenciada da
burguesia industrial, classe exploradora inserida no processo produtivo.
Tratava-se, segundo Marx, de um sector instalado na cúpula da sociedade que
conseguia enriquecer-se "não mediante a produção e sim mediante o
escamoteio da riqueza alheia já criada" [4] . Localizemos a referida
descrição no contexto do século XIX europeu ocidental marcado pela ascensão
do capitalismo industrial onde essa aristocracia, navegando entre a usura e
o saqueio, surgia como uma irrupção historicamente anómala destinada a ser
substituída cedo ou tarde pelo avanço da modernidade. Marx assinalava que
no final do ciclo orleanista
"A burguesia industria via seus interesses em perigo, a pequena-burguesia
estava moralmente indignada, a imaginação popular se sublevava. Paris
estava inundada de panfletos: "A dinastia dos Rothschild", "Os usurários,
reis da época", etc, nos quais se denunciava e anatematizava, com mais ou
menos engenho, a dominação da aristocracia financeira" [5] .
Torna-se notável ver aparecer os Rothschild como "usurários", imagem
claramente pré-capitalista, quando nas décadas que se seguiram e até a
Primeira Guerra Mundial simbolizaram o capitalismo mais refinado e moderno.
Karl Polanyi idealizava-os como peça chave da Haute Finance europeia,
instrumento decisivo, segundo ele, no desenvolvimento equilibrado do
capitalismo liberal, cumprindo uma função harmonizadora colocando-se acima
dos nacionalismos, atando compromissos e negócios que atravessavam as
fronteiras estatais acalmando assim as disputas inter-imperialistas.
Descrevendo a Europa das últimas décadas do século XIX Polanyi explicava que
"os Rothschild não estavam sujeitos a um governo; como uma família,
incorporavam o princípio abstracto do internacionalismo; sua lealdade era
entregue a uma firma, cujo crédito havia-se convertido na única conexão
supranacional entre o governo político e o esforço industrial numa economia
mundial que crescia com rapidez" [6] .
O que para Marx era uma anomalia, um resto degenerado do passado, para Polanyi
era uma peça chave da "Pax Europeia", do progresso liberal do Ocidente
rompido em 1914. A permanência dos Rothschild e dos seus colegas banqueiros
durante todo o longo ciclo do arranque e consolidação industrial da Europa
demonstrou que não se tratava de uma anomalia e sim de uma componente
parasitária indissociável (ainda que não hegemónica nesse ciclo) da reprodução
capitalista. Por outro lado, o estalar de 1914 e o que se seguiu desmentiu a
imagem de cúpula harmonizadora, estabelecendo acordos, negócios que impunham
equilíbrios. Seus refinamentos e seu aspecto "pacificador" faziam parte de um
jogo duplo mas muito rentável. Por um lado alentavam de maneira discreta toda
classe de aventuras coloniais e ambições nacionalistas, como por exemplo as
corridas armamentistas (e de imediato apresentavam a factura) e por outro
acalmavam-nas quando ameaçavam produzir desastres. Mas essa sucessão de
excitantes e calmantes aplicadas a monstros que absorviam drogas cada vez mais
fortes terminou como tinha que terminar: com uma gigantesca explosão sob a forma
de Primeira Guerra Mundial.
O conceito de "lumpen-burguesia" surge pela primeira vez em fins dos anos
1950 atravé de alguns textos de "Ernest Germain", pseudônimo empregue por Ernet
Mandel, ao referir-se à burguesia do Brasil que o autor considerava uma classe
semi-colonial, "atrasada", não completamente "burguesa" (no sentido
moderno-ocidental do termo). Foi retomado mais adiante, nos anos 1960-1970, por
André Gunder Frank, generalizando-o às burguesias latino-americanas [7] . Tanto
Mandel como Gunder Frank estabeleciam a diferença entre as burguesias centrais:
estruturadas, imperialistas, tecnologicamente refinadas, e as burguesias
periféricas, subdesenvolvidas, semi-coloniais, caóticas, enfim:
lumpen-burguesias (burguesias degradadas).
Mas esse esquema começou a ser desmentido pela realidade a partir dos anos 1970
com o declínio do keynesianismo produtivista e seus acompanhantes reguladores e
integradores. Desencadeou-se o processo de transnacionalização e financiarização
do capitalismo global que a partir dos princípios dos anos 1990 (com a implosão
da URSS e a aceleração da entrada da China na economia de mercado) adquiriu um
ritmo desenfreado e uma extensão planetária. Enquanto se desacelerava a economia
produtiva crescia exponencialmente a especulação financeira. Um dos seus
componentes principais, os produtos financeiros derivados, equivaliam a umas
duas vezes do Produto Mundial Bruto no ano 2000 e em 2008 já representava umas
12 vezes do Produto Mundial Bruto. Por sua vez, a massa financeira global
(derivados e outros papeis) equivalia nesse momento a umas 20 vezes do Produto
Mundial Bruto. Hegemonia financeira esmagadora que transformou completamente a
natureza das elites económicas do planeta, a desregulamentação (ou seja, a
violação crescente de todas as normas), o curtoprazismo, as dinâmicas
predadoras, foram os comportamentos dominantes produzindo velozes concentrações
de rendimentos tanto nos países centrais como nos periféricos, marginalizações
sociais, deteriorações institucionais (incluídas as crises de
representatividade).
Tudo isso agravou-se a partir da crise financeira de 2008, confirmando a
existência de uma lumpen-burguesia global dominante (resultado da decadência
sistémica geral) cujos hábitos de especulação e saqueio enlaçam-se com ascensões
militaristas que potenciam a sua irracionalidade. Os Estados Unidos
encontram-se no centro dessa perigosa fuga para a frente. A escalada militar no
Leste da Europa, Médio Oriente e Ásia do Leste, acompanhada por sintomas claros
de descontrole financeiro em que, por exemplo, o Deutsche Bank acumula
actualmente uns 75 milhões de milhões de dólares em produtos financeiros
derivados [8] , papéis altamente voláteis que em 2015 representavam umas 22
vezes o Produto Interno Bruto da Alemanha e umas 4,6 vez o Produto Interno
Bruto de toda a União Europeia. Do outro lado do Atlântico só cinco grandes
bancos norte-americanos (Citigroup, JP Morgan, Goldman Sachs, Bank of America e
Morgan Stanley) acumulavan derivados da ordem dos 250 milhões de milhões de
dólares [9] , equivalentes a 3,4 vees do Produto Mundial Bruto ou então umas 14
vezes o Produto Interno Bruto dos Estados Unidos. Imaginemos as consequências
económicas globais do muito provável colapso dessa massa de papéis. Enquanto
isso o lobos grandes da Wall Street jogam alegremente o poker, admirados por
pequenas aves carniceiras da periferia desejosas de "abrirem-se ao mundo" e
participarem do festim.
América Latina
A América Latina não ficou fora dessa mutação de carácter global. Existe um
consenso bastante amplo quanto à configuração das elites económicas
latino-americanas durante as duas primeiras etapas da "modernização" regional
(ou seja, sua integração plena no capitalismo) entre fins do século XIX e meados
do século XX: agro-mineira-exportadora com suas correspondentes "oligarquias"
seguidas pelo chamado período (industrializante) de substituição de importações
com a emergência de burguesias industriais locais. Especificidades nacionais de
tipo distinto mostram casos que vão desde a inexistência de "segunda etapa" em
pequenos países quase sem indústrias até desenvolvimentos industriais
significativos como no Brasil, Argentina ou México com burguesias e empresas
estatais poderosas. Desde prolongamentos industriais das velhas oligarquias até
irrupções de novas classes, recém-chegadas não completamente admitidas pelas
velhas elites até integrações de negócios onde os velhos apelidos misturavam-se
com os dos recém-chegados.
Em torno dos anos 1960-1970 o processo de industrialização foi sendo
encurralado pela debilidade dos mercados internos e sua dependência tecnológica
e das divisas proporcionadas pela exportações primárias tradicionais, esmagado
por um capitalismo global que impôs ajustes e destruiu ou apoderou-se de tecidos
produtivos locais. A transnacionalização e financiarização globais exprimiram-se
na região como desenvolvimento do subdesenvolvimento: firmas ocidentais que
passaram a dominar áreas industriais decisivas enquanto bancos europeus e
norte-americanos faziam o mesmo com o sector financeiro. Ao mesmo tempo
agudizava-se a exclusão social urbana e rural. A chamada etapa da
industrialização por substituição de importações havia significado o
fortalecimento do Estado e em vários casos importantes a "nacionalização" de
uma porção significativa das elites dominantes com a emergência de burguesias
industriais instáveis. Mas isso começou a ser revertido a partir dos anos
1960-1970 e o processo de colonização acelerou-se nos anos 1990.
O que agora constatamos são combinações entre assentamentos de empresas
transnacionais dominantes na banca, no comércio, nos meios de comunicação, na
indústria, etc rodeados por círculos multiforme de burgueses locais
completamente transnacionalizados nos seus níveis mais altos e por sua vez
rodeados por sectores intermédios de diferente peso. Os grupos locais
caracterizam-se por uma dinâmica de tipo "financeiro" combinando a grande
velocidade toda classe de negócios legais, semi-legais ou abertamente ilegais,
desde a indústria ou o agronegócio até o narcotráfico, passando por operações
especulativos ou comerciais mais ou menos opacas. É possível investigar uma
grande empresa industrial mexicana, brasileira ou argentina e descobrir laços
com negócios turvos, aplicações em paraísos fiscais, etc ou uma importante
empresa cerealífera realizando investimentos imobiliários em convergências com
branqueamentos de fundos provenientes de uma rede narco, por sua vez associada a
um grande grupo mediático.
As elites económicas latino-americanas aparecem como uma parte integrante da
lumpen-burguesia global, são a sua sombra periférica, nem mais nem menos
degradada que os seus paradigmas internacionais. Muito abaixo de todo esse
universo sobrevivem pequenos e médios empresários industriais, agrícolas ou
pecuários que não fazem parte das elites mas que, se conseguem entrar no
ascensor da prosperidade, inevitavelmente são capturados pela cultura dos
negócios confusos. Se não o fizerem no melhor dos casos estagnam, ou entram no
caminho do declínio.
Quando estudamos essas elites descobrimos rapidamente que a sua dinâmica
puramente "económica" só existe na nossa imaginação. Um negócio imobiliário de
grande envergadura exige seguramente conexões judiciais, políticas, mediáticas,
etc. Por sua vez, para chegar aos níveis mais altos da máfia judicial é
necessário dispor de boas conexões com círculos de negócios, políticos,
mediáticos, etc e ter êxito na carreira política exige fundos e coberturas
mediáticas e judiciais. Em suma, trata-se na prática de um complexo conjunto de
articulações mafiosas, grupos de poder trans-sectoriais vinculados a, mais ou
menos subordinados a (ou fazendo parte de) tramas extra-regionais através de
canais de diversos tipos: o aparelho de inteligência dos Estados Unidos, um mega
banco ocidental, uma rede clandestina de negócios, alguma empresa industrial
transnacional, etc.
Nos princípios do século XX as elites latino-americanas faziam parte de uma
divisão internacional do trabalho em que a periferia agropecuária-mineira
exportadora integrava-se de maneira colonial aos capitalismos centrais
industriais. Naqueles tempos a Inglaterra era o pólo dominante [10] . A seguir
chegou o século XX e o seu percurso de crises, guerras, revoluções e
contra-revoluções, keynesianismos, fascismos, socialismo... Mas no final desse
século todo esse mundo ficava enterrado, triunfava o neoliberalismo e o
capitalismo globalizado. E quando este entrou em crise na América Latina
emergiram e instalaram-se as experiências progressistas que tentaram resolver as
crises de governabilidade com políticas de inclusão social em sistemas que eram
mais ou menos reformados, procurando torná-los mais produtivos, menos submetidos
aos Estados Unidos, mais igualitários e democráticos. As elites dominantes
puseram-se histéricas. Ainda que não tivessem sido seriamente deslocadas perdiam
posições de poder, escapavam-lhes das mãos negócios suculentos e a sua
agressividade foi em crescendo à medida que a crise global dificultava suas
operações.
Pelo seu lado, os Estados Unidos, em retrocesso geopolítico global, acentuaram
suas pressões sobre a região tentando a sua recolonização. Ao principiar o ano
2016 os progressismos foram encurralados como no Brasil ou na Venezuela ou
derrubados como no Paraguai ou na Argentina. Obama esfrega as mãos e seus
abutres lançam-se ao ataque. Os capriles e macris cantam vitória convencidos de
que estamos a retornar à "normalidade" (colonial) – mas não é assim. Na
realidade estamos a entrar numa nova etapa histórica de duração incerta marcada
por uma crise deflacionária global que se vai agravando acompanhada por sinais
alarmantes de guerra.
As elites dominantes locais não são o sujeito de uma nova governabilidade e sim
o objecto de um processo de decadência que as ultrapassa. Pior ainda, essas
lumpen-burguesias trazem mais crise à crise, para além das suas manipulações
mediáticas que tentam demonstrar o contrário. Acreditam ter muito poder mas não
são mais do que instrumentos cegos de um futuro sombrio. Ainda que o declínio
real do sistema abra a possibilidade de um renascimento popular, certamente
difícil, doloroso, não escrito em manuais, nem seguindo rotas bem pavimentadas e
previsíveis.
09/Maio/2016
[1] Este texto foi publicado no número 6 da revista Maiz, Facultad de
Periodismo y Ciencias de la Comunicación – Universidad Nacional de La Plata,
Argentina, Mayo de 2016.
[2] Jorge Beinstein, "Serra contra o Mercosul: o auge das direitas loucas na
América Latina", cartamaior.com.br/...
[3] Carlos Marx, "Las luchas de clases en Francia de 1848 a 1850", en Carlos
Marx-Federico Engels, Obras Escogidas, Tomo I, páginas 128-129, Editorial
Progreso, Moscú 1966.
[4] Ibid.
[5] Ibid.
[6] Karl Polanyi, "The Great Transformation.The Political and Economic Origins
of Our Time", Bacon Press, Boston, Massachusetts, 2001.
[7] Andre Gunder Frank, "Lumpenburguesía: lumpendesarrollo", Colección
Cuadernos de América, Ediciones de la Banda Oriental, Montevideo, 1970.
[8] Tyler Durden, "Is Deutsche Bank The Next Lehman?", Zero Hedge,
www.zerohedge.com/news/2015-06-12/deutsche-bank-next-lehman
[9] Michael Snyder, "Financial Armageddon Approaches", INFOWARS,
www.infowars.com/f...
[10] "La inversión de las naciones industriales, en especial de Inglaterra,
fluyó hacia América Latina. Entre 1870 y 1913, el valor de las inversiones
británicas aumentó de 85 millones de libras esterlinas a 757 millones, una
multiplicación casi por nueve en cuatro décadas. Hacia 1913, los inversores
británicos poseían aproximadamente dos tercios del total de la inversión
extranjera". Skidmore, Thomas E. y Smith, Peter H., "Historia contemporánea de
América Latina. América Latina en el siglo XX", Ed. Grijalbo. 4a. edición,
España, 1996.
Artigo anterior de Jorge Beinstein:
A Argentina depois do golpe brando – A marcha apressada do capitalismo mafioso
[*] Economista, argentino, docente da Universidade de Buenos Aires,
jorgebeinstein@gmail.com
Este artigo encontra-se em http://resistir.info/ .
In
RESISTIR.INFO
http://resistir.info/beinstein/lumpen_burguesias.html
11/5/2016
terça-feira, 10 de maio de 2016
Después de la nacionalización de Gotcha ¿ahora qué?
Prensa lucha de clases
El pasado 22 de septiembre del 2015, a 7 años de la ocupación de las
instalaciones, salió en gaceta oficial la expropiación de la fábrica de franelas
Gotcha ubicada en el sector La Morita, en Maracay – Edo. Aragua. Luego de una
lucha resistencia contra las humillaciones del patrono y la ineficiencia del
estado, por más de 7 años. Gracias tambien por la solidaridad de la clase
trabajadora y dirigentes políticos como la diputada María León, quien entonces
ejercía como Ministra de la Mujer.
La ocupación de esta fábrica se inició cuando las trabajadoras intentaron
formalizar un sindicato, basándose en las herramientas que les proporcionan las
leyes, para defenderse de las incontables irregularidades laborales a las que
les sometía el empleador. Sin embargo esto bastó para que el patrono despidiera
a todas las trabajadoras involucradas.
A través de esta lucha las trabajadoras de Gotcha descubrieron todas las
irregularidades sobre las que se basaba el dueño de la empresa para enriquecerse
vilmente sobre la explotación de decenas de mujeres, madres de familia. Es el
caso de las más de 20 empresas que tenía el patrono, en las cuales rotaba anual
o semestralmente a las trabajadoras, con un procedimiento de “despido y
contratación” sin cancelarle nada a las costureras, y peor aún sin informárselo.
Mientras ellas creían que trabajaban para una única empresa, el patrono las
removía de una empresa a otra, para evitar que las trabajadoras acumularan
prestaciones sociales, e incluso para evadir impuestos frente al estado.
Luego de que la Inspectoría del Trabajo declarara el reenganche de las
trabajadoras que organizaban el sindicato y fueron despedidas, el patrono
procedió al cierre de la empresa, dejando en la calle a más de 100 trabajadoras,
sin reconocer sus pasivos laborales.
Es por esto que las trabajadoras tomaron las instalaciones de la fábrica el 22
de septiembre del 2008 en protesta hasta que se respondieran tan sólo por sus
derechos laborales contemplados en las leyes vigentes. Sin embargo, la lucha se
hizo eterna, mientras los funcionarios del estado eran comprados por los
esbirros del patrono y saboteaban el proceso de reclamo frente al Ministerio del
Trabajo y sus instituciones.
Esta es la razón por la cual las trabajadoras deciden reactivar la empresa por
cuenta propio, y bajo Control Obrero. Es decir bajo la administración
democrática de la empresa, sin patrono y sin privilegios. En palabras de Wendy
Rondón trabajadora de Gotcha:
“Entonces llega el momento que uno como trabajador, como ser humano sabe que
llego a un limite y tienes que decidir. ¿Cuál es nuestra única opción? Se agoto,
se agoto, ¿por que la gente esta acostumbrada a una figura patronal? ¿Te sientes
seguro bajo una figura patronal?, ¿No te crees capas de tú como trabajadora?,
que eres quien mantiene la empresa, mantienes al país, ¡porque los trabajadores
son los que mantienen al país¡ eres capas de llevar una empresa bajo control
obrero que si es factible. No es fácil, no es fácil, pero es mucho más fácil si
esta saliendo de ti que si dependes de otras personas, lo que quiera la figura
patronal, que nunca quiere el beneficio para los trabajadores, su bien estar, su
tranquilidad, no porque el vive de tus necesidades, yo necesito que tu necesites
para que entonces tengas que venir para yo darte y esa es una lucha continua.
¿Qué estamos haciendo? Hoy nosotros vamos más halla de unas reivindicaciones,
nuestra conciencia va más halla, hemos crecido demasiado como para volver a
caer…, llega el momento en que tu dices, vamos a asumir, vamos a llevar a esta
empresa a lo que fue una vez, pero que garantice el bienestar a sus
trabajadores, sirva a la comunidad y sea una empresa socialista”
La fábrica ha sido expropiada y puesta en manos de las trabajadoras, lo cual
aunque representa un pequeño paso adelante para el movimiento obrero, pero un
paso gigante para las trabajadoras que han llevado a cabo una guerra de
resistencia contra el sistema capitalista, en todos los frentes posibles, frente
a las humillaciones de la burguesía, el estado burgués, la corrupción, el
tráfico de influencias, y la desidia de los funcionarios del estado.
La situación actual
Luego de la expropiación no nos espera un paraíso, sino una nueva lucha. La
dirección de la empresa es un proceso vivo lleno de contradicciones que son
latentes en el día a día de la fábrica. El Control Obrero que se ha mantenido
por más de 7 años de forma heróica, no ha sido una garantía para acabar con la
explotación capitalista sobre las costureras. Ya que al estar imposibilitadas de
competir contra los grandes capitalistas, debido a que sus costos de producción
y la falta de apoyo del estado, les impiden tener una producción propia a
precios competitivos en el mercado. Es por esto que desde la ocupación se han
mantenido funcionando como una tercerizadora. Algunos pequeños empresarios les
llevan las piezas cortadas (franelas principalmente) y ellas se encargan de la
costura, cobrando una comisión por esto.
Esto ha llevado a un proceso de autoexplotación, donde las trabajadoras se
exigen a sí mismas igual o incluso más de lo que les pediría un patrono, en la
medida en que toda la ganancia de la empresa es retribuida a las mismas
costureras en partes iguales, cuanto más puedan producir entre todas, más podrán
ganar, y siguen estando sometidas a un proceso de trabajo explotador y
alienante. Frente a estás limitaciones, las trabajadoras de Gotcha deben luchar
para lograr acabar todas las formas de explotación, incluso las autoimpuestas, y
lograr un régimen de trabajo liberador, además integrándose y colaborando con
las comunidades vecinas, de caras a la construcción de una empresa con fines
socialistas. Las tareas por delante aún son cuesta arriba.
¿Ahora que?
El próximo sábado 7 de mayo se estará realizando la elección de comités de
trabajo, para formalizar las tareas colectivas de la empresa, y para garantizar
que la administración de la empresa siga funcionando de forma verdaderamente
democrática.
Entre las tareas que tienen por delante las trabajadoras de la empresa están,
las de cambiar realmente las relaciones de producción, para que ellas puedan
producir por y para sí mismas, sin la dependencia de empresarios capitalistas,
en forma de tercerización, sino a través de la venta directa de su propia
producción.
También se estará creando una Comité de Prevención Laboral para establecer
condiciones de salud e higiene en los puestos de trabajo que permitan laborar en
mejores condiciones que las heredadas del periodo en que la empresa se manejaba
a cargo del patrono. Es decir, es necesario el establecimiento de un horario de
trabajo correcto y acorde a la LOTT, donde además se reduzca la jornada laboral
hasta al menos 6 horas diarias, y se realicen actividades de recreación para las
trabajadoras y sus familias, para que todo esto les permita ver a las
instalaciones de la empresa, no como un centro de autoexplotación, sino como un
lugar ameno de integración con el resto de las trabajadoras, pero también con
las comunidades vecinas.
Del mismo modo se encuentran en discusión para la creación de fondos, para el
beneficio de las mismas trabajadoras como Caja de Ahorros e incluso un Fondo de
Salud Autoadministrado, que funcione en calidad de póliza de seguros. Pero
además también se establecerán de recursos para el mejoramiento de las
instalaciones, especialmente los puestos de trabajo. Los cuales desde que la
empresa existe no cuenta con las mínimas regulaciones contempladas en las normas
para la salud laboral, como es el caso de la ausencia de ergonómicas, entre
otras.
La nueva lucha de las trabajadoras es para la implantación de un régimen de
trabajo que permita dignificar la vida de las costureras, bajo un trabajo
liberador.
In
LUCHA DE CLASES
http://www.luchadeclases.org.ve/venezuela/1033-reportes/7941-nacionalización-de-gotcha-¿ahora-qué
4/5/2016
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